En una emotiva columna publicada en El País, el exfutbolista y entrenador argentino Jorge Valdano reflexionó sobre la tragedia que sacudió al fútbol español y cuestionó los señalamientos contra el guardameta, quien recibió mensajes de odio tras el fatal choque.
“No busquemos culpables. Para tanto dolor, es suficiente con una víctima”, escribió el campeón del mundo en México 1986 y otrora DT del Real Madrid.
La muerte de Jesús de Miguel, el futbolista de Tenerife que falleció a los 30 años tras un violento choque con Jesús Owono, arquero del FC Andorra, durante un partido de la segunda división española, no solo enlutó al fútbol, sino que también abrió un debate sobre las responsabilidades en una jugada que terminó en tragedia. En medio de la conmoción, Jorge Valdano alzó la voz con un mensaje claro: dejar de señalar al guardameta.
El trasandino publicó una columna de opinión en el diario español El País, titulada “Jesús de Miguel, cuando el juego deja de simular”, en la que puso el foco en la dimensión humana de lo ocurrido y cuestionó la necesidad de encontrar un culpable para una desgracia que, a su juicio, forma parte de los riesgos imprevisibles de la vida y del propio fútbol.
La reflexión de Valdano cobra especial relevancia por el hostigamiento que sufrió el arquero del Andorra después del accidente, al punto de tener que cerrar su cuenta de Instagram debido a los mensajes de odio que recibió. Sin mencionar responsabilidades individuales, el argentino fue contundente al rechazar los señalamientos contra el futbolista.
“Nadie y en ningún lugar está a salvo de un accidente. Quizás, nuestra incapacidad para explicar el azar nos mueva a buscar culpables. Nos cuesta admitir que una desgracia de esta magnitud no tenga un responsable. Un choque de alguien que busca el balón contra alguien que, previendo un choque, intenta defenderse, es parte de la imprevisibilidad del fútbol. Una acción urgente e inocente a la que las consecuencias vuelven trágicas. La vida está llena de ellas. El fútbol no, y por eso nuestro desconcierto. No busquemos culpables. Para tanto dolor, es suficiente con una víctima“, escribió.
Con esas palabras, el oriundo de Las Parejas apuntó directamente a una reacción que suele aparecer frente a las tragedias y es la necesidad de encontrar a alguien a quien responsabilizar. Para el argentino, el choque entre ambos futbolistas fue una acción propia de la dinámica del juego, cuyas consecuencias terminaron siendo devastadoras, pero que no justifican convertir al arquero en blanco de ataques.
Su columna también estuvo atravesada por un sentimiento personal. El exentrenador recordó el vínculo afectivo que mantiene con Tenerife desde hace más de tres décadas y reconoció que la noticia lo golpeó de una manera especial. “Hay algo mío que se quedó en Tenerife hace más de treinta años“, expresó.
Además, Valdano reflexionó sobre el contraste entre la esencia del fútbol y la irreversibilidad de la muerte, en un pasaje que resume el desconcierto que provocó la pérdida del delantero.
“Porque el fútbol es todo lo contrario a la muerte. La muerte no admite revancha ni te brinda el consuelo de una próxima temporada. El fútbol es vida: una cumbre emocional que rompe con lo cotidiano porque, en cuanto juego, es un refugio que nos pone a salvo de la realidad. Hay vida en la pasión de esta profesión absolutamente vocacional; hay vida en los sueños, que solo saben mirar hacia delante y que un jugador renueva cada temporada; hay vida en la solidaridad de un equipo que es siempre una armada protectora que aporta seguridad. Pero todas esas percepciones hoy parecen absurdas, insignificantes, porque una realidad inesperada, de pronto, nos atacó por la espalda para hacer añicos esa maravillosa ficción que llamamos fútbol“, escribió.
Hacia el final de su texto, el argentino expresó su dolor por la muerte de Jesús de Miguel y envió su cercanía a la familia, al club y a los hinchas.