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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Sociedad Internacional de Investigadores de Chile (SICh) cuestiona la auditoría de Becas Chile que detectó una deuda de $100 mil millones por incumplimientos de 1.800 becarios, donde el 70% de esta deuda se atribuye a beneficiarios que no han demostrado su regreso al país para realizar la retribución correspondiente. Los becarios denuncian haber recibido correos "acusatorios" aun cuando sus procesos estaban en regla.

La Sociedad Internacional de Investigadores de Chile (SICh) cuestiona la auditoría de Becas Chile que contabilizó una deuda de $100 mil millones de pesos por supuestos “incumplimientos” de los becarios.

Según este estudio —que solicitó la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao—, 1.800 becarios no cumplieron con sus obligaciones y el 70% de la deuda correspondería a quienes no han acreditado su regreso al país para retribuir luego de formarse en el extranjero, como exigen las becas.

Sin embargo, estas cifras distan de los datos públicos de ANID a junio de 2026, donde aparecen solo 488 incumplimientos de las más de 21.000 personas que han recibido alguna de estas becas.

Además, la SICh apunta a que el Estado ha señalado en varias ocasiones que no tiene la información completa para determinar el cumplimiento de los becarios.

“Cabe preguntarse sobre qué registro y con qué metodología se construye la estimación de US$150 millones y un rango de incumplimiento del 20% al 30%, cuando las propias instituciones fiscalizadoras han declarado que esa información no existe de manera íntegra”, plantean en una declaración pública.

Hasta ahora, el documento con las conclusiones finales de esta fiscalización no se ha hecho público y la ministra tampoco ha establecido diálogo con la SICh para abordar la situación.

De hecho, el organismo de investigadores había conseguido una audiencia con Lincolao, aceptada para el 20 de mayo de 2026, donde no se presentó y tampoco dio explicaciones.

El problema de fondo, señalan, es lo que Becas Chile considera como “retribución” de parte de los becarios, un problema de diseño del sistema de becas que han estado discutiendo desde hace más de 10 años.

En tanto, según pudo conocer BiobioChile, algunos becarios y exbecarios han estado recibiendo correos de carácter “acusatorio” pese a tener regularizada su situación.

Correo de ANID
Captura de un correo de ANID

En redes sociales, también denuncian que creyeron haber cerrado sus procesos con Becas Chile hace años, pero hoy el sistema los considera en incumplimiento.

Capturas de Facebook
Capturas de Facebook

Becas Chile y el problema de la retribución

Recordemos que, una vez terminada una beca en el extranjero, los beneficiarios deben regresar a Chile para retribuir con sus conocimientos adquiridos. Si no cumplen este requisito, enfrentan una sanción que implica devolver todo el dinero. La beca, entonces, se transforma en una deuda millonaria.

Pero estando en el extranjero, muchos terminan involucrados en proyectos que igualmente son aportes para Chile desde afuera. Sin embargo, ANID no los considera una “retribución”.

Por esta razón, los becarios se ven obligados a regresar al país muchas veces sin trabajo, dejando importantes investigaciones atrás y buscando empleos en campos que en Chile todavía ni siquiera existen.

Y si bien llevan años pidiendo al Estado que se amplíen estos criterios, no han conseguido llegar a un acuerdo. “Lamentamos que un debate de política pública tan relevante para el desarrollo del país sea reducido a una persecución económica y a una etiqueta que criminaliza a quienes el propio Estado seleccionó, formó y proyectó internacionalmente”, señala la SICH.

“Confundir un problema de diseño de la retribución con un ilícito es injusto con miles de investigadoras e investigadores que contribuyen al país y empobrece la discusión que Chile necesita”, añaden.

BiobioChile consultó a Mary Valdés, presidenta de la SICh, quien asegura que “han sido 14 años de negligencia”. Resulta que la retribución se ha estado discutiendo desde 2012 y el debate ha sido interminable.

“Nuestros esfuerzos incluyen, en el 2018, una primera propuesta concreta de retribución efectiva a ANID, la que se expuso en el Congreso en 2024, además de múltiples instancias de trabajo abandonadas por las autoridades del último gobierno. Todas estas iniciativas no prosperaron porque la ciencia ha sido relegada a un lugar secundario por el Estado“, critica.

Ahora, con el nuevo gobierno de José Antonio Kast, la situación tampoco apunta a mejorar. “Seguimos golpeando la puerta. Apenas supimos del nombramiento de la ministra de Ciencia Ximena Lincolao en febrero, pedimos una reunión para hablar del fortalecimiento del sistema científico nacional. A pesar de una receptiva respuesta inicial, no hubo ningún seguimiento desde su cartera. Pedimos una reunión por lobby agendada para el 20 de mayo a la que no se presentó nadie, ni se notificó la ausencia. Ante esto, en distintos eventos tuvimos acercamientos con ella y su equipo en persona, sin éxito”, explica Valdés.

De hecho, en lugar de establecer el diálogo, la ministra anunció hace algunas semanas la suspensión total de las convocatorias de Becas Chile para el año 2026, mientras se realiza esta auditoría profunda, retrasando a cientos de aspirantes a las becas.

Frente a esta medida, la representante de la SICh señala que “la investigación avanzada necesita puentes. Los investigadores con trayectoria y participación activa en redes globales generan prestigio y confiabilidad que atrae cooperación, fomento e inversión internacional al país. Sin este instrumento de internacionalización, las universidades y centros de investigación en Chile van a necesitar nuevos aportes o fondos para suplir esta carencia”.

“Nuestra mayor preocupación como SICH, más allá de las nuevas becas, es que se aproveche la inversión ya hecha en el programa en años anteriores para impulsar el crecimiento y desarrollo económico y social del país”, agrega.

BiobioChile se comunicó con el Ministerio de Ciencia para consultar por la auditoría y de dónde se obtuvieron los datos que aseguran 1.800 incumplimientos, pero no entregaron detalles y por el momento desconocen cuándo se harán públicos los resultados de la investigación, que serán presentados en la Comisión Futuro.

¿Qué pasa con la fuga de cerebros?

Uno de los puntos que ha prolongado el debate sobre la retribución de los becarios es que, una vez formados con becas del Estado, en estricto rigor deberían retornar al país para contribuir con este nuevo conocimiento, pero en Chile no siempre hay campo para eso.

La movilización de científicos e investigadores al extranjero es muchas veces vista como una “fuga de cerebros”, ya que las grandes mentes están dejando el país. Los cuestionamientos apuntan a si aquello finalmente beneficiará o no a Chile.

Valdés dice que los cerebros no se fugan, sino que circulan. “La globalización y la tecnología han vuelto ese concepto obsoleto. El peligro real es el desperdicio de talento: que un científico o investigador formado en las mejores universidades del mundo no encuentre recursos o un espacio de inserción en la academia, el Estado ni en la industria”.

En 2024, la Agrupación de Investigadores e Investigadoras de Becas Chile hizo una encuesta para demostrar qué tipo de retribuciones aportan los becarios. Los resultados encontraron más de 8.000 actividades de investigación y docencia realizadas desde el extranjero.

Con estos datos se logró cuantificar por primera vez los aportes de los becarios desde otros países del mundo. Se contabilizaron en total 2.304 aportes en investigación, 2.293 aportes en publicaciones, 1.032 aportes a la Educación Superior en Chile, entre otros, sumando un total de 8.946 actividades de retribución entre solo 644 becarios.

La encuesta también demuestra su interés por retribuir con su trabajo, ya que casi el total de los encuestados (94,7%) ha realizado al menos una actividad de retribución al país sin tener obligación de hacerlo.

Pero el Estado sigue sin reconocerlo. “Nuestro estudio del 2024 concluye que los becarios contribuyen de múltiples formas, atrayendo fondos internacionales a Chile, evaluaciones de concursos, proyección de nuestro patrimonio al extranjero, actividades de docencia y más, que el Estado no mide, conoce ni visibiliza”, destaca Valdés.

De acuerdo con la presidenta de SICh, se acordó otra reunión con la ministra Lincolao para el 17 de junio. Ahora están a la espera de que se concrete el diálogo. “Esperamos que el debate avance a una retribución efectiva, flexible y verificable, para maximizar el valor de la inversión del Estado y el beneficio para todo el país”, concluye.