VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Renault enfrentará juicio en Francia por presunto trucaje de motores diésel para burlar regulaciones de contaminación, siendo la segunda automotriz acusada tras Volkswagen en el escándalo 'dieselgate'. La compañía se defiende asegurando que sus sistemas de control de emisiones cumplen normativas y niega infracciones.

El grupo automovilístico Renault tendrá que comparecer ante la justicia francesa por las sospechas de haber trucado motores diésel, como otros fabricantes, para superar las normas de contaminación en los test de homologación.

Tras la comunicación a las partes este lunes de la decisión de los jueces de instrucción de llevarlo a juicio, Renault replicó en un comunicado que “rechaza firmemente haber cometido la menor infracción”.

Aseguró que “los límites de funcionamiento de los sistemas de control de emisiones concilian estrictamente la reducción de las emisiones y la seguridad de los conductores”.

Renault, que se sentará en el banquillo ante el Tribunal Correccional de París, es la segunda compañía automovilística después de Volkswagen que ha sido encausada en el conocido como el escándalo del ‘dieselgate’.

En su caso, se le reprocha haber modificado sus vehículos con motores de gasóleo de las normas Euro 5 y Euro 6 comercializados entre 2009 y 2017 para que, cuando detectaban los procedimientos de test de homologación, funcionaran de forma diferente a como lo hacían durante el régimen de conducción convencional.

De esa forma, el nivel de emisiones mientras se sometían a esas pruebas se situaba por debajo de los umbrales máximos autorizados, algo que no ocurría en las condiciones habituales de funcionamiento de los vehículos.