La organización Investigadores Becas Chile se pronunció tras la suspensión temporal de las becas de magíster en el extranjero y de los programas de posdoctorado internacional, que anunció el Ministerio de Ciencia este martes.
Cabe recordar que la ministra Ximena Lincolao explicó esta mañana que la medida tiene que ver con el ajuste presupuestario del sector público. En este contexto, el Gobierno decidió que durante 2026 no se abrirán las convocatorias para becas fuera de Chile, con el objetivo de reevaluar los programas y redefinir su alcance.
Ahora, la agrupación de académicos manifestó que “si hay un margen fiscal más reducido, la respuesta no puede limitarse a recortar becas, o cerrar convocatorias, sino a mejorar los sistemas de retribución y reinserción para sacar mejor provecho de la inversión que ya hacemos, registrando y cuantificando el impacto real de los becarios en su actividad en investigación, docencia e innovación”.
La retribución de las becas al extranjero
La organización, de hecho, lleva años poniendo en palestra la retribución de los becarios, ya que muchos son sancionados por una cláusula que puede activarse al completar la beca.
Resulta que están obligados a regresar a Chile para retribuir al país con los conocimientos adquiridos durante la beca, pero no hay campo laboral suficiente para hacerlo, por lo que muchos optan por quedarse en el extranjero, retribuyendo desde allá. Sin embargo, Becas Chile no considera este tipo de retribuciones.
Si no regresan al territorio, deben devolver la beca y esta se convierte en una millonaria deuda. Los académicos retomaron este tema ahora que el Ministerio de Ciencia anunció esta medida.
De acuerdo con sus declaraciones, en vez de suspender las becas al extranjero, podrían “flexibilizar un sistema que hoy impide generar más ingresos, atraer fondos externos y proyectar a Chile en redes internacionales de investigación, mediante una retribución que solo exige retorno y permanencia territorial”.
“Mantener estas reglas termina por frenar oportunidades de financiamiento y de presencia académica en el exterior. El desafío no es solo cuánto gasta el Estado en Becas Chile, sino cómo ANID ayuda a multiplicar ese esfuerzo y a fortalecer la ciencia chilena dentro y fuera del país“, aseguran.
Por último, apuntan a que “la formación de investigadores chilenos en el extranjero es indispensable para el desarrollo, ya que la ciencia se realiza de manera global y colaborativa”.
Y advierten: “si Chile pierde presencia en esos circuitos, a la larga, la ciencia nacional también perderá peso e impacto, privilegiando una endogamia que no es beneficiosa”.