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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El FBI investiga el misterioso caso de 11 científicos de EE.UU. ligados a estudios nucleares y aeroespaciales que murieron o desaparecieron en los últimos años. Trump califica la situación como "seria", pero solo hay especulaciones sobre posibles conexiones entre los casos.

El FBI, en Estados Unidos, está investigando a científicos vinculados con estudios nucleares y aeroespaciales que fallecieron y desaparecieron en los últimos años, en condiciones no esclarecidas.

Estos casos causaron tal desconcierto en el país que el presidente Donald Trump tuvo que hablar al respecto: “es un asunto bastante serio (…) ojalá sea una coincidencia, o como quieran llamarlo”, dijo el pasado jueves. Sin embargo, por el momento, el posible vínculo son solo especulaciones.

Estas muertes llegaron a la opinión pública luego de que en redes sociales se comenzara a especular a raíz del caso de Michael David Hicks, científico del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, que falleció en 2023.

Aunque se desconoce su causa de muerte, los internautas descubrieron que durante los más de 20 años que trabajó en el JPL, Hicks mantuvo vínculos laborales con 3 de los científicos de la lista, una que permanece desaparecida, otro que falleció y otro que fue asesinado.

Finalmente, la conspiración escaló hasta el Gobierno y este martes el FBI confirmó que se abrió una investigación para ver si existe un vínculo real entre estas muertes y desapariciones.

¿Quiénes son los científicos bajo la lupa?

Michael David Hicks: científico del JPL. Trabajó en DART, la primera misión de la NASA para desviar un asteroide, y también investigaba sobre las propiedades físicas de estos cuerpos y de cometas. Falleció el 30 de junio de 2023 a los 59 años.

Mónica Reza: era metalúrgica e ingeniera de materiales, que lideró investigaciones sobre metales para motores de cohetes de última generación y fue directora de procesamiento de materiales en el JPL. Desapareció en junio de 2025 tras salir a hacer senderismo y se desconoce su paradero.

Frank Maiwald: científico especializado en física aplicada, que encabezó un estudio que permitió mejorar la detección de biomarcadores en otros cuerpos del sistema solar. Fue compañero de Hicks en el JPL y también trabajó para el Instituto Tecnológico de California (CalTech). Falleció en julio de 2024 a los 61 años y no se reveló su causa de muerte.

Carl Grillmair: astrofísico en el Centro de Procesamiento y Análisis de Infrarrojos (IPAC), también trabajó en los instrumentos NEOWISE y NEO Surveyor, del JPL. Le dispararon frente a su domicilio en febrero de 2026, tenía 67 años.

William Neil McCasland: ingeniero astronáutico, general retirado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y excomandante del Laboratorio de Investigación de este organismo. Fue reportado como desaparecido el viernes 27 de febrero de 2026 en Albuquerque, tras salir de su domicilio únicamente con sus botas de montaña, billetera y un revólver. Tenía 68 años.

Nuno Loureiro: físico portugués experto en fusión nuclear y reconexión magnética, también fue director del Centro de Ciencia del Plasma y Fusión del MIT. Fue asesinado de un disparo por un exalumno.

Jason Thomas: científico director de la farmacéutica Novartis. Tenía 45 años y fue encontrado muerto en un lago en diciembre de 2025, tras estar desaparecido durante varios meses.

Anthony Chavez y Melissa Casia: ambos trabajaban en el Laboratorio Nacional de Los Álamos. Desaparecieron en 2025 tras salir de sus casas en Nuevo México, sin dinero, llaves, ni teléfonos.

Amy Eskridge: cofundó el Institute for Exotic Science en Huntsville y falleció en 2022, a los 34 años, por una herida de bala autoinfligida.

Steven García: era un contratista del gobierno vinculado al arsenal de armas nucleares de Estados Unidos, salió de su casa en agosto de 2025 y continúa desaparecido. Tenía 48 años.