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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Los repelentes con DEET, icaridina e IR3535 son clave para prevenir picaduras de zancudos en Gran Concepción. Expertos indican que estos ingredientes son efectivos y respaldados científicamente. La concentración de DEET no determina la fuerza, sino la duración de protección. Icaridina es una alternativa con mejor tolerancia en la piel. IR3535 es seguro para niños y piel sensible. Productos como citronela, pulseras repelentes y remedios caseros no son efectivos. La correcta aplicación en áreas expuestas es crucial.

Los repelentes de insectos pueden ser clave para reducir las picaduras y prevenir eventuales riesgos sanitarios, especialmente de cara a la ola de zancudos que se han reportado en el Gran Concepción.

Sin embargo, no todos los productos disponibles en el mercado ofrecen la misma eficacia. Según explica Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, la evidencia científica es clara respecto de cuáles ingredientes activos realmente funcionan.

Los repelentes que han demostrado eficacia real son aquellos que contienen DEET, icaridina —también conocida como picaridina— o IR3535. Son compuestos con respaldo científico y efectividad comprobada en condiciones de uso cotidiano”, explica el especialista.

¿Qué implica que los repelentes de insectos tengan DEET, icaridina e IR3535?

El académico explica que la concentración del DEET no determina que el producto sea “más fuerte”, sino cuánto tiempo dura su efecto.

Por ejemplo, un repelente con DEET al 10% entrega protección aproximada por dos horas, mientras que formulaciones entre 20% y 30% pueden extenderla entre cuatro y ocho horas. Para jornadas largas al aire libre o zonas con alta concentración de zancudos, el académico recomienda optar por concentraciones cercanas al 30%.

La icaridina, en tanto, ofrece una protección similar, pero con mejor tolerancia en la piel, menor olor y una mejor aceptación cosmética, por lo que suele ser una alternativa muy utilizada.

Por su parte, el IR3535 destaca por su buen perfil de seguridad, especialmente en niños y personas con piel sensible, aunque puede requerir reaplicaciones más frecuentes, con una duración promedio de cuatro a seis horas.

Los productos que no funcionan

Álvarez advierte que existen alternativas muy difundidas que no cuentan con evidencia sólida. “La citronela tiene un efecto bastante limitado y de corta duración. Del mismo modo, las pulseras repelentes, los dispositivos ultrasónicos y varios remedios caseros no han demostrado eficacia en estudios controlados”, señala.

Por eso, recalca que la elección debe hacerse en función del ingrediente activo y no por estrategias de marketing o por el hecho de que un producto sea promocionado como “natural”.

¿Cómo aplicar los repelentes de insectos correctamente?

El experto también enfatiza que la efectividad depende de la correcta aplicación. El repelente debe aplicarse sobre la piel expuesta, evitando ojos, mucosas, heridas o zonas irritadas. En niños, se recomienda que sea un adulto quien lo aplique, evitando manos y rostro.

Además, es fundamental reaplicar según la duración indicada por el producto, especialmente en contextos de sudoración o exposición prolongada.

“El mensaje es claro: la protección efectiva depende del principio activo y del contexto de uso. En escenarios como el que hoy vive Concepción, elegir bien el repelente puede marcar una diferencia importante”, concluye Álvarez.