VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Esta semana ocurrirá una alineación planetaria que será visible desde Chile, donde la Luna, Mercurio, Venus y Júpiter estarán juntos en el cielo al anochecer. Aunque parecerán cercanos, en realidad estarán separados por millones de kilómetros. Para observarlos, se recomienda buscar la Luna y seguir la franja para ubicar Venus y Júpiter, mientras que Mercurio será más difícil de ver.

Esta semana ocurrirá una alineación planetaria donde 3 planetas del sistema solar y la Luna se reunirán en el firmamento. Este fenómeno será visible en Chile este 16, 17 y 18 de junio.

Durante estos días, la Luna, Mercurio, Venus y Júpiter serán visibles en una misma franja del cielo poco después de la puesta del Sol.

Catalina Casanueva, investigadora adscrita del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines – CATA (Centro Basal de ANID) y doctora en astrofísica de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), explica los detalles.

De acuerdo con la experta, las alineaciones planetarias son fenómenos de perspectiva que ocurren porque todos los planetas orbitan en el mismo plano. Entonces, a veces parece que están juntos.

“Hace unos 4.600 millones de años, el Sol y los planetas surgieron de un disco giratorio de gas y polvo, y sus órbitas conservaron ese plano común. Por eso, vistos desde nuestro planeta, siempre se proyectan sobre una zona relativamente estrecha del cielo”, señala Casanueva.

Si bien para esta ocasión los planetas y la Luna se verán más o menos juntos en el cielo, en realidad estarán separados por millones de kilómetros. La Luna estará a unos 361 mil kilómetros de la Tierra, Mercurio a unos 120 millones, Venus a 171 millones y Júpiter a 914 millones.

¿Cómo ver la alineación planetaria desde Chile?

Esta alineación planetaria se podrá apreciar a simple vista en gran parte de Chile; sin embargo, no todos los planetas serán fáciles de ubicar. Para encontrarlos, habrá que guiarse por la Luna, que entonces estará en fase cuarto creciente.

Una vez localizada la Luna en el firmamento, Venus se encontrará muy cerca de ella (excepto el 16 de junio) y será el más brillante de los 3 planetas, mientras que Júpiter se verá como un punto luminoso siguiendo la misma franja.

Mercurio será el más difícil de ver, ya que es más pequeño y quedará sobre el horizonte, envuelto en el resplandor del crepúsculo, que puede opacar un poco su brillo.

La posición de la Luna además irá variando. El 16 de junio aparecerá cerca de Mercurio, mientras que el 17 de junio estará muy cercana a Venus y para el 18 de junio estará más arriba a lo largo de la eclíptica.

Casanueva recomienda observar este fenómeno a ojo desnudo, sin apoyo de telescopios. “Conviene mirar a simple vista, ya que los telescopios muestran una zona muy pequeña -o aumentada- y hace perder la perspectiva del conjunto”, señala.

Para ver a Mercurio, se puede usar el apoyo de binoculares, “pero deben usarse cuando el Sol se haya puesto por completo, pues apuntar instrumentos ópticos cerca de este puede causar daño ocular permanente”, advierte.

alineación planetaria
*Así se vería la alineación planetaria el 17 de junio entre las 18:20 y 18:45; la línea roja marca la eclíptica. | Crédito: Stellarium

Desde Santiago, puntualiza, hay que mirar en la dirección donde se pone el Sol. El horario ideal será entre las 18:20 y las 18:45 horas aproximadamente. Alrededor de las 20:00, los astros ya no serán visibles.

Por último, hay que considerar la latitud, el clima y las condiciones del horizonte. El lugar ideal para ver la alineación será en el norte de Chile, donde hay menos humedad y más transparencia en la atmósfera.

Por otro lado, en la zona central también se podrá ver, siempre y cuando el horizonte esté despejado, es decir, sin edificios muy altos o mucha contaminación lumínica. En cambio, en el sur de Chile será más difícil verla, debido a la humedad y nubosidad de la temporada.

La condición más importante es contar con un horizonte limpio. Cuando un astro está bajo, su luz atraviesa una capa más gruesa de atmósfera y pierde intensidad”, explica Casanueva.

“Una terraza alta, un mirador, una playa, un parque abierto o cualquier zona sin obstáculos hacia donde se pone el Sol pueden marcar la diferencia. Para este evento, más que evitar la luz urbana, lo fundamental es tener despejada la base del cielo”, concluye.