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Petu Mogelei√Ī!
Publicado por: Eric Melillanca Torres
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15:30 horas y llego con la temperatura m√°s alta del d√≠a, unos 12 grados. Pronto comenzar√° a descender. Un fr√≠o delicioso y limpio aire en el rostro, una que otra ocasional gota de lluvia, una maravilla. Es la comuna de Hualaihu√©, espec√≠ficamente en Hornopir√©n, que recibe a sus escasos visitantes invernales con un paisaje de ensue√Īo, con nevadas monta√Īas y sus pies cubiertos de mar. Pero el objetivo no es hacer turismo, sino dar un paso m√°s en la revitalizaci√≥n de la Lengua Mapuche.

Desde el a√Īo 2010, la Lengua Mapuche ha sido calificada por la UNESCO como “En Peligro”, mientras que su variante dial√©ctica williche “En situaci√≥n cr√≠tica” (lo que quiere decir casi extinta). Las lenguas peligran y desaparecen cuando sus hablantes se extinguen o abandonan su uso para hablar en otra utilizada por un grupo dominante, cuando se restringe su uso a espacios cada vez m√°s reducidos o no se transmite a la generaci√≥n siguiente. Por otra parte, la UNICEF anunci√≥ el a√Īo 2016 que 40% de los ni√Īos en el mundo no tienen acceso a educaci√≥n en su lengua materna.

En el caso mapuche, la p√©rdida en el uso del lenguaje no es por gusto. Luego de la colonizaci√≥n chileno-alemana del territorio williche (desde el R√≠o Tolt√©n al Sur) y la violenta anexi√≥n por v√≠a militar de lo que actualmente es La Araucan√≠a al territorio chileno, el antiguo Pa√≠s Mapuche se redujo a peque√Īas islas dentro de un territorio chileno-europeo. Las escasas posibilidades de desarrollo econ√≥mico en las peque√Īas parcelas oblig√≥ la migraci√≥n a las ciudades (no hace mucho, mediados del siglo XX), lugares donde no se habla el Ches√ľngun, donde quienes hablaban una lengua distinta al castellano fueron discriminados duramente, en una √©poca en que los castigos f√≠sicos en el sistema escolar chileno eran pan de cada d√≠a como forma de disciplinar a estudiantes, muchos cuentan c√≥mo fueron castigados por no hablar castellano. Dadas estas condiciones, es natural que nuestros abuelos no ense√Īaran el feyentun (espiritualidad, forma de ver el mundo) a la generaci√≥n siguiente y as√≠ evitarles el sufrimiento, con la consiguiente p√©rdida de la lengua.

Los seres humanos pensamos a través del lenguaje. Perder una lengua, es mucho más que perder una forma de comunicación: es perder una forma de ver el mundo, una forma de relacionarse con él y en este caso, una forma propia del mundo mapuche.

Independiente de razones y penas, un grupo de j√≥venes mapuche -en su mayor√≠a estudiantes- han tomado la iniciativa con pasi√≥n por el mapuche ngen (ser mapuche), sin apoyo del gobierno central, ministerios u otro, e iniciado una serie de Internados Ling√ľ√≠sticos en el territorio mapuche-williche. La estrategia es tan simple como efectiva: estar en un per√≠odo de tiempo (una a dos semanas) en inmersi√≥n ling√ľ√≠stica, con clases de idioma y cultura mapuche, formando nuevos hablantes en variados niveles.

La √ļltima versi√≥n de estos internados fue en la sure√Īa localidad de Honopir√©n en la comuna de Hualaihu√©, reductos australes del territorio williche, donde un equipo encabezado por un joven de 22 a√Īos, Nelson Mancilla Nancuante, con el apoyo de su pareja, familia, un grupo de pu kimeltujo (profesores) muy motivados y dos Lof (comunidades) de la zona sacaron adelante un internado para aproximadamente 70 participantes, mapuche y no mapuche, de todas las edades y lugares tan distantes entre s√≠ como Finlandia, Catalu√Īa o Punta Arenas. Un trabajo tit√°nico, donde era notorio el amor por lo que se estaba haciendo.

Pude ser parte de este sue√Īo hecho realidad, conocer personas que tras haber comenzado el aprendizaje de su propia lengua dos a√Īos antes, hablaban fluido y estaban formando nuevos hablantes. Se puede. Entre una que otra excusa, miles de mapuche no hablamos nuestra lengua mientras otros no mapuche completan cupos que se presentan en m√ļltiples cursos de distintas organizaciones. Y se agradece el inter√©s de los no mapuche; independiente de su nacionalidad, con cada hablante que gana el Ches√ľngun se ampl√≠an las posibilidades de usarlo con otras personas.

Esta semilla que inici√≥ un grupo de j√≥venes va creciendo, se est√° expandiendo y contagia a otros, se suman a las iniciativas que ya exist√≠an y no tiene vuelta atr√°s. Porque tras a√Īos de intentos de chilenizaci√≥n le damos la vuelta, porque a√ļn estamos vivos, petu mogeleai√Ī!

(Petu Mogelei√Ī! = ¬°A√ļn Estamos Vivos!)

*Nota: Nuestra lengua, pueden encontrarla con diversos nombres: Tse sungun, Chedungun Mapuchedugun, Mapudungun, entre otros. Todo dependerá del grafemario o variante territorial que se esté utilizando.

Eric Melillanca Torres
Ingeniero Civil en Inform√°tica
Magíster (C) en Ingeniería Industrial
Presidente de Corporaci√≥n de Desarrollo Mapuche Traw√ľn

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