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Cinco cosas que debes saber antes de llegar a Concepción
Publicado por: Alberto Gonz√°lez
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Rodeado de cerros atiborrados de árboles a los pies del Bío Bío, Concepción es una ciudad que encanta, pese a cargar con todos los estigmas de ser una de las metrópolis más importantes del país detrás de Santiago.

Sin embargo, no es llegar y desembarcar. Hay una serie de tradiciones, modismos y mitos, que dan vida a la cultura penquista, con aires de capital pero sin perder su esencia provinciana, provocativa y ajena al tr√°fago santiaguino, que el verdadero penquista detesta con toda su alma.

Ciudad cosmopolita

Considerada una ciudad universitaria, es posible encontrar una variedad de personas originarias de otras comunas y regiones del país.

Lo cierto es que Concepción es una ciudad que congrega a chilotes, angelinos, valdivianos, talquinos, puertomontinos, chillanejos y parralinos, sólo por mencionar algunos.

La mayor√≠a de los que llegan a estudiar terminan por radicarse, especialmente gracias a los lazos que se forman alrededor de micheladas, piscolas y otros brebajes, en los m√ļltiples pubs y bares penquistas.

Porque de lo que hay abundancia en Concepci√≥n, es de locales nocturnos y una bohemia que se vive pr√°cticamente todos los d√≠as de la semana, con locales de expendio de bebidas espirituosas, como el Kamadi, que es casi un mito urbano; adem√°s de historiados pubs, como Los Luppis, que en la √©poca en que atend√≠a en Avenida Chacabuco, frente a la UdeC, se convirti√≥ en el local en donde se vend√≠a la mayor cantidad de litros de cerveza a nivel nacional durante 4 a√Īos, seg√ļn la CCU.

Plaza de los Tribunales de Concepcion | Alejandro Zo√Īez | Agencia UNO
Plaza de los Tribunales de Concepcion | Alejandro Zo√Īez | Agencia UNO

Bestias al volante

En Concepción se maneja mal, los conductores son atrevidos, intrépidos y desconsiderados. Se detienen y estacionan en cualquier parte.

Los peatones no lo hacen mejor, cruzan en cualquier parte y siempre al trote para evitar ser atropellados.

Como la congestión en las horas críticas es normal, especialmente con los cambios de tránsito por estrechas calles que no fueron pensadas para el inmenso parque automotriz, es mejor armarse de paciencia y abrir mucho los ojos para no terminar incrustado en otro vehículo que se cruzó intempestivamente.

Y para qu√© decir los choferes de la locomoci√≥n colectiva. Son amos y se√Īores de las calles, desplaz√°ndose a velocidades suicidas, sobre todo cuando personajes provistos de un cuaderno universitario y un l√°piz, como improvisados ‚ÄúGPS humanos‚ÄĚ, les avisan de la distancia con la m√°quina que les antecede.

Y nunca les crean cuando les dicen que los dejan a una cuadra del terminal de buses de Collao, porque en rigor deber√°n caminar casi dos cuadras.

Aunque cualquiera prefiere el riesgo y la adrenalina de andar en micro por Concepción, a tomar un taxi que fácilmente puede llegar a cobrar más de 5 mil pesos por un trayecto que no demora más de 15 minutos.

Tropiconce

El clima es una loter√≠a. De ah√≠ el origen del t√©rmino Tropiconce, que resume lo cambiante que resulta la capital del B√≠o B√≠o, que es capaz de conjugar viento, lluvia, sol esplendoroso y brisa marina, como si alg√ļn demente cient√≠fico tuviera una m√°quina para alterar el tiempo.

Sin embargo, habría que comenzar comentando que cada una de las comunas satélites de Concepción, tiene su propio clima.

En Chiguayante, por ser un valle rodeado de cerros, es posible experimentar temperaturas m√°s altas en verano y m√°s bajas en invierno, que en el centro penquista.

Hualp√©n y Talcahuano, eternamente son barridos por la brisa marina; al igual que San Pedro, aunque por estar casi a los pies de una cadena monta√Īosa, es m√°s agradable el vientecillo.

No sirve andar con paraguas en días de lluvia, porque el viento hace danzar las aguas a su antojo por lo que es recomendable ropa que no se empape, y aprenderse las rutas entre galerías y cornisas para evitar terminar estilando.

Juan Gonz√°lez | Agencia UNO
Juan Gonz√°lez | Agencia UNO

Conce, ciudad de picadas

En Concepción se come bien, de eso no hay dudas. Aquí no hay paladar fino, pero sí se privilegia el sabor y la abundancia, y bien lo saben los amigos del Kiosko Roka, que han debido diversificar su oferta de choriqueso y leche con plátano.

Y es que competir con las hamburguesas del Rich, las mechadas de la Tía Cochina o el famoso Manhattan a un costado de la Vega Monumental, es una vara muy alta para cualquier emprendimiento gastronómico.

Aunque no todo es comida grotesta, si se quiere un buen caf√© en un local estiloso, hay para regodearse entre el caf√© Victoria Chocolate, Rosapastel y el BAC. Incluso, para los m√°s hipster que gustan tomar de un vaso con nombre y una figura marina con tridente, est√° el Rendib√ļ.

Obviamente me quedo corto con todas las picadas y locales de comida recomendables, que incluiré en una nota posterior dedicada exclusivamente a la gastronomía penquista.

Palabras penquistas

Como en cualquier parte de Chile, en Concepci√≥n hay palabras y conceptos propios de la cultura penquista, que pueden llevar a m√°s de una confusi√≥n para el afuerino. Porque si algo hay que tener en cuenta, aparte del ‚Äúhablar cantadito‚ÄĚ, es el uso de modismos, tanto en comida (s√≠, en Concepci√≥n todo gira en torno a esto), como en situaciones cotidianas.

‚Äú¬ŅMe compras un kilo de pan franc√©s?‚Ä̂Ķ No, no es alg√ļn pan especial elaborado en base a una receta parisina, se trata de la popular marraqueta, como la conocen en Santiago, o el pan batido, como la nombran en Valpara√≠so.

Pero las diferencias no quedan ah√≠, como es tradicional en nuestro lenguaje coloquial, tambi√©n existe la asimilaci√≥n de nombres de animales. As√≠, puedes escuchar t√©rminos como ‚Äúdarse un zorrito‚ÄĚ, que significa ir a dormir una siesta o ‚Äúeres camello‚ÄĚ, cuando dedicas excesivo tiempo y esfuerzo en una labor.

¬ŅY lugares? Por supuesto, el m√°s emblem√°tico es la ‚Äúparada del tonto‚ÄĚ, la esquina del paseo peatonal de An√≠bal Pinto con Barros Arana, donde es com√ļn ver personas alrededor de un reloj (alguna vez funcion√≥) esperando a alg√ļn acompa√Īante.

Ser√≠a casi imposible hace un listado completo, pero al menos un par m√°s para evitar malos entendidos. Por ejemplo, una ‚Äúcuchita‚ÄĚ es realizar una colecta improvisada para reunir dinero. Y si te piden ‚Äúganarte‚ÄĚ en el otro asiento, debes moverte de lugar. Si te ofrecen ‚Äúpastillas‚ÄĚ, no es que te quieran medicar con alguna droga, s√≥lo se trata de caramelos o dulces.

Espero no haberme acamellado con esta nota, para no terminar haciendo una cuchita en la parada del tonto para pan franc√©s y no terminar comprando pastillas…

URL CORTA: http://rbb.cl/j702
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