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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La crisis actual sobre los niños haitianos desaparecidos en Chile revive lo ocurrido hace casi una década con la llegada masiva de inmigrantes de esa isla. En aquel entonces, los inmigrantes llevaban sobres amarillos con dinero en efectivo para ingresar como turistas, revelaron fuentes policiales. José María Del Pino de la Fundación Fré señaló que en Haití operaban agencias que fomentaban la migración con préstamos a cambio de amenazas a las familias.

La actual crisis en torno al paradero de cientos de niños haitianos en el país obliga a recordar lo ocurrido hace casi diez años, en medio de la llegada masiva de inmigrantes desde dicha isla. Una imagen que se repetía en ese entonces era la de inmigrantes portando sobres amarillos, de tamaño carta u oficio, y cuyo contenido generaba intriga.

Resulta que, tal como revelaron fuentes policiales en ese entonces, los viajeros traían en estos sobres, además de documentos personales y una reserva de hotel, dinero en efectivo para acreditar su ingreso como turistas y así poder concretar su paso a través de Policía Internacional. Recordar que, para el migrante en Puerto Príncipe, bancarizarse no era una opción.

El entonces director ejecutivo de la Fundación Fré, José María Del Pino, le indicó a Emol en marzo de 2018 que en Haití habrían estado operando una serie de agencias dedicadas a fomentar la migración. Se trata de entidades que “venden los paquetes” e incluso le prestarían dinero a los viajeros, dinero que no tienen y que deben devolver con hasta un 10% de interés una vez tengan trabajo en Chile.

“Nosotros tenemos información de migrantes que nos han contado directamente que, a cambio de eso, sus familias quedan amenazadas en Puerto Príncipe. Ellos tienen que pagar las remesas y el dinero que les prestaron para sacar la amenaza que pesa sobre sus familias”, dijo Del Pino.

“Ahí es donde otros, y no los migrantes, cometen delitos, aprovechándose de esa desesperación, e inventan asociaciones ilícitas que lucran con la migración. No son los migrantes el problema, no es que el Estado esté recibiendo plata de la ONU en esos sobres”, aseguró Del Pino, quien añadió que, como Estado, Chile no tiene ninguna potestad para fiscalizar, dado que estos trámites se llevan a cabo en Puerto Príncipe.

¿Quién estuvo detrás de los vuelos chárter que llegaron desde Haití?

Una de las aristas estuvo compuesta por los vuelos chárteres que han visto en la migración haitiana una excelente posibilidad de negocios. En este contexto, Ciper Chile reveló en su momento los detalles del ingreso de una aerolínea mongola a este mercado, que solo en enero de 2018 trajo desde Puerto Príncipe a 2.542 personas.

Se trata de Mongolian Airlines (MIAT), la firma estatal de Mongolia, que en noviembre de ese año firmó un acuerdo con la línea haitiana Sunrise Airways, para transportar sus pasajeros a Chile.

El acuerdo entre Mongolian y Sunrise se gestó en 2017 por mediación de la empresa chipriota de chárteres Zela Aviation. Lo acordado fue un arriendo del Boeing mongoliano con pilotos y tripulación, aeronave que en el aeropuerto santiaguino fue conocida como “El coyote”, en alusión al transporte clandestino de migrantes desde México hacia EEUU.

Otra línea de chárteres en la mira fue Dynamic International Airways, cuyo caso se hizo público tras difundirse por redes sociales uno de sus vuelos, desde donde descendieron cerca de 300 haitianos. También la chilena One Airlines, controlada por el empresario salmonero -también de Casinos Dreams- Claudio Fischer.