Este viernes, Pakistán se dispone a acoger en su capital a las delegaciones de Estados Unidos e Irán para entablar negociaciones sobre el alto el fuego entre ambas naciones. Eso sí, la participación de este último sigue siendo incierta debido a los bombardeos israelíes sobre territorio libanés, incluyendo su capital, Beirut.
“La celebración de conversaciones para poner fin a la guerra depende del cumplimiento por parte de Estados Unidos de los compromisos de alto el fuego en todos los frentes, especialmente en el Líbano”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, en unas declaraciones recogidas por la agencia Tasnim.
En este escenario, la académica del Instituto de Historia de la Universidad de los Andes (Uandes) y experta en Medio Oriente, María José Mora, explicó mediante un comunicado que Pakistán se ha convertido en un actor clave para intentar acercar posiciones entre ambas potencias.
“Pakistán es un puente diplomático, por una parte, históricamente ha sido aliado de Estados Unidos en distintos momentos en que este ha intervenido en Medio Oriente, como en Afganistán. Pero, por otra, mantiene una relación compleja con Irán, que no es de plena confianza”, señala la académica.
La experta detalla que ambos países comparten cerca de 900 kilómetros de frontera y, pese a sus diferencias, mantienen vínculos estratégicos, “de alguna manera se necesitan mutuamente. Hoy día tienen un acuerdo para construir un gasoducto en conjunto”, afirma.
Intereses energéticos y tensiones cruzadas
La historiadora subraya que la urgencia por alcanzar acuerdos también responde al impacto económico global del conflicto, especialmente por el petróleo retenido en el Estrecho de Hormuz, “para Pakistán es tan importante como para otros países de la región que el conflicto se solucione pronto”, explica.
Asimismo, advierte que persisten desconfianzas en la región, “Irán desconfía de Pakistán, que además mantiene un pacto estratégico de defensa con Arabia Saudita desde 2025”, aclara la experta de la Uandes. Aun así, recalca que “es un actor relevante y el único que puede realmente sentar a la mesa a las dos partes”.
Respecto a la tregua, Mora sostiene que su duración dependerá de la disposición real de los actores, “Hemos visto denuncias cruzadas entre Estados Unidos e Irán, mientras Israel ha decidido continuar con bombardeos en el sur del Líbano”, concluye.