Después de 46 años, el Servicio Nacional de Menores, más conocido como Sename, cerró sus puertas. Antiguamente, tanto el sistema de justicia juvenil como el de protección de los menores se abarcaba a través del mismo organismo, haciéndose cargo tanto de los infractores de ley como de aquellos en situación de vulneración de sus derechos.
Así, después de un proceso largo y gradual, este lunes el Sename dejó de funcionar de forma definitiva, dando paso oficialmente a dos nuevos organismos: el Servicio de Mejor Niñez y el Servicio Nacional de Reinserción Juvenil.
En pocas palabras, el Sename fue desmantelado y sus funciones de protección y de justicia juvenil fueron transferidas, creando dos entidades especializadas en lugar de una sola.
Recordemos que, antes del Sename, en Chile existía el Consejo Nacional de Menores, un sistema que adolecía “de numerosos vacíos e imperfecciones”, según el decreto ley 2.465, que dio vida al —entonces— nuevo organismo. No obstante, los problemas no desaparecieron.
En 2016, la muerte de Lissette Villa, una niña de 10 años que vivía en una de las residencias del sistema, puso el ojo mediático en la institución. Los datos no mentían: un informe de ese mismo año apuntó a que 1.313 menores habían fallecido bajo custodia del Estado desde 2005.
La creación de Mejor Niñez
Casi dos años después de la mediática muerte de la menor, el presidente Sebastián Piñera impulsó el Acuerdo Nacional por la Infancia. “El presente acuerdo parte de la base de un reconocimiento que hacemos como Estado y como sociedad, asumiendo que hemos fallado en proteger de manera adecuada a los niños, niñas y adolescentes y por eso pedimos perdón”, se lee en el documento.
Se dio urgencia a la creación de un servicio de protección especializado, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, para luego continuar la tramitación del proyecto de ley que crea el Servicio Nacional de Reinserción Juvenil, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
“Con el objeto de concretar en este gobierno la necesaria separación en dos nuevos servicios, se propone tramitar en forma urgente esos proyectos, avanzando de manera paralela con los otros proyectos relacionados a la niñez”, manifestó el Acuerdo.
En este contexto, una de las primeras medidas en implementarse fue la creación del Servicio de Mejor Niñez, que comenzó a operar el 1 de octubre del 2021.
Este nuevo servicio reemplazó completamente al Sename en su rol de protección de derechos de niños y adolescentes a través de los diferentes programas de reparación, residencias, familia de acogida, adopción, entre otros.
Un nuevo servicio de reinserción juvenil
Cuando se creó Mejor Niñez, se determinó que Sename continuaría haciéndose cargo de la reinserción, abarcando exclusivamente la ejecución de medidas y sanciones para adolescentes infractores. Eso sí, no por mucho tiempo.
En enero de 2024 comenzó el cierre gradual del Sename en su rol vinculado a la justicia juvenil, continuando en la zona sur a comienzos de 2025 y finalizando ahora en la zona central. Poco a poco, las funciones que ejercía el servicio fueron traspasadas al Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil.
De acuerdo con la Biblioteca del Congreso Nacional, el nuevo servicio es el responsable de “administrar y ejecutar las medidas y sanciones contempladas por la ley n.º 20.084, de responsabilidad penal adolescente”.
Asimismo, debe desarrollar programas que contribuyan al abandono de toda conducta delictiva, a la integración social de los adolescentes y a la implementación de políticas de carácter intersectorial en la materia.