Artes y Cultura
Sábado 10 agosto de 2019 | Publicado a las 16:29
Las impactantes miniesculturas que un artista escondió por el mundo para evidenciar nuestra realidad
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Pequeñas personas son los protagonistas de la obra de Isaac Cordal, un escultor que da una potente crítica social a través de estas mínimas esculturas que están repartidas por el mundo.

Cordal es un artista español, originario de Pontevedra, Galicia, que se ha especializado en combinar de la mejor forma dos artes, la fotografía y la escultura, siempre en entornos urbanos que aportan una sensibilidad diferente para el espectador.

Sus esculturas no sólo han estado en las calles de Barcelona, sino que se han expandido a otros lugares como París, Murcia, Londres e incluso Indonesia, donde ha llevado su arte para que se descubra en lugares públicos y comunes que, cómo comenta a La Voz de Galicia, podamos hacer zoom y se convierta en un universo por sí misma, como un paisaje amplificado, lleno de nuevos significado.

El Banksy español

Al artista se le ha comparado con el anónimo artista inglés, quien al igual de Isaac, genera una crítica social a través de sus murales, emplazados en diferentes lugares del mundo.

Por su parte, Isaac se ha caracterizado por buscar un significado en lo pequeño y lo simple, con mujeres y hombres diminutos, emplazados en escenas comunes, pero realizando actividades comunes para cualquier persona.

De esta forma, el escultor abre la puerta a otros mundos, a otras historias con “estos hombres y mujeres que están parados en gestos y posturas que pueden ser interpretadas con significados diferentes”, destaca Urban Fire.

En cuanto a su forma de actuar, Cordal es claro e indica que realiza dos tipos de “intervenciones”, efímeras y permanentes, consigna La Voz de Galicia.

Comenta que las primeras, sus intervenciones efímeras, las realiza en suelo o charcos de agua para “hacer una foto sobre la idea concreta” que inmortalice la obra. Aquí, destaca que el lugar donde se emplace su escultura toma relevancia, ya que es lo que dará carácter e importancia a la obra, tanto como la escultura misma.

Las segundas, buscan un estado de permanencia, por lo que se emplazan en lo alto de las ciudades, donde cualquier espacio puede ser el marco perfecto para alguna de sus obras.

De esta forma, podemos encontrar un “Cordal” en cables de luz, cornisas, ventanas, techos, etc, con el objetivo de pasar desapercibido, hasta que alguien lo reconoce, claro que apostando a nunca tener certeza de cuánto durarán ahí.

Cement Eclipses

Mediante la representación de pequeños hombres en diversos escenarios, Cordal realiza “Cement Eclipses”, una serie de esculturas que rescatan los problemas de la sociedad actual.

El cambio climático, la falta de expresión, el fracaso político y otros temas están en estas pequeñas esculturas que se pueden ver en calles, pozas de agua u otros lugares 100% urbanos de Barcelona, Londres, Amsterdam y Bruselas, donde se presentó el artista.

Acorde a La Voz de Galicia, Cordal “busca representar un estereotipo social relacionado con la burocracia, el poder y el patriarcado, en un intento de condensar en su apariencia nuestro declive como especie”.

De esta forma, toma obras minúsculas para tratar temas mayúsculos en esculturas que están dispuestas en espacios amplios, pero cuya diminuta forma (no más de 15 centímetros) hace complejo encontrarlas a simple vista.

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