Artes y Cultura
Miércoles 10 abril de 2019 | Publicado a las 10:10
Cr√≠tica de teatro: "El arrebato", cuando la pasi√≥n y la m√ļsica mandan
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Como expresi√≥n del flamenco contempor√°neo, ‚ÄúEl arrebato‚ÄĚ asoma con un fuerte color chileno y latinoamericano, lejos-lejos de la estampa tur√≠stica.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

No s√≥lo por las historias personales que aporta el elenco a trav√©s del ‚Äúcante‚ÄĚ y en los testimonios ante el micr√≥fono: tambi√©n en los cuerpos y gestos corporales que se entroncan con el sentido originario cultural de esta danza, de ra√≠z √°rabe, gitana y andaluza.

Traspasar vivencias colectivas como pueblo que cada uno recogi√≥ ‚Äďdesarraigo y migraci√≥n, en este caso- como tambi√©n odiseas vividas para sobrevivir, en el sentido de ser capaces de seguir de pie m√°s all√° de desgracias, riesgos y peligros.

Una propuesta donde la m√ļsica manda y el flamenco respira y se conmueve entremezclando c√≥digos coreogr√°ficos y del teatro, mientras la sonoridad de la guitarra y la percusi√≥n construyen el reino del ritmo y la reciedumbre.

Esta coproducci√≥n de la cia. La T√≠pica y Espacio Checoeslovaquia, dirigida por Natalia Garc√≠a Huidobro, se complementa con la direcci√≥n esc√©nica de Rodrigo Baz√°ez y el dise√Īo integral de Cristi√°n Reyes.

La m√ļsica la sueltan Alberto Farggi (guitarra ac√ļstica y bajo el√©ctrico) y Felipe Candia (bater√≠a y percusi√≥n); el cante Natalia Arag√ļ, Francisco Delgado y Tom√°s Aguilera; y la danza, las bailaoras Elizabeth Ocana y Natalia Garc√≠a Huidobro, y el bailaor Francisco Delgado.

El arrebato, foto de Alejandro G√°lvez (c)
El arrebato, foto de Alejandro G√°lvez (c)

Otros derroteros

Este enjambre interdisciplinario es presenciado por el p√ļblico apenas ingresa a la sala, con el grupo en estado de precalentamiento.

Mientras los percheros sostienen el vestuario, los artistas evolucionan a la espera de mostrar su punto de vista sobre migraci√≥n y desarraigo, a trav√©s de una partitura musical que engloba la danza flamenca, el cante y sus letras, y los testimonios p√ļblicos del elenco.

Un material que vibra al proponer espacios físicos diversos, cambios en la vida, situaciones críticas que provocan distanciamiento o rupturas emocionales y geográficas necesarias para seguir el rumbo propio o cada uno aceptando sus limitaciones y fortalezas.

El desdoblamiento es recio, la m√ļsica salta del fondo del escenario, mueve los cuerpos y, junto con multiplicarse, rebota en la sala y queda deambulando entre el pecho y los o√≠dos.

Todo en función de poner en evidencia el arrebato que propone el título de la obra, el punto inicial para inaugurar el momento de quiebre y amarrar la vida al flamenco y superar temores, incertidumbres y objetivos parciales.

La muerte del abuelo, el ni√Īo que se demor√≥ en saber que era m√ļsico, la ni√Īa que so√Īaba con ser bailaora y el cuerpo le dijo que no, la joven que se compr√≥ zapatos profesionales s√≥lo hace cinco a√Īos o para quien la danza es sin√≥nimo de familia y dolor.

El pulso musical abarca lo humano y lo material en la obra, mientras que la intensidad arrebatadora del cante y la danza anuncia relatos emparentados con la historias y memorias personales y colectivas que a veces hay que sacarlas a la fuerza.

Una propuesta que no sería posible sin la pasión del elenco para que surja la fuerza de baile flamenco, el estremecimiento del cante y la sonoridad musical.

El arrebato, foto de Alejandro G√°lvez (c)
El arrebato, foto de Alejandro G√°lvez (c)

‚ÄúEl arrebato‚ÄĚ

Dirección: Natalia García Huidobro
Compa√Ī√≠a La T√≠pica
GAM. Alameda 227.
Jueves a domingo, 20.00 horas.
Entrada general $ 6.000; adultos mayores $ 4.000; estudiantes $ 3.000.
Hasta 21 de abril.

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