Nacional
Diputado Pepe Auth renuncia al PPD: No puedo militar en un partido que me provoque rabia
Publicado por: Daniela Bravo
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El diputado y ex presidente del PPD Pepe Auth anunci√≥ este s√°bado la renuncia al partido. “No puedo seguir militando en un partido que me provoque tanta rabia…, que me decepcione as√≠”, se√Īal√≥.

Cerca de las 11 de esta ma√Īana el diputado del PPD puso fin a m√°s de dos d√©cadas de militancia en dicha colectividad. Lo hizo a trav√©s de un Whatsapp enviado a los parlamentarios de su bancada, en el cual les inform√≥ sobre la decisi√≥n. Adem√°s, les indic√≥ que iba a enviar una carta formal a los militantes, para informar sobre su renuncia.

En dicha misiva, el diputado se√Īal√≥ que “He decidido desafiliarme en lugar de esperar pasivamente que expire el tiempo legal para reficharse, porque no es que est√© cansado de la pol√≠tica sino que quiero expresar con claridad mi desacuerdo con la orientaci√≥n del partido en los √ļltimos a√Īos, con su l√≠nea pol√≠tica y con las caracter√≠sticas olig√°rquicas de su vida interna”.

Asimismo, Auth asegur√≥ que “En mi calidad legal de independiente, seguir√© militando en el espacio de la centroizquierda, continuar√© trabajando junto a mis colegas y amig@s de la bancada del PPD a menos que decidan otra cosa, la Presidenta Bachelet y sus ministros podr√°n seguir contando conmigo en el Parlamento como lo han hecho hasta ahora, para continuar avanzando en los compromisos program√°ticos que asumimos juntos hace ya dos a√Īos”.

Cabe se√Īalar que Pepe Auth formalizar√° su renuncia este lunes 2 de mayo a las 9 de la ma√Īana en el Servicio Electoral.

Auth es actualmente representante del distrito que comprende las comunas de Maip√ļ, Estaci√≥n Central y Cerrillos.

Lee a continuación la carta completa del diputado donde anuncia su renuncia al partido.

Queridas compa√Īeras y compa√Īeros del PPD,

Les hago llegar esta carta para contarles las razones y emociones que me llevaron a tomar la decisión de concurrir al Servel el próximo lunes 2 de mayo para formalizar mi alejamiento definitivo del Partido Por la Democracia, nuestro partido.

Todos saben el lugar que ocupa el PPD en mi biografía personal y política. Su formación para controlar democráticamente el Plebiscito y su posterior consolidación como partido programático fue para muchos de nosotros un hito fundamental en el camino que iniciamos a comienzos de los Ochenta para constituir un partido reformista orgulloso de su condición, que se hiciera cargo autocríticamente de la historia de la izquierda chilena, que entendiera la diversidad como un valor y cuya principal vocación fuera la de articular una mayoría social y política para el cambio democrático.

Fui dirigente electo del PPD desde 1989 hasta 2012, miembro de su Directiva Nacional, Vicepresidente, Secretario General y hasta Presidente del partido. Por m√°s de dos d√©cadas particip√© en muchas negociaciones electorales, anim√© innumerables debates pol√≠ticos y program√°ticos internos, realic√© cl√≠nicas electorales, dirig√≠ campa√Īas municipales y parlamentarias, coordin√© primarias presidenciales, recorr√≠ buena parte de las comunas de Chile, en fin, dediqu√© buena parte de mi tiempo y energ√≠as al Partido Por la Democracia. Con muchos de ustedes constru√≠ en ese caminar v√≠nculos de compa√Īerismo y cari√Īo que espero no se vayan con mi partida del PPD.

Pueden imaginarse lo dif√≠cil que ha sido tomar la decisi√≥n de renunciar al partido. Lo hago porque ya no me reconozco en el PPD y tampoco reconozco en el PPD de hoy al partido que contribu√≠ a formar y a desarrollarse. Ser√≠a deshonesto, entonces, y a la larga da√Īino para ambos, que no formalizara mi divorcio, aunque tambi√©n sea reflejo de mi propio fracaso y debo asumir mi responsabilidad de haber abandonado progresivamente la escena donde se jugaba la identidad, orientaci√≥n y sentido de mi partido.

El PPD hoy d√≠a es muy distinto al que fue y todav√≠a lo es en alguna medida en la memoria y aprecio de un segmento de la ciudadan√≠a, en parte por la usura del tiempo y del ejercicio del poder, pero tambi√©n porque sus directivas han decidido caminar en una direcci√≥n diferente. Siempre es dif√≠cil fijar en la l√≠nea del tiempo cu√°ndo comienzan los procesos pero sin duda la derrota presidencial y la respuesta que dio el partido a la experiencia traum√°tica de salir del Gobierno en que hab√≠a estado 20 de los 23 a√Īos de su existencia, cataliz√≥ una transformaci√≥n sustancial del car√°cter del PPD que, a mi juicio, deteriora de manera irreversible su potencialidad futura.

Porque echamos por la borda nuestra historia, renegamos del invaluable aporte que habíamos hecho al país en 4 gobiernos que estuvieron marcados por la impronta del PPD en grados diversos, reversamos el largo camino de diferenciación política de la izquierda tradicional que habíamos recorrido con éxito, intentamos terminar con la diversidad política que constituía nuestra riqueza característica, dejamos atrás el esfuerzo de síntesis de los ideales liberales y socialistas, olvidamos que antes de ser derrotado el gobierno de la Unidad Popular fracasó en la construcción de mayorías detrás de su programa, el partido pasó a ser más importante que sus objetivos, nos hicimos demasiado tolerantes a la corrupción en nuestras filas, en fin, vivimos un proceso acelerado de tradicionalización política, perdiendo buena parte de la frescura, capacidad de innovación y sintonía ciudadana que constituían rasgos diferenciadores de nuestra identidad y posicionamiento en el cuadro político chileno.

A quienes, como yo, concurrimos a la creaci√≥n del PPD porque hab√≠a que reivindicar con orgullo el reformismo social y pol√≠tico, asumir √≠ntegramente el respeto y valoraci√≥n de la democracia representativa, no relativizar nunca el valor de la libertad, revisar autocr√≠ticamente nuestra historia y hacerse cargo de los cambios de Chile y del mundo, nos cuesta cada d√≠a m√°s reconocernos en el PPD. No me identifico con su narcisismo con espejo ajeno que lo lleva a tomar como propios recuerdos idealizados de experiencias pol√≠ticas que fracasaron, ni con su aproximaci√≥n ingenua a la realidad de continuidad y cambio graficada tan bien por la retroexcavadora refundacional, tampoco con la ambig√ľedad para condenar categ√≥ricamente las violaciones a los derechos humanos por parte de los autoritarismos izquierdistas, ni con la demonizaci√≥n del mercado y la iniciativa privada por peque√Īa y desconcentrada que sea, ni el regreso de un conservadurismo que cree en la omnipotencia del Estado para resolver todos los problemas de la sociedad.

En paralelo y quizás también al origen de este alejamiento de su identidad, el PPD ha ido perdiendo progresivamente su carácter abierto, su debate libre e intenso sobre sí mismo y sus objetivos, su tolerancia a la diversidad de posiciones, para ir encerrándose en sí mismo, dándole cada vez más prioridad a los intereses de sus dirigentes y menos a los de los ciudadanos, desarrollando los mismos reflejos de defensa corporativa de las instituciones políticas históricas frente a la corrupción en sus diversas formas, postergando sus principios y objetivos políticos frente a la presión de sus alcaldes para protegerse de la competencia en Primarias ciudadanas o disputando con ardor la defensa o conquista de un puesto de gobierno para un militante por su sola condición y, en no pocas ocasiones, por su adhesión a un determinado liderazgo interno.

El proceso actual de renovaci√≥n de las directivas partidarias es reflejo de la oligarquizaci√≥n del partido, donde la nueva mesa directiva es decidida por el due√Īo controlador del PPD con la integraci√≥n de dos o tres accionistas minoritarios que ponen sus representantes, y los militantes son convocados luego a plebiscitar la decisi√≥n de sus caudillos. En este proceso los sustantivos dominantes son el veto y la amenaza para conseguir limitar al m√≠nimo la competencia de liderazgos y el debate pol√≠tico.

He decidido desafiliarme en lugar de esperar pasivamente que expire el tiempo legal para reficharse, porque no es que est√© cansado de la pol√≠tica sino que quiero expresar con claridad mi desacuerdo con la orientaci√≥n del partido en los √ļltimos a√Īos, con su l√≠nea pol√≠tica y con las caracter√≠sticas olig√°rquicas de su vida interna.

En mi calidad legal de independiente, seguir√© militando en el espacio de la centroizquierda, continuar√© trabajando junto a mis colegas y amig@s de la bancada del PPD a menos que decidan otra cosa, la Presidenta Bachelet y sus ministros podr√°n seguir contando conmigo en el Parlamento como lo han hecho hasta ahora, para continuar avanzando en los compromisos program√°ticos que asumimos juntos hace ya dos a√Īos. Seguir√© trabajando en la C√°mara de Diputados y en el territorio que represento con la misma convicci√≥n y compromiso por el √©xito de mi Gobierno y de la Nueva Mayor√≠a en las elecciones venideras.

Aunque abandono ahora el partido en que particip√© protag√≥nicamente durante 28 a√Īos de mi vida, soy un convencido de que la democracia necesita partidos pol√≠ticos fuertes, con orientaciones pol√≠ticas y program√°ticas n√≠tidas, bien asentados en la sociedad, democr√°ticos en su funcionamiento interno y profesionales en su gesti√≥n pol√≠tica. El nuevo sistema electoral y las leyes recientes que modelan otra pol√≠tica y otros partidos, contribuir√°n a la renovaci√≥n y reconfiguraci√≥n del sistema pol√≠tico chileno, tarea en la que aspiro a participar activamente.

Me despido fraternalmente de ustedes, compa√Īeras y compa√Īeros del PPD, amigos y amigas de tantas jornadas, con la esperanza de reencontrarnos en el futuro pr√≥ximo en otras batallas y desaf√≠os comunes.

Pepe Auth

En Santiago de Chile, a 30 de abril de 2016

Tendencias Ahora