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Alerta por manchas solares del tama√Īo de J√ļpiter que enviar√≠an una mega llamarada a la Tierra
Publicado por: Eduardo Woo
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Un evento poco frecuente es el que se registr√≥ el pasado domingo en la estrella de nuestro sistema, el Sol. Y es que un impresionante grupo de manchas solares del tama√Īo de J√ļpiter (11 veces m√°s grande que la Tierra) expulsaron una “descomunal llamarada” que puso en alerta a los meteor√≥logos espaciales.

Se trató de una erupción clasificada como X 1.1, el nivel más poderoso que los expertos han definido, y que se teme podría repetirse, esta vez en dirección a la Tierra.

Miguel Galarte, presidente de la Asociaci√≥n Astron√≥mica de Espa√Īa, explic√≥ en el diario ABC que en el √ļltimo tiempo, el Sol ha evidenciado una serie de manchas solares, que incluso pueden ser vista a simple vista, aunque obviamente usando filtros.

Las manchas solares que pueden rotar y expulsar llamaradas a la Tierra | ESA / NASA

Las manchas solares que pueden rotar y expulsar llamaradas a la Tierra | ESA / NASA

La manchas solares son regiones m√°s fr√≠as de la superficie solar, que sirven como “tapones” que “impiden que fluya hacia la superficie el plasma solar, adem√°s de ser poderosos campos magn√©ticos”.

Para entender lo ocurrido el domingo pasado, cabe conocer las clasificaciones de erupciones solares, las que se clasifican como A, B, C, M y X, que depender√°n de la intensidad de los rayos X expulsados.

Así, una erupción del tipo B es diez veces más poderosa que un A, mientras que un C, diez veces más que un B, hasta llegar a la X.

A lo anterior se suma una subclasificaci√≥n del 1 a 9, dependiendo de la potencia. En esta √ļltima, de X 1.1, considerada de poco frecuente por su poder√≠o.

Evento Carrington

Si bien la subclasificación 9 es la mas alta, hay eventos que pueden superar aquello, como el X 20 del 16 de agosto de 1989, o la del 2 de abril de 2001.

Sin embargo, recuerda, no se comparan a la vivida en 1859, cuando una llamarada sin clasificación -ya que no había instrumentación- dejó marcas en los hielos de Groenlandia. A éste se le conoció como el Evento Carrington, que afectó a nuestro campo magnetico y a nuestra atmósfera.

“Auroras boreales y australes se pudieron ver pr√°cticamente desde todo el planeta”, detall√≥ el astr√≥nomo.

El temor que reviste estas manchas del tama√Īo de J√ļpiter, es que pronto apuntar√°n en direcci√≥n a la Tierra, por rotaci√≥n natural del Sol, lo que de ocurrir “apagar√≠a las telecomunicaciones en nuestro planeta, de tal forma que muchos lugares del mundo se quedar√≠an sin luz, sin coberturas de tel√©fono y sin Internet”.

A ello se suma que de encontrarnos con un Sol “furioso”, ni nuestro campo campo magn√©tico y atm√≥sfera nos podr√≠a defender. “Una gran tormenta solar podr√≠a ser catastr√≥fica”, aplastando y contrayendo el campo magn√©tico, que se sabe, “var√≠a de intensidad con el tiempo”.

Actualmente los cient√≠ficos creen que nuestro planeta vive un proceso de inversi√≥n de la polaridad, ya que el campo magn√©tico se est√° reduciendo 10 veces m√°s r√°pido de lo normal. Aunque de todas formas, esto pudiera prolongarse por unos 100 a√Īos.

El tambi√©n director del Observatorio Astron√≥mico de Almad√©n de la Plata (Sevilla) concluy√≥ que a pesar de los instrumentos existentes, no es posible estar del todo advertidos, ya que son miles de a√Īos de desconocimiento de la estrella principal de nuestro sistema.

“S√≥lo llevamos estudi√°ndolo desde 1611, cuando Galileo descubri√≥ las primeras manchas solares. Pero resulta que el Sol tiene unos 5.000 millones de a√Īos, con lo cual, no sabemos casi nada de √©l”, afirm√≥.

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