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Una bacteria de la vagina muestra cómo descubrir nuevos antibióticos
Publicado por: EsMateria.com
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Por Nu√Īo Dom√≠nguez, de EsMateria.com

El hallazgo de un nuevo antibiótico producido por una bacteria de la flora vaginal abre la posibilidad de encontrar nuevos fármacos de interés en el microbioma humano.

Desde el punto de vista estad√≠stico, este mundo pertenece a las bacterias. En dos vasos llenos de agua hay tantas como seres humanos habitan la Tierra. En el interior de nuestro cuerpo, la proporci√≥n es de nueve bacterias por cada c√©lula humana. As√≠ las cosas, es de caj√≥n que nos conviene llevarnos bien con estas compa√Īeras. Pero no siempre es as√≠.

Desde hace a√Īos combatimos una guerra contra bacterias que, a lo largo de d√©cadas de evoluci√≥n, se han hecho inmunes a los antibi√≥ticos que usamos para combatirlas. El resultado es que infecciones que dejaron de ser problem√°ticas hace m√°s de medio siglo, como la gonorrea o la neumon√≠a, vuelven a causar complicaciones graves e incluso la muerte de miles de pacientes cada a√Īo. La peor noticia sobre esta guerra es que se est√° acabando la munici√≥n: no hay apenas nuevos antibi√≥ticos en desarrollo. Ahora m√°s que nunca, es urgente encontrar nuevas sustancias capaces de combatir a las llamadas ‚Äúsuperbacterias‚ÄĚ.

Un estudio publicado hoy abre una nueva v√≠a para encontrar esos nuevos antibi√≥ticos tan necesarios. Su m√©todo parece sencillo: buscarlos en los microbios que viven en el cuerpo humano sin provocar ning√ļn da√Īo, el llamado microbioma. Estas comunidades bacterianas que habitan en los intestinos, la boca o los √≥rganos sexuales pertenecen a cientos de especies distintas y dentro de cada una de ellas hay miles de tipos de bacterias con propiedades diferentes. Todas ellas generan a su vez miles de productos qu√≠micos potencialmente interesantes. Es importante saber d√≥nde buscar para no perderse en esta inmensidad microsc√≥pica.

Miles de peque√Īas mol√©culas

El equipo que ha liderado el estudio ya ha logrado un primer éxito. Se trata de un nuevo antibiótico producido de forma natural por una bacteria que habita en la vagina. Investigadores de varias instituciones estadounidenses, incluidas las universidades de California y la de Harvard, han identificado la bacteria responsable, los genes que usa para fabricar la nueva sustancia y además han comprobado que el compuesto aniquila varios tipos de patógenos que provocan infecciones vaginales.

Los autores del estudio, publicado en la revista Cell, resaltan que esto puede ser solo el principio. ‚ÄúNuestro an√°lisis muestra que el microbioma produce miles de peque√Īas mol√©culas y, por ahora, solo hemos empezado a ara√Īar la superficie en la tarea de caracterizarlas‚ÄĚ, explica a Materia Mohamed Donia, investigador de la Universidad de California en San Francisco y primer autor del estudio.

El trabajo ha sido posible gracias a iniciativas como el Proyecto Microbioma Humano, cuyo objetivo es secuenciar el ADN de las comunidades bacterianas que viven en el cuerpo. Cada persona tiene un microbioma √ļnico y estudios recientes apuntan a que hay microbiomas ‚Äúsanos‚ÄĚ y otros correlacionados con obesidad, c√°ncer y otras dolencias.

Mohamed Donia | UCSF

Mohamed Donia | UCSF

El equipo de Donia ha aplicado al microbioma de varios pacientes un programa inform√°tico que busca de forma sistem√°tica genes con los que algunas bacterias producen mol√©culas que podr√≠an ser usadas como f√°rmacos. El sistema les ha permitido identificar m√°s de 1.800 grupos en el intestino, otros tantos en la boca, m√°s de 500 en la piel y casi otros tantos en la vagina. Probablemente solo una minor√≠a de ellos produzcan antibi√≥ticos interesantes, advierte Donia, pero su equipo ya ha demostrado el potencial de los que s√≠ lo hacen. Para demostrar ese potencial los investigadores han aislado una de esas mol√©culas, la lactocilina. El compuesto lo fabrica la bacteria vaginal Lactobacillus gasseri. La sustancia es altamente selectiva, mata a las bacterias ‚Äúmalas‚ÄĚ y deja vivir a las ‚Äúbuenas‚ÄĚ, comenta Donia. ‚ÄúCon este tipo de trabajo lo que podemos hacer es obtener antibi√≥ticos altamente especializados‚ÄĚ, resalta, algo que ‚Äúes muy dif√≠cil de conseguir con antibi√≥ticos sint√©ticos‚ÄĚ, es decir, producidos con m√©todos convencionales.

El potencial de esta nueva t√©cnica es ‚Äúincre√≠ble‚ÄĚ, opina el bioqu√≠mico Lluis Ribas, un investigador del Instituto de Investigaci√≥n Biom√©dica de Barcelona que no ha participado en el estudio, pero trabaja en el descubrimiento de nuevos antibi√≥ticos. ‚ÄúActualmente no hay nuevos antibi√≥ticos desde el punto de vista de la estructura qu√≠mica y su mecanismo de acci√≥n, en cambio, este equipo no para de encontrarlos‚ÄĚ, resalta.

La t√©cnica adem√°s puede ser extensible a otros ambientes. Si se busca un antibi√≥tico contra el bacilo del √°ntrax, ¬Ņpor qu√© no buscarlo en el propio suelo en el que vive? Si se trata de evitar que aparezcan nuevas superbacterias, ¬Ņpor qu√© no buscar en las granjas de cerdos en las que se originan? Por primera vez en 150 a√Īos de investigaci√≥n, el an√°lisis del microbioma abre esta posibilidad.

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