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Especialistas explican por qu√© algunos padres de ni√Īos abusados “justifican” a los agresores
Publicado por: Alejandra Jara
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“Ellos tuvieron una relaci√≥n, pero mi hija no fue violada…”; “Hay padres que no quisieron denunciar por un tema social..”; “Las ni√Īas no fueron abusadas, se puede apreciar que hay una manipulaci√≥n desde el entorno familiar materno…”. √Čstas son s√≥lo algunas de las declaraciones, emitidas por adultos, vinculados a medi√°ticos casos de abuso sexual ocurridos en nuestro pa√≠s.

Dichas palabras evidencian su reacci√≥n al conocer que un ni√Īo o adolescente cercano a su familia y entorno fue v√≠ctima de abuso sexual. Es decir, la actitud de negaci√≥n a creer que ocurri√≥ un hecho tan doloroso, lo que incluso los puede llevar a responsabilizar a la v√≠ctima por los da√Īos sufridos.

Pero,¬ŅQu√© razones explican que los padres, o cercanos a ni√Īos abusados, justifiquen a una persona que cometi√≥ un acto que hiri√≥ f√≠sica y moralmente a sus hijos?

Ante esta interrogante, la antrop√≥loga de la Universidad de Concepci√≥n, Carla Donoso, explic√≥ que los adultos pueden justificar el actuar de los agresores sexuales debido a la concepci√≥n cultural que a√ļn impera en nuestro pa√≠s respecto a la sexualidad. En la sociedad chilena a√ļn primar√≠a el concepto de que el “deseo sexual masculino es incontrolable y siempre debe encontrar un desahogo”.

Por lo tanto, la mujer – sea una adulta o una menor- “es vista como la responsable de que las relaciones sexuales se produzcan, incluso las que no son consensuadas, debido a que es reconocida como la incitadora de dicho deseo sexual masculino”, indica la profesional.

En este sentido, la sic√≥loga Mar√≠a Teresa Poo, docente de la Universidad de la Frontera, entreg√≥ otra opini√≥n para explicar este hecho. La profesional precis√≥ que es com√ļn que los padres muestren sentimientos de rabia hacia los ni√Īos abusados cuando el agresor es una persona cercana a la familia.

Lo anterior, porque tratan de buscar una explicación para este hecho que les genera confusión y emociones ambivalentes. Es decir, para lograr la aceptación de un suceso que les genera emociones encontradas tienden a negar o minimizar los hechos. Esto no es a nivel consciente, pero les sirve para lograr tranquilidad cognitiva y resolver la angustia provocada en el momento.

En relaci√≥n a este tema, Vinka Jackson, psic√≥loga de la Universidad de Chile y autora del libro “Agua Fresca en los Espejos”, explic√≥ que la negativa de los padres a no creer en una primera instancia el abuso del que fueron v√≠ctimas sus hijos se debe a un “punto ciego” que durante muchos a√Īos ha existido en relaci√≥n a las necesidades, derechos y sufrimientos de los ni√Īos.

Este “punto ciego” es m√°s fuerte cuando el agresor es una persona cercana a la familia, por lo tanto, los padres tienden a negar que una persona -con la que tienen sentimientos involucrados- pudo haber da√Īado a los ni√Īos. Es decir, a mayor cercan√≠a afectiva, mayor el punto ciego, y a√ļn cuando se logre ver y creer lo sucedido, se tratar√° de buscar atenuantes o justificaciones para el abuso a como d√© lugar.

Vinka Jackson afirmó que esto puede ser por los afectos hacia el agresor o la historia personal de abuso que pudieron haber sufrido los mismos padres, lo que les imposibilita visualizar y soportar el dolor de su hijo.

Otros motivos pueden ser evitar la c√°rcel a alguien de la familia, no perder a quien es el proveedor del hogar o a la pareja (com√ļn en los sectores m√°s vulnerables), como tampoco renunciar al ideal de familia y evitar ser juzgados por un derterminado c√≠rculo social. Todo esto, sin pensar en el enorme da√Īo y abandono que eso significa para un ni√Īo, y el riesgo que se corre al no separar y alejar de inmediato al abusador.

La terapeuta tambi√©n agreg√≥ que estas situaciones de negaci√≥n se producen ante el desconocimiento sobre qu√© conductas constituyen o no un abuso. Adem√°s de que puede ser una manera de evitar preguntarse por las responsabilidades del adulto desde las omisiones y ausencias en la vida del menor da√Īado.

La sic√≥loga fue enf√°tica en precisar que los testigos pasivos del abuso sexual de menores tambi√©n comparten responsabilidades. Sin embargo, las omisiones, negligencias, encubrimientos o complicidades con el abuso sufrido por un ni√Īo no tienen mayor sanci√≥n en Chile.

“Si todos supi√©ramos que ser testigos pasivos de abusos tiene consecuencias ante la ley, quiz√°s los grados de atenci√≥n y de compromiso de actuar en socorro de los ni√Īos ser√≠an mucho mayores”, opin√≥ Jackson.

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