Notas
¬ŅExiste la “marihuana andina”? Las contradicciones, errores y mitos en el debate sobre la cannabis
Publicado por: Daniel Medina
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

La detenci√≥n este mi√©rcoles de √Ālvaro L√≥pez, vocalista de Los Bunkers, junto al hermano de Sergio Lagos en un operativo desarrollado por la Polic√≠a de Investigaciones, despert√≥ una serie de dudas respecto al mundo de la marihuana, que a√ļn se maneja en la clandestinidad por su car√°cter de ilegal.

Los reportes de lesiones neurol√≥gicas, da√Īos a la memoria a corto plazo y otras consecuencias se contraponen a los beneficios comprobados que posee la marihuana: reducci√≥n de ciertos tipos de tumores, incentivo del apetito y alivio de dolores, especialmente para quienes se someten a tratamientos agresivos como la quimioterapia.

El tratamiento comunicacional de los operativos de decomiso es un tema que genera diversas confrontaciones. Mientras algunos estiman que se “sataniza” la cannabis, otros destacan que las acciones contra quienes producen la droga se ajustan al marco legal vigente.

Danilo Quiroga, de la Unidad de Comunicaciones de la PDI en Concepci√≥n, asegur√≥ que cuando se realiza un decomiso de plantas de cannabis, hablar de “dosis” (como se realiza en muchos medios de comunicaci√≥n en estos casos) es arriesgado y lo que se informa al Ministerio P√ļblico son las “unidades” obtenidas, sin diferenciar si corresponde a una planta de pocos cent√≠metros o una de dos metros de altura.

En este sentido explic√≥ a BioBioChile que la marihuana, para su consumo final, debe llevar un tratamiento previo, por lo que en esta etapa lo √ļnico que se podr√≠an realizar son aproximaciones o proyecciones. Ello no ocurre, afirma, cuando lo que se decomisa es droga procesada, donde ya existen mayores certezas sobre la cantidad de dosis que se podr√≠a obtener.

Un cr√≠tico de las pr√°cticas de las polic√≠as es Sebasti√°n Binfa, Director de la edici√≥n chilena de la revista C√°√Īamo. “Por ejemplo, cuando se pesa una planta se pesa con las hojas, ra√≠ces, macetero y todo”, asegura, a√Īadiendo que de esta forma no se dimensiona lo que se produce efectivamente para el consumo.

Junto con rechazar las acciones de las autoridades, Binfa destaca vacíos legales en el principal marco legal en estos casos que es la Ley 20.000. En ésta no se especifica cuándo se puede hablar de consumo individual y cuándo se puede establecer el delito de tráfico en base a la cantidad de droga decomisada.

“Esto, a la larga, nos dar√° la raz√≥n”, subraya, asegurando que la despenalizaci√≥n de la marihuana ir√° de la mano con la judicializaci√≥n de los casos donde queden en evidencia los vac√≠os de la Ley de Drogas.

Sativa, √ćndica, Ruderalis… ¬ŅAndina?

El principio activo de la marihuana, el tetrahidrocannabinol (THC), se concentra de preferencia en los cogollos que produce la planta hembra. Si ésta es polinizada, se detiene la producción del THC para generar semillas.

Pese a que todo tipo de cannabis pertenece a la familia Cannabaceae, se deben distinguir las subespecies y diferenciar este término de las variedades.

La cannabis sativa proviene de sectores tropicales y las condiciones en las que se ha desarrollado a través del tiempo propician a que las plantas se adapten a fenómenos climáticos variables.

Suele propiciar la euforia y la risa entre sus consumidores, quienes aseguran que incurren en lapsos de creatividad bajo sus efectos, de acuerdo al portal SensiSeeds.

La √≠ndica, en tanto, naci√≥ en los sectores monta√Īosos del sudeste asi√°tico. El dif√≠cil clima bajo el cual fue sometida desde el principio hicieron que desarrollara un crecimiento conciso y se puede cosechar a partir de las seis semanas. Su uso, en palabras de Sebasti√°n Binfa, es apto para fines medicinales.

La tercera subespecie, ruderalis, comenzó a expandirse desde las zonas interiores de Rusia y posteriormente en los países que antes pertenecieron a la URSS.

Del cruce de estas subespecies surgen las distintas variedades que mezclan los efectos del consumo o, como se conoce vulgarmente, la “volada” o el “coloc√≥n”. Nombres como White Widow, Skunk o Northern Light son los que manejan los experimentados cultivadores clandestinos, conociendo al detalle las propiedades de √©stas.

El punto pol√©mico respecto a los “nombres” con los que se denomina la cannabis qued√≥ en evidencia cuando fuentes policiales informaron que al interior de la productora de Sergio Lagos se decomisaron dos kilos de “marihuana andina”.

“Eso no existe, es un nombre de fantas√≠a”, asever√≥ Sebasti√°n Binfa, quien asegura que es una denominaci√≥n inventada para denominar la cl√°sica “chilombiana” o la cannabis sativa cultivada en nuestro pa√≠s.

El operativo, que incluy√≥ el uso de perros adiestrados, fue parte de la investigaci√≥n desarrollada por el Ministerio P√ļblico iniciada hace cuatro meses y se replic√≥ en otros dos sectores de la Regi√≥n Metropolitana.

Tendencias Ahora