La crisis de la deuda europea ha golpeado en forma significativa las economías del primer mundo, redibujando lo que hasta ahora correspondía sólo a campañas en países pobres de todo el orbe, pues la ONG “Save the Children” por primera vez lanzó un llamado a colaborar con niños de Reino Unido.

Según publicó Pulso la organización en el informe titulado “It Shouldn’t Happen Again” (No debería volver a pasar), consigna que muchos menores apenas tienen acceso a una comida caliente, esto luego de que un 61% de los progenitores encuestados reconociera que recortó el consumo de alimentos.

Así los hogares se han visto en la necesidad de eliminar una de las comidas, lo que ha llevado a que un 52 % de los menores esté consciente de las preocupaciones de sus padres y el frágil momento económico que están sobrellevando.

La Organización no Gubernamental fija el límite de la pobreza bajo los ingresos brutos anuales en el Reino Unido de $13 millones chilenos.

El Gobierno expresó que está “comprometido a erradicar la pobreza infantil, pero tenemos una nueva actitud para combatir la raíz (del problema), como la falta de trabajo, el fracaso educativo y rupturas familiares”.

Gran Bretaña es uno de los países más ricos, puesto que lo sitúa en organismos como el G8, lugar en que precisamente se discuten políticas destinadas a ir en ayuda de sectores más postergados del mundo.