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G20 se compromete con el crecimiento y admite ajustes e impuestos bancarios
Publicado por: Felipe Delgado
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El G20 se comprometi√≥ el domingo en Toronto (Canad√°) a poner todo su empe√Īo en apuntalar la recuperaci√≥n econ√≥mica a√ļn “fr√°gil” y alcanz√≥ consensos que permiten a los pa√≠ses europeos proseguir con sus cuestionados ajustes y aplicar eventuales impuestos bancarios.

En una declaraci√≥n emitida al cabo de una cumbre de 2 d√≠as, el G20 preconiz√≥ adem√°s “mayor flexibilidad en la tasa de cambio de algunos pa√≠ses emergentes”, una semana despu√©s de que China anunciara que permitir√° una mayor fluctuaci√≥n de su moneda.

“La m√°xima prioridad del G20 es proteger y reforzar la reactivaci√≥n, y sentar las bases de un crecimiento fuerte, duradero y equilibrado, as√≠ como reforzar nuestros sistemas bancarios contra los riesgos”, se√Īala el documento.

“El crecimiento est√° volviendo, pero la recuperaci√≥n es despareja y fr√°gil, el desempleo en algunos pa√≠ses se mantiene en niveles inaceptables y el impacto social de la crisis a√ļn se siente ampliamente”, prosigue.

La disconformidad con esa situación se hizo oír también en las calles de Toronto, una ciudad a orillas del lago Ontario, donde miles de personas desfilaron el sábado pacíficamente contra el G20, antes de que grupos de jóvenes provocaran violentos incidentes en los que quemaron al menos dos patrulleros.

El domingo hubo nuevas marchas, y la Policía detuvo durante el fin de semana a más de 600 personas.

Mientras tanto, en la sala de reuniones del Centro de Convenciones de Toronto, los jefes de Estado y de gobierno del G20 trataban de hallar consensos para avalar las respuestas distintas, y a menudo contrapuestas, que adoptaron para salir de la crisis, la peor en ocho décadas.

Las discusiones tuvieron que ver con el temor de que el bien de unos acarree el mal de otros.

Tal ocurre con los ajustes aplicados en Europa para recuperar la confianza de los mercados después de la crisis de la deuda griega, pero cuestionados por Estados Unidos y grandes países emergentes como Brasil, por considerar que pueden reducir la demanda en esos países y crear una nueva recesión.

El presidente estadounidense Barack Obama dejó claro que su gobierno ya no está dispuesto a seguir endeudándose, como lo hizo durante décadas, asegurando la demanda masiva de bienes producidos en todo el planeta.

“Despu√©s de a√Īos de haberse endeudado en demas√≠a, los norteamericanos no podemos endeudarnos -y no lo haremos- pidiendo prestado para asegurar la prosperidad del mundo”, afirm√≥ el mandatario estadounidense en rueda de prensa.

En la declaración final del G20, esas preocupaciones se traslucen en fórmulas conciliadoras.

Un p√°rrafo llama a todos los pa√≠ses a “avanzar m√°s en el reequilibrio de la demanda mundial”, estimul√°ndola all√≠ donde es d√©bil, en una referencia apenas velada a China, que est√° bajo presi√≥n para permitir que el yuan se valore y para estimular su mercado interno.

El G20 recomienda en concreto “reforzar las redes de protecci√≥n social, (…) incrementar el desarrollo de los mercados financieros y de los gastos de infraestructura y una mayor flexibilidad en la tasa de cambio de algunos pa√≠ses emergentes”.

Admite por otro lado que el descontrol presupuestario o una deuda p√ļblica desbocada representan riesgos considerables.

El documento avala, por eso, el hecho de que “las econom√≠as avanzadas se comprometieron con programas presupuestarios que reducir√°n en por lo menos a la mitad sus d√©ficit de aqu√≠ a 2013 y estabilizar√°n o reducir√°n la relaci√≥n de la deuda p√ļblica con el PIB para 2016″.

Tambi√©n reconoce que el sector financiero debe contribuir de manera sustancial y equitativa para asumir la carga relacionada con las intervenciones del gobierno (…) para restablecer el sistema financiero”.

Numerosos gobiernos acudieron al rescate de sus bancos, amenazados de quiebra, tras la agravación de la crisis mundial a fines de 2008. Pero algunos países, como Brasil, se niegan a generalizar esa medida, alegando entre otras cosas que sus bancos no cometieron los desmanes que llevaron a la crisis.

Brasil manifestó su satisfacción con esos compromisos.

“Los pa√≠ses emergentes fueron plenamente contemplados en el comunicado, nuestras posiciones est√°n todas ah√≠”, dijo el ministro de Econom√≠a y jefe de la delegaci√≥n brasile√Īa, Guido Mantega, en rueda de prensa al t√©rmino de la cumbre.

“La cuesti√≥n eran las prioridades, nosotros tem√≠amos que los pa√≠ses (desarrollados) impusieran una desactivaci√≥n de los est√≠mulos” econ√≥micos, a√Īadi√≥.

El G20 se convirti√≥ el a√Īo pasado en el principal coordinador de pol√≠ticas macroecon√≥micas. Sus miembros representan alrededor del 85% del PIB mundial.

Agrupa a Alemania, Canad√°, Francia, Estados Unidos, Gran Breta√Īa, Italia, Jap√≥n y Rusia (pa√≠ses del G8), a la Uni√≥n Europea y a once econom√≠as emergentes: Sud√°frica, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, M√©xico y Turqu√≠a.

La pr√≥xima cumbre del G20 se har√° en noviembre en Se√ļl.

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