La Central Unitaria de Trabajadores presentó una querella en contra de la Policía de Investigaciones por falsificación de información y asociación ilícita. Desde la institución se defienden de las acusaciones.

Imagen: illapel.diarioeldia.cl

Hasta el séptimo juzgado de garantía llegó el abogado de la Central Unitaria de Trabajadores, Rubén Jerez, para interponer una querella contra quienes resulten responsables dentro de la PDI debido a que cerca de 10 funcionarios habrían sido desvinculados de la institución de manera arbitraria.

De acuerdo a antecendentes del jurista, se sospecha de una asociación ilícita al interior de la institución policial, en la que se calificaría mal a funcionarios que denuncien hechos en contra de la PDI, llamándolos de esta forma a retiro.

Así lo precisó Jerez, quien dio como ejemplo el caso del detective Héctor Guzmán, quien fue llamado a dejar la policía luego de que éste denunciara la vinculación de detectives con una red de pedofilia en Valparaíso.

En la querella además se acusa a la institución de falsificar información, precisando que la PDI dice escudarse en el Reglamento de Sumarios Administrativos e Investigaciones Sumarias, según ellos, publicado en el Diario Oficial el 6 de enero de 1982, cosa que no sería así, según aclaró el abogado de la CUT.

Frente a estas acusaciones, el Subprefecto Alfredo Espinoza, Jefe Nacional de Asuntos Públicos de la PDI, dijo que todo lo que ha hecho la institución se ha ajustado a derecho, por lo que descartó las imputaciones de la querella.

Desde la PDI además no descartaron presentar algún tipo de contraquerella en contra de los demandantes por perjuicio y daño a la institución.