Una investigación del ejército israelí sobre la muerte el mes pasado de cuatro palestinos, en dos enfrentamientos cerca de Naplusa (Cisjordania), se mostró crítica hacia la conducta de los soldados implicados, indicó el lunes en la noche un portavoz militar.

En el primer incidente, el 20 de marzo en la población de Iraq Burin, cerca de Naplusa, la investigación determinó que los palestinos habían lanzado bombas incendiarias y piedras contra los soldados.

Uno de los soldados, que bajó del vehículo atacado, afirmó que había disparado balas de caucho contra los manifestantes. Dos jóvenes palestinos fueron hallados muertos poco después.

Las conclusiones de la investigación demuestran que “los manifestantes aparentemente fueron heridos con balas reales”.

En el segundo incidente, un día después en la población de Awarta, las fuerzas desplegadas en el lugar “efectuaban una operación de control de dos palestinos, cuando uno de ellos comenzó a actuar de manera sospechosa y a atacar a los soldados con una botella”.

Según la investigación, uno de los soldados estimó “que su vida estaba en peligro y abrió fuego hacia los palestinos”.

“El segundo sospechoso, que se encontraba a pocos metros de allí, levantó una mano en la que tenía un objeto cortante, lo que llevó al soldado a pensar que tenía la intención de atacarlo. El soldado disparó y mató al palestino”, señalan los investigadores.