Un estudio reveló que la comida ¡es una adicción! Por más que siempre te haya parecido una, ahora está comprobado científicamente que un bocado de una hamburguesa del McDonald’s (o Burger King) o unos exquisitos completos tienen componentes que te hacen pecar y volver a ellos.

Así con la comida chatarra
La investigación realizada por la revista científica “Nature Neuroscience” comprueba que la persona que come chatarra en exceso siente lo mismo que el sexo produce a los ninfómanos o la cocaína a los cocainómanos, ya que tienen casi idénticas reacciones cerebrales.
Lo anterior se refiere a la activación de la dopamina, hormona y neurotransmisor generado por el cerebro en reacción a estímulos excitantes, de acuerdo a lo publicado en El Comercio.
Según Paul J. Kenny y Paul M. Johnson, creadores del estudio que fue realizado en ratas de laboratorio, la comida chatarra crea un equilibrio químico en el cerebro igual al de otras sustancias adictivas, por lo que sería muy difícil de dejar de un día para otro.
Las hamburguesas, papas fritas, completos, pizzas y otras comidas funcionan en el ‘sistema de recompensa’ de nuestro cerebro, el cual desencadena una sensación de bienestar y satisfacción momentánea a quienes lo consumen.
El problema es que, como toda adicción, tu sistema te pedirá cada vez más comida si haces de esta una dieta recurrente en tu vida pues tu cerebro irá necesitando una mayor ingesta de alimentos para lograr que reaccione el mismo sentimiento de placer que en otras ocasiones.
Sin embargo, lo más trágico de este estudio es que las ratitas perdieron por completo el control sobre su comportamiento alimenticio y no pararon de comer ¡ni siquiera cuando les aplicaron electroshocks!.
Incluso, preocupantemente las ratas rechazaron de golpe las ensaladas y verduras cuando las sustituyeron por el alto contenido graso de su dieta y prefirieron morirse de hambre.
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