Notas
Francotirador de Washington es ejecutado mediante inyección letal
Publicado por: Felipe Delgado
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El “francotirador de Washington”, John Muhammad, fue ejecutado por inyecci√≥n letal este martes, tras ser condenado por una serie de 10 asesinatos en 2002, informaron las autoridades.

“No dijo ni una palabra”, dijo el portavoz Larry Traylor, tras confirmar que la ejecuci√≥n se hab√≠a realizado.

La Corte Suprema rechaz√≥ el lunes el √ļltimo recurso de este hombre negro de 48 a√Īos que fue condenado a muerte en 2004 en Virginia (este) por la serie de agresiones que dej√≥ adem√°s tres heridos, entre el 2 y el 22 de octubre de 2002 en la regi√≥n de Washington.

Imagen: Wikipedia

Imagen: Wikipedia

El gobernador de Virginia, Timothy Kaine, también rechazó el martes otorgarle la clemencia.

Muhammad se encontraba en la prisión de Greensville, cerca de Richmond, donde está la cámara de ejecución, indicó a la AFP el portavoz de las autoridades penitenciarias de Virginia, Larry Traylor.

Al ser advertido el lunes por su abogado Jonathan Sheldon sobre la inminencia de su ejecuci√≥n, el condenado no reaccion√≥. “Ni siquiera me contest√≥”, dijo el abogado a la AFP.

“Est√° gravemente enfermo mentalmente, no har√° un √ļltimo discurso sorprendente y no expresar√° remordimiento”, estim√≥ Sheldon. “Ser√° el mismo hombre delirante (y) paranoico”.

Para cometer sus asesinatos, Muhammad se escond√≠a en el ba√ļl de su autom√≥vil para abatir a sus v√≠ctimas con una sola bala, en el exterior de centros comerciales, escuelas o estaciones de servicio. Una persona fue abatida en Washington, 6 en el Estado vecino de Maryland y 3 en Virginia.

Hombres, mujeres, ni√Īos, blancos, negros: nadie parec√≠a poder escapar al francotirador, que actuaba acompa√Īado de un c√≥mplice, Lee Boyd Malvo. En ese entonces de 17 a√Īos, Malvo purga una pena de prisi√≥n perpetua.

Formado como francotirador de élite en el Ejército estadounidense, John Allen Muhammad había participado en la primera guerra del Golfo.

En dos oportunidades, la Polic√≠a encontr√≥ en el lugar del asesinato, clavado a un √°rbol o en una bolsa de pl√°stico, mensajes que afirmaban “Ll√°menme Dios” o “Vuestros hijos no est√°n nunca seguros en ninguna parte”, reclamando 10 millones de d√≥lares para detener la masacre.

Los dos hombres fueron detenidos tras una larga b√ļsqueda.

La ejecuci√≥n de John Allen Muhammad ocurre 7 a√Īos despu√©s de los hechos, un periodo mucho menor al habitual, ya que en promedio un condenado a muerte en Estados Unidos debe esperar unos 12 a√Īos en el corredor de la muerte.

Sus abogados lamentaron el martes que el acusado no tuvo tiempo de agotar todos los recursos jurídicos. Por eso solicitaron a la Corte Suprema suspender la inyección letal mientras estudia una apelación que sostiene que el acusado no fue correctamente representado durante su proceso.

Pero la mayor instancia judicial de Estados Unidos rechazó el lunes postergar la ejecución, contra la opinión de tres de sus jueces que protestaron en una declaración separada.

“Este caso ilustra una vez m√°s que es perverso ejecutar a detenidos antes que se completen por completo los procedimientos de apelaci√≥n”, explic√≥ el juez John Stevens.

Para los abogados que lo defienden desde que fue condenado a muerte, no se debi√≥ permitir a Muhammad representarse solo durante una parte de su proceso, ya que presentaba seg√ļn un neur√≥logo, “graves anomal√≠as” cerebrales.

Tendencias Ahora