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Dermatólogos españoles dicen que gastar más de 20 mil pesos en una crema es botar dinero

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Nadinkamakeupminsk | Instagram | Foto por: @alla_parhimovich

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Las cremas para cuidar rostro y cuerpo se han vuelto un producto indispensable para muchos chilenos. Estas prometen iluminar, eliminar marcas y rejuvenecer la piel (entre otros beneficios) de quien las usa. Sin embargo, ¿qué tan efectivas son?

Según detalla el portal español El País, a menos que se trate de cremas médicas (para tratar patologías dermatológicas), la mayoría de las compra de cremas no están asesoradas por expertos y suelen ser adquiridas por influencias externas como la publicidad o la recomendación de un amigo.

El mayor error de lo anterior es que cada persona tiene una piel diferente y necesita una crema distinta a la de su amigos o conocidos, puesto que una crema no recomendada para el tipo de piel del usuario, puede culminar por generar daños en quien las usa.

Réference : Cream

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Así lo asegura Juan José Vilata Corell, catedrático de Dermatología de la Universidad de Valencia y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV). “Las cremas de una misma marca e indicación no siempre sirven para todas las personas que busquen un objetivo concreto, porque la piel puede reaccionar de manera diferente en cada individuo”, asegura.

“Las cremas de una misma marca e indicación no siempre sirven para todas las personas que busquen un objetivo concreto, porque la piel, como órgano vivo, puede reaccionar de manera diferente en cada individuo”, detalla.

Como ejemplo de lo anterior, el experto explica que una crema anti-manchas que contenga ácidos y sustancias químicas como el kójico o el fítico que blanquean y exfolian, pueden ser muy agresivas en pieles sensibilizadas por el sol.

“La eficacia de un producto viene determinada porque esté bien indicada o elegida para el problema cosmético a corregir, por la calidad de los componentes básicos que van a modificar lo que deseamos y que estén formulados en el excipiente adecuado”, destaca y recomienda ver a un especialista antes de usar una crema.

De la misma forma, la dermatóloga Paloma Cornejo, afirma en el portal que si quieres eliminar las manchas de tu piel, no te sirve cualquier crema blanqueadora. “Es muy frecuente que las personas utilicen una crema blanqueadora global para difuminar las manchas. Sin embargo, no todas sirven, lo primero que hay que ver es qué tipo de mancha es (envejecimiento, hormonal, medicamentosa,….) porque no todas se tratan del mismo modo; dependiendo de su origen, se deben abordar con cosméticos a base de hidroquinonas, ácidos blanqueantes (kójico, lácticos, fítico…)”, detalla.

Paloma además asegura que lo peor que puede hacer un cliente es comprar cremas a través de internet.

¿Mientras más cara… mejor calidad?

Una de las preguntas más recurrentes que se hacen los consumidores de cremas es si el precio tiene relación con la calidad. Pues, en el mercado hay productos que sólo cuestan 3 mil pesos como otros que superan los 50 mil.

Ante esto, Julián Conejo-Mir, catedrático de dermatología de la Universidad de Sevilla es enfático: “Gastar más de 30 euros (20 mil pesos chilenos) en una crema cosmética es tirar el dinero”.

Elena de las Heras, dermatóloga del Hospital Ramón y Cajal en Madrid, está de acuerdo con lo anterior. “Una crema más cara no tiene por qué ser mejor. Hay algunas muy baratas que no son tan eficaces como las de dermofarmacia”, destaca.

La especialista explica que el precio de las cremas no aumenta por su calidad o eficacia, sino que por el prestigio de la marca, su envase, publicidad; entre otros aspectos. “Se pueden encontrar cremas por 30 o 40 euros que proporcionan la misma eficacia que otras más caras. A partir de esos precios se venden otros aspectos como olor, la textura, exclusividad…”, agrega María José Ubillos, experta en medicina antienvejecimiento y directora de un centro médico estético.

María José aconseja alejarse de las cremas que tengan un precio muy elevado, como también de las que sean demasiado baratas.

Igual que hace 20 años

Respecto a componentes como el caviar o el extracto de seda, Julián Cornejo-Mir asegura que no pueden ser absorbidas por la piel. “Es puro marketing”, opina.

“Para mantener una piel sana, tanto en hombres como en mujeres, basta con una crema hidratante y un producto antienvejecimiento que contenga algún ácido, como el ácido glicólico. Si a esto le añadimos el uso diario de un protector solar, ya tenemos recorrido el 60% de lo que debemos hacer”, aconseja.

Por otra parte, Ricardo Ruiz, uno de los dermatólogos más reivindicativos de la profesión y director de la Clínica Dermatológica Internacional, asegura que “no existe una crema cosmética que contenga toxina botulínica, (lo que se conoce como bótox y cuya misión consiste en paralizar de modo temporal —unos 6 meses— los micromúsculos para congelar el gesto de zonas como el contorno de ojos o la frente); no hay cremas que tengan efectos láser, una crema no puede tener un efecto lifting ni puede conseguir efectos similares a una dermoabrasión, una técnica que consiste en pulir la epidermis y renovar su aspecto bien utilizando alfahidraxiácidos o algún aparato como el láser C02 o similar”.

“Cada año surgen nuevas cremas milagro. Los productos antienvejecimiento de hoy tienen algo en común con los de hace 20 años: su mínima eficacia. De hecho, la molécula en crema más eficaz para mejorar la calidad de la piel sigue siendo el ácido retinoico, perfecto para combatir y difuminar las arrugas, que tiene más de 20 años”, detalla.

“Los productos antienvejecimiento de hoy tienen algo en común con los de hace 20 años: su mínima eficacia”, agrega Ricardo Ruiz, director de la Clínica Dermatológica Internacional.

Para el experto, lo único que ha mejorado estas últimas dos décadas es la textura, calidad y estabilidad de los productos. “Pero su eficacia contra la flacidez, arrugas o manchas, sigue siendo mínima. Los únicos cosméticos que salva de la quema son “las cremas de protección solar, que sí han evolucionado mucho, siendo hoy bastante más eficaces y más agradables de usar que hace unos años”, destaca.

Cremas corporales

Otros tipos de cremas muy populares son las reductoras, anti-celulitis y anti-estrías. David J. Goldberg, prestigioso dermaatólogo de la Academia Americana de Dermatología, señala que “las curas tópicas contra la celulitis que se publicitan no funcionan, a pesar del entusiasta anuncio de dichas proclamas, ninguna crema, poción o loción ha sido científicamente demostrada para tener algún efecto sobre este problema”.

Aún así admite que es verdad que mejoran la textura y calidad de la piel de “naranja”, pero no llegan a la profundidad donde se almacena la grasa.

Respecto a las estrías, Ruiz declara que “el único producto que ha probado su eficacia contra las estrías es el ácido retinoico” el que es capaz de generar nuevo colágeno. “Las cremas antiestrías que se venden actualmente no han demostrado aportar mayor beneficio que una crema hidratante normal“, añade.

Finalmente, todos los expertos coinciden que antes de usar cualquier crema lo más recomendable es acudir a un dermatólogo que te ayude a elegir la más recomendable para tu piel.

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