Los beneficios de Telefónica cayeron un 46,9% en 2011 pero tuvieron una fuerte recuperación en el cuarto trimestre, gracias al tirón de su negocio en Latinoamérica, principal artífice de la expansión del gigante español de las telecomunicaciones.

América Latina se consolidó el año pasado como “el principal contribuidor a la expansión de accesos de Telefónica”, según el comunicado empresarial publicado este viernes, que además destacó que “Telefónica Latinoamérica representa el 47% de los ingresos consolidados, manteniéndose como motor de crecimiento de la compañía”.

En 2011, los beneficios del grupo totalizaron 5.403 millones de euros (-46,9% respecto a 2010) gracias a la valorización de su participación en el operador brasileño Vivo.

El volumen de negocios del año pasado se elevó a 62.837 millones de euros (+3,5%) y el OIBDA (beneficio bruto operativo) fue de 20.210 millones (-21,6% respecto a 2010).

En el cuarto trimestre, Telefónica tuvo en cambio un beneficio neto de 2.670 millones de euros, el doble que en el mismo periodo de 2010.

Esa cifra es muy superior a las expectativas del mercado, ya que el consenso de los 14 analistas interrogados por Dow Jones Newswires había pronosticado ganancias por 1.684 millones.

Telefónica también supera las previsiones en lo que respecta a la facturación del cuarto trimestre (16.165 millones de euros, un aumento de 1,8%, en comparación con un pronóstico de 15.993 millones de euros).

La situación es inversa respecto a 2010, cuando Telefónica vio cómo su beneficio anual subía 30,8% gracias a su participación en Vivo, mientras que en el cuarto trimestre había caído 45,4% por los elevados costos operacionales.

Pero, como sucedió en 2010, una vez más fue Latinoamérica la salvadora del grupo, frente a la morosidad europea: “hemos seguido avanzando en la diversificación de nuestro negocio, reforzando de forma notable nuestra posición en Latinoamérica”, afirmó en la presentación de resultados el presidente del grupo, César Alierta.

“En el mercado más importante de la región, Brasil, hemos fortalecido nuestro liderazgo, convirtiéndose en nuestra principal fuente de crecimiento y con un potencial de futuro brillante”, puntualizó Alierta.

El operador español consiguió en ese continente muchos nuevos clientes y las cifras son impresionantes en el cuarto trimestre: ganó 7,5 millones de abonados netos, es decir un salto de un 66% en un año.

Latinoamérica registra el único crecimiento en todo 2011, con una cifra de negocios de 29.200 millones de euros (+5%), que justifican la envidia de las actividades del grupo en España (17.284 millones de euros, un -7,6%) y en el resto de Europa, donde Telefónica está presente sobre todo en el Reino Unido con la marca O2 (15.524 millones de euros, o sea una caída de 1,6%).

Frente a un mercado español deprimido, Telefónica busca su compensación en América Latina principalmente: en septiembre anunció una reorganización total del grupo en torno a cuatro grandes polos, entre los cuales destaca Latinoamérica.

En el marco de su estrategia global, Telefónica desveló en abril pasado un plan social para reducir un 20% el total de sus empleados en España, es decir unas 6.500 personas para responder a una reducción de las rentas en este país donde sigue siendo el primer operador de telecomunicaciones.

Fueron los costos de este plan (2.700 millones de euros en tres años), los que provocaron los números rojos en el tercer trimestre y que pesan también en los resultados anuales.

A finales de diciembre, Telefónica contaba con 301,3 millones de clientes en el mundo (fijo, móvil e internet), es decir un 6,5% más que hace un año.