Un hombre de Virginia, Estados Unidos, que pasó 25 años bajo sentencia de muerte por un asesinato por encargo fue liberado este lunes tras un acuerdo judicial que puso fin a una de las batallas legales más extensas del sistema penal de ese estado.
Justin Michael Wolfe fue condenado por el asesinato de Daniel R. Petrole Jr., ocurrido en 2001. La Fiscalía sostuvo que Wolfe había ordenado a Owen M. Barber IV, su supuesto socio en la venta de drogas, matar a Petrole, quien tenía 21 años y había sido compañero de colegio de ambos.
Barber declaró durante el juicio que Wolfe había ordenado el disparo fatal en el estacionamiento de un edificio. Por ello, recibió una condena de 38 años de prisión, mientras Wolfe fue sentenciado a muerte, según el The Washington Post.
Una cuestionada condena a la muerte
Con el paso de los años, sin embargo, tribunales federales cuestionaron las actuaciones de policías y fiscales, señalando que Barber habría sido presionado para declarar contra Wolfe bajo la amenaza de recibir también la pena capital.
Barber posteriormente se retractó de su testimonio, aunque se negó a declarar a favor de Wolfe por temor a esa misma amenaza.
En 2016, Wolfe escribió una confesión de cuatro páginas en la que reconoció haber conversado con Barber sobre la posibilidad de robar a Petrole y que “acordaron” que podrían matarlo si se resistía. Esa declaración terminó formando parte de un acuerdo que derivó en una condena de 41 años.
Sus abogados sostuvieron posteriormente que la confesión había sido obtenida mediante coerción y que Wolfe era inocente. La Corte Suprema de Estados Unidos había ordenado revisar si su declaración de culpabilidad fue involuntaria, pero tribunales estatales rechazaron ese argumento.
La libertad antes de ser ejecutado
El año pasado, el Tribunal de Apelaciones cuestionó duramente el manejo del caso. “Desde ese momento, el Estado ha hecho todo lo posible para asegurar que el apelante muera en prisión, ignorando la Constitución, las normas éticas y las repetidas afirmaciones de inocencia del propio apelante“, señaló un fallo citado.
El acuerdo finalmente anuló las condenas anteriores. Wolfe se declaró culpable de cargos menores por conspiración para distribuir marihuana y solicitud de robo, uno de ellos mediante una “declaración Alford”.
Su abogado Scott Abeles afirmó: “Después de 25 años de una flagrante injusticia, Justin ha logrado una medida de justicia que por mucho tiempo se le negó”.
La fiscal Amy Ashworth calificó el acuerdo como “un resultado justo y apropiado dadas las circunstancias”, aunque reconoció que no es posible “establecer definitivamente, más allá de toda duda razonable, cada aspecto de lo ocurrido” entre Wolfe y Barber.