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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Administración de Trump ha estado transportando oro de Venezuela a EEUU, pero refinerías se niegan a procesarlo por temor a conexiones corruptas. The New York Times revela que financieros de EE.UU. invierten en minas vinculadas al crimen organizado bajo acuerdos de Trump. Aviones sacaron oro antes de verificar minas, con pagos de sobornos. Envíos de cientos de millones de dólares están en almacenes por normas anti-corrupción. En marzo Washington negoció un acuerdo multimillonario con minera estatal venezolana Minerven para vender oro en los mercados estadounidenses.

La Administración del presidente Donald Trump está llevando oro de Venezuela a Estados Unidos (EEUU), pero las refinerías no lo están procesando por las dudas sobre supuestas conexiones de las empresas venezolanas con prácticas corruptas, según publicó este lunes The New York Times (NYT).

La investigación realizada por NYT abarca desde las minas del sur de Venezuela hasta la Casa Blanca y las casas comerciales de Europa. Las fuentes anónimas consultadas afirman, haciendo referencia a la captura de Nicolás Maduro -autoproclamado presidente venezolano- por parte de Washington en enero, que Trump conectó a Estados Unidos con una industria que “todavía está plagada por la misma criminalidad que él decía estar combatiendo al arrestar a (Nicolás) Maduro”.

“Financieros estadounidenses están invirtiendo en una mina vinculada a miembros del crimen organizado como parte de un acuerdo negociado por la Administración Trump”, desvela el amplio reportaje.

“Aviones transportaron oro fuera de Venezuela incluso antes de que las empresas visitaran las minas y parte de ese oro está vinculado a mineros que pagan sobornos a las pandillas“, afirma el rotativo estadounidense.

Sin embargo, y pese a que hay partidas de oro venezolano que ya ha llegado a EEUU, los envíos, valorados en cientos de millones de dólares, permanecen intactos en almacenes, dice NYT.

El obstáculo para procesar el metal pasa por que, de acuerdo con las normas internacionales, las refinerías tendrían que garantizar que el oro no haya financiado a bandas criminales, la destrucción del medio ambiente ni la corrupción.

El propio Trump, durante su primer mandato, incluyó en marzo de 2019 el oro venezolano en una “lista negra” debido a sus conexiones con la destrucción del medio ambiente y prácticas corruptas.

Sin embargo, en marzo de este año, dos meses después de la captura de quien fuera presidente de Venezuela, funcionarios del Gobierno de Estados Unidos negociaron con la empresa minera estatal Minerven un acuerdo multimillonario para vender en los mercados estadounidenses hasta una tonelada de oro, valorada actualmente en unos 165 millones de dólares.

El acuerdo de oro requeriría que Minerven suministrara entre 650 y 1.000 kilos de barras de oro Dore al comerciante de materias primas Trafigura, que será el encargado de transportar el oro a las refinerías estadounidenses, según informaron entonces medios estadounidenses.