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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Cerca de 40 personas planean demandar a un hospital en Inglaterra por ser tratadas incorrectamente con quimioterapia oral durante años debido a diagnósticos erróneos de cáncer. Uno de los testimonios reveló que una mujer sufrió efectos secundarios graves durante más de una década por un supuesto tumor cerebral terminal que resultó ser una inflamación tratable. El caso llevó a una revisión que calificó los tratamientos como insatisfactorios y cuestionó la falta de documentación y vigilancia. Otros pacientes también reportaron consecuencias negativas, como problemas de fertilidad y leucemia.

Cerca de 40 personas se encuentran en un proceso para demandar a un hospital inglés luego de que fueran tratados por años con quimioterapia oral por enfermedad de cáncer presuntamente mal diagnosticada, sin que nadie se diera cuenta o cuestionara el tratamiento.

Uno de los testimonios fue entregado por Becky Jones a la BBC, quien detalló que por más de una década, un médico le maldiagnosticó un tumor y la hizo tomar un medicamento que le provocó náuseas, dolores de estómago, úlceras bucales y fatiga.

Vivió 11 años con quimioterapia por falso cáncer cerebral

A los 21 años, tras presentar fuertes migrañas, Ian Brown, de la University Hospitals Coventry and Warwickshire (UHCW) NHS Trust, en Reino Unido, le comunicó que padecía un cáncer cerebral terminal, un glioblastoma de grado cuatro, uno de los tumores cerebrales más agresivos, y que le quedaban pocos meses de vida. Todo, sin que estuvieran disponibles los resultados de la biopsia.

Como tratamiento le indicó consumir de por vida temozolomida (TMZ), un fármaco oral utilizado para tratar determinados tumores cerebrales, pese a que las recomendaciones habituales contemplan seis ciclos durante aproximadamente seis meses.

Durante más de una década, la mujer experimentó las consecuencias físicas del tratamiento. También evitó reuniones familiares y actividades sociales por temor a infecciones y vio afectada su vida laboral y cotidiana. Incluso le retiraron su licencia de conducir y le dijeron que probablemente no podría tener hijos. Posteriormente tuvo dos.

Nunca tuvo cáncer

Pero la situación cambió en el 2024, cuando recibió una llamada informándole que su quimioterapia sería suspendida tras la jubilación de Brown, lo que la dejó sin certezas, por lo que acudió a un grupo de abogados que llevaron su caso a una revisión independiente realizada por neurocirujanos y radiólogos.

Así, llegó el real diagnóstico: Jones no tenía un tumor cerebral y, en realidad, padecía una desmielinización tumefactiva, una inflamación cerebral que puede ser tratada habitualmente con corticoides.

“Me dijeron una y otra vez que sin la quimioterapia moriría“, afirmó Jones al medio inglés, y agregó que el tratamiento “me arruinó la vida”.

Los graves errores del hospital

El caso cobró relevancia en Inglaterra y el Royal College of Physicians (colegio médico inglés) realizó una revisión de varios casos del mencionado hospital, especialmente a los de tratamiento con TMZ y calificó 15 de ellos como “insatisfactorios en general”.

El informe detectó que algunos pacientes recibieron tratamientos prolongados durante años con “poca o ninguna evidencia de beneficio” y cuestionaron la falta de documentación sobre los riesgos del medicamento, la “insuficiente curiosidad clínica” y la escasa colaboración con otros profesionales que integraban los equipos multidisciplinarios.

El documento incluso calificó las deficiencias detectadas como una “traición a la confianza de los pacientes”.

La revisión también planteó interrogantes sobre por qué los equipos de farmacia oncológica no cuestionaron que algunos pacientes recibieran quimioterapia oral de manera continua durante 10 o 15 años.

No fue la única afectada

En la misma línea, otros pacientes también han denunciado consecuencias graves, como una mujer que afirmó creer que el tratamiento afectó su fertilidad, mientras otra desarrolló leucemia después de haber recibido 100 ciclos que, según los antecedentes revisados, eran innecesarios.

Por su parte, el UHCW NHS Trust señaló que no comentaría casos individuales, pero aseguró que implementó medidas para reforzar la supervisión de la prescripción y utilización de TMZ.