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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El relato de Bartleby, el escribiente, publicado en 1853, es interpretado por Giorgio Agamben como la representación de la potencia perfecta en la nada, clave en toda creación. Enrique Vila-Matas, en su libro Bartleby&Compañía, explora la "pulsión negativa" de autores como Juan Rulfo y Arthur Rimbaud, quienes rechazaron seguir escribiendo. Sergio Larraín, fotógrafo de Magnum Photos, se retiró a Tulahuén en Chile y rechazó la publicación de sus imágenes. Raúl Ruiz, cineasta, desafió la narrativa tradicional con más de cien películas, resistiéndose a la americanización del cine.

Herman Melville narra una historia peculiar, la de un curioso amanuense, que ante cualquier solicitud de su empleador, responde siempre con la misma frase, “Preferiría no hacerlo”.

Por: Mauricio Claro

El relato, Bartleby, el escribiente. Una historia de Wall Street, fue publicado por primera vez en la Putnam’s Magazine, en noviembre de 1853.

Para Giorgio Agamben, Bartleby, ese escriba que no escribe, personifica la potencia perfecta, “a la cual solo una nada separa del acto de creación”. Y como escriba que ha dejado de hacerlo, es, según el filósofo italiano, una figura extrema de la nada, de la cual procede toda creación.

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“Todos conocemos a los bartlebys, son esos seres en los que habita una profunda negación del mundo. Toma su nombre del escribiente Bartleby, ese oficinista de un relato de Herman Melville que jamás ha sido visto leyendo, ni siquiera un periódico”.

La cita es del libro Bartleby&Compañía, (Editorial Anagrama, 2000), donde Enrique Vila-Matas elabora una lista con los escritores tocados por lo que llama “pulsión negativa de las letras contemporáneas”.

Sergio Hernández, en Diálogo de exiliados
Sergio Larraín, foto de Óscar Gatica

Rulfo, Larraín…

El libro explora las estratagemas que cada uno se inventó para rehuir de la escritura, o definitivamente, para dejar de producir. Arthur Rimbaud, J.D. Salinger, Juan Rulfo, son algunos de los autores sobre los que gravita la idea irresistible de decir que No.

Rulfo, explica Vila-Matas, tras solo haber publicado dos libros, se negó a seguir escribiendo. Ante cualquier reproche al respecto, culpaba de ello a la muerte de su tío Celerino, que era el que le contaba las historias.

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El célebre fotógrafo, Sergio Larraín (1931-2012), podría ser uno de nuestros Bartleby. Abandonó una participación activa en la agencia Magnum Photos, en París, donde llegó a ser Full member, es decir, “miembro de pleno derecho” de la agencia fotográfica más prestigiosa del mundo.

En 1979, se instaló en el pueblo de Tulahuén, en la cuarta región de Chile. Allí permaneció, en relativo silencio, hasta el día de su muerte, en 2012. Tras su alejamiento de la agencia, Larraín enviaba cartas a Magnum, indicando que sus fotos no debían ser publicadas. Llegó incluso a pedir que las imágenes que en 1959 le hizo al mafioso siciliano Giuseppe Genco Russo, en el pueblo de Caltanissetta, fueran quemadas.

Raúl Ruiz, 1972, foto de Armindo Cardoso

Raúl Ruiz

Otro Bartleby podría ser el cineasta Raúl Ruiz (1941-2011). En su libro Poética del cine (Editorial Sudamericana, 2000), reconoce al enunciado “Preferiría no hacerlo”, como el slogan de su generación.

Su teoría del conflicto central es pura negación. Allí cuestiona el relato unitario, al héroe y su peripecia, la idea de linealidad y progreso narrativo.

Su tendencia al dislocamiento visual, o la referencia a la perspectiva invertida de Pavel Florenski, reflejan también una cierta idea torva respecto de las imágenes.

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Ruiz es un Bartleby, pero a la “ruiziana”. No dejó nunca de producir. Más bien sobre produjo (su filmografía cuenta más de cien películas).

Quizás, esta compulsión creadora era una forma de ganarle la carrera a la producción misma. En vez de no hacer, hace, pero siempre a contracorriente de las exigencias de la industria, lo que en sí es un gesto de rebeldía, un acto de sabotaje, por lo tanto, de negación.

Así manifestó Ruiz su resistencia a acomodarse a la americanización del cine, impuesto como sistema hegemónico de la cultura.

Decir que No, fue una de las claves del éxito de su carrera y su cine.

Mauricio Claro

Mauricio Claro
Magister en teoría e historia del arte
Crítico de cine