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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Argentina, el periodista Diego Lewen de A24 transmitía en vivo sobre las inundaciones en Buenos Aires cuando fue víctima de un robo en su auto, llevándose sus pertenencias y equipo. En plena transmisión, persiguió a los ladrones, grabando toda la acción. A pesar de pasar frente a un puesto policial, estos no actuaron.

Que la delincuencia se ha desbordado no hay dudas, y el otro lado de la cordillera no ha quedado ajeno. Recientemente, esta quedó de manifiesto con un insólito hecho en vivo en la televisión argentina.

El periodista argentino Diego Lewen de A24 estaba al aire cubriendo los estragos de las inundaciones en una zona del conurbano de Buenos Aires.

Fue en ese momento que el reportero relató que, mientras estaban fuera de cámara, habían sufrido el robo de sus pertenencias personales y parte de su equipo de trabajo desde su vehículo, que estaba a solo unos metros.

“Revolvieron absolutamente todo el auto. Se llevaron nuestras pertenencias, las cosas personales, equipos, la rueda de auxilio también, bueno, se llevaron todo“, relató. E incluso rompieron la ventana del vehículo para cometer sus fechorías.

Pero lo más insólito vino después, cuando estaba en directo. Ahí relató que llevaban varios minutos recorriendo el sector en caso de encontrar las pertenencias tiradas en el suelo, pero no habían tenido suerte.

Eso hasta que vieron a lo lejos, aproximadamente a una cuadra, a un par de sujetos con trípodes y otros equipos en las manos. Tan pronto como los divisaron, comenzó la persecución.

Mientras el periodista argentino corría detrás de ellos, los delincuentes hacían lo propio a gran velocidad, mientras todo quedaba registrado por el camarógrafo que grabó todo a paso firme.

“¡Vení, loco! ¡Ey! ¡Vení acá! Mirá, se llevan el trípode, están corriendo con el trípode. ¡Es increíble! ¡Qué vergüenza esto! Están con capuchas. ¡A ver! ¡Vení! ¡Ey! Vení acá, chorro! ¡Vení acá! Mirá, ese tiene mi mochila. ¡Vení, hijo de puta!“ (sic), le gritó según consigna Página 7.

No obstante, la situación que más los molestó fue que los ladrones en su huida pasaron afuera de un destacamento policial, quienes no se percataron del robo.

“¡Ey maestro!, ¿no viste a los chorros corriendo? Estamos gritando. No sé dónde se fueron”, respondió ante la pregunta del policía, quien volvió a ingresar a la oficina improvisada que tenían apostada en el lugar.

“Qué vergüenza”, se escuchó decir desde el estudio ante la inacción de los funcionarios.