Sociedad
Domingo 24 marzo de 2019 | Publicado a las 13:11
A ellos los tratamos por el apellido, pero a ellas por su nombre: 4 micromachismos que nunca notas
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La lucha de las mujeres por la igualdad de derechos ha sido el movimiento m√°s relevante de los √ļltimos a√Īos. Reci√©n el 8 de marzo pasado, miles de ellas se volcaron a las calles de diversas ciudades del mundo para marchar por dejar atr√°s situaciones que han puesto al g√©nero femenino en una posici√≥n inferior respecto de los hombres, en diversos √°mbitos.

Sin embargo, pese a los avances, hay conductas que son parte de nuestro d√≠a a d√≠a y que incluso ni siquiera llegamos a notar. Se trata de los micromachismos, un t√©rmino que acu√Ī√≥ Luis Bonino M√©ndez, psic√≥logo que se ha dedicado a trabajar en diversos √°mbitos de la salud mental y la igualdad entre hombres y mujeres.

Seg√ļn Bonino, micromachismo lo podemos definir como actitudes de dominaci√≥n ‚Äúsuave‚ÄĚ o de “baj√≠sima intensidad”, formas y modos larvados y negados de abuso e imposici√≥n en la vida cotidiana. Son, espec√≠ficamente, h√°biles artes de dominio, comportamientos sutiles o insidiosos, reiterativos y casi invisibles que los varones ejecutan permanentemente, destaca en su art√≠culo publicado en Revista Cib√©les de Espa√Īa.

Peque√Īas tiran√≠as o violencia blanda, son otros t√©rminos con los que se catalogan estas conductas que, en general, no suponen intencionalidad o una mala voluntad por parte de quienes los cometen.

Sin embargo, por ser ‚Äúmicro‚ÄĚ no son menos da√Īinos, a juicio de El Pa√≠s, son ejemplos de discriminaci√≥n d√©biles e imperceptibles, pero que suceden incluso en los ambientes m√°s progresistas. Aqu√≠, puedes ver los 5 m√°s comunes, esos que se cometen d√≠a a d√≠a sin siquiera notarlo.

1. ‚ÄúGabriel, te dejaron de ni√Īera, pero me gusta, t√ļ siempre ayudas en la casa‚ÄĚ

Una situaci√≥n cotidiana en una familia es el cuidado de los ni√Īos o la realizaci√≥n de labores dom√©sticas como lavar loza, hacer camas o barrer y es com√ļn que a los padres que las realizan les digan frases como “te dejaron de ni√Īera” o “t√ļ ayudas en la casa”.

Con palabras tan simples, que incluso pueden alabar a la persona, se desvaloriza la responsabilidad de los padres frente al cuidado de los hijos o tareas dom√©sticas, entregando a las mujeres esta responsabilidad, porque ‚Äúsocialmente‚ÄĚ ellas son las due√Īas de casa y ellas son las que mejor pueden cuidar de ni√Īos.

El psic√≥logo espa√Īol Alberto Soler Sarri√≥ destac√≥ en una columna titulada Yo no ayudo a mi mujer con los ni√Īos ni con la casa, que no se puede ayudar a alguien cuando se est√° haciendo algo que es su entera responsabilidad, consign√≥ BioBioChile.

A juicio del profesional, los hijos, al igual que las tareas domésticas, no son el patrimonio de nadie: ni pertenecen a la mujer ni pertenecen al hombre. Son responsabilidad de ambos.

A√Īadiendo que por lo mismo le llega a ofender cuando se hace halago de lo ‚Äúmucho que ‘ayuda’ a su mujer‚ÄĚ cuando sus hijos o su hogar igual son su responsabilidad, visibilizando una realidad que muchas veces no se ve.

2. “Ellos son Far√≠as, P√©rez, Gallardo y ella es Francisca”

Tratar a los hombres por el apellido y a las mujeres por el nombre es uno de los micromachismos más comunes, pero que, en honor a la descripción de este término, es de los más desapercibidos.

Lo destacaba en 2008 El Pa√≠s, cuando se cuestionaba por qu√© se denominaba por su apellido ‚ÄúBono‚ÄĚ al presidente del Congreso de Diputado de Espa√Īa, Jos√© Bono, pero por su nombre ‚ÄúSoraya‚ÄĚ a la portavoz del partido del Partido Popular, Soraya S√°enz.

Esta situaci√≥n confirma actitudes sexistas en el mundo medi√°tico, pol√≠tico o deportivo, entre muchos, que subrayan las caracter√≠sticas femeninas como un nombre y que se pueden graficar en ejemplos sencillos como decir ‚ÄúTrump versus Hillary o Hillary Clinton” o ‚ÄúEinstein versus Marie Curie‚ÄĚ.

Robyn Beck | Agence France-Presse
Robyn Beck | Agence France-Presse

Stav Atir y Melissa Ferguson, investigadoras de la Universidad de Cornell en Estados Unidos, realizaron un estudio que entrega cifras de estas conductas, concluyendo que, en promedio, las personas tienen más del doble de probabilidades de usar el apellido para referirse a los profesionales masculinos que a las mujeres profesionales, lo que fue publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences ( PNAS), destaca Vanguardia.

Uno de los 8 experimentos que realizaron las investigadoras fue entregar a 184 personas informaci√≥n sobre el trabajo en qu√≠mica de Dolores Berson y Douglas Berson, personajes hipot√©ticos. El objetivo era que se reescribiera la informaci√≥n en frases completas, descubriendo que tanto voluntarios como voluntarias usaron 4 veces m√°s s√≥lo ‚ÄúBerson‚ÄĚ cu√°ndo se refer√≠an al hombre.

3. Manspreading: El uso del espacio p√ļblico

Manspreading es, c√≥mo lo dice su traducci√≥n al espa√Īol, una ‚Äúextensi√≥n masculina‚ÄĚ y se utiliza para hablar de la tendencia de hombres a abrir sus piernas mientras viajan en el transporte p√ļblico, ocupando espacio del pasajero que est√° a su lado.

La incómoda situación representa el nulo respeto de los hombres que realizan esta acción respecto del espacio de la persona que está a su lado, una conducta que se comenzó a identificar y viralizar desde 2013.

Ese a√Īo se lanz√≥ Men Taking Up Too Much Space on The Train (hombres que ocupan demasiado espacio en el metro), una cuenta de Tumblr que recopilaba im√°genes de hombres con las piernas abiertas en los vagones de metro de Nueva York, lo que dio pie a la generaci√≥n de otras publicaciones que se burlaban la situaci√≥n poniendo objetos en medio de las piernas de estos hombres, pero que tambi√©n muestra una situaci√≥n inc√≥moda para el resto de los pasajeros, mencion√≥ BioBioChile.

Pero a tal punto lleg√≥ la incomodidad, que en Madrid se llev√≥ a cabo una campa√Īa que puso autoadhesivos en los buses de EMT, su sistema de transporte, con una imagen que invita a evitar esta conducta y respetar el espacio de los dem√°s.

La campa√Īa tambi√©n se analiz√≥ en Chile, por parte de la exministra de Transportes, Paola Tapia, quien asegur√≥ a Emol que se analiz√≥ replicar esta campa√Īa, as√≠ como otras en materia de seguridad de las personas y la ocupaci√≥n en el transporte p√ļblico.

4. Las ni√Īas son princesas y los ni√Īos, aventureros.

Daisy Edmonds, una ni√Īa de Wiltshire, Reino Unido, protagoniz√≥ un video que dio muestra de una situaci√≥n discriminatoria que podemos ver con s√≥lo visitar una tienda.

Con tan s√≥lo 8 a√Īos, la peque√Īa critic√≥ los mensajes que emit√≠a la ropa que vend√≠a Tesco, el supermercado de origen ingl√©s que est√° presente en 12 pa√≠ses.

En el registro se muestra que Daisy busca ropa con mensajes inspiradores, sin embargo, s√≥lo encuentra estampados con mensajes del estilo ‘Hey’, ‘Hermosa’, ‘S√© fabulosa’. Mientras que la ropa para varones ten√≠an frases como ‘Te esperan aventuras en el desierto’, ‘Piensa fuera de la caja’, ‘H√©roe’.

La madre de Daisy, quien viralizó el video, evidenció que la situación no es un problema de Tesco, la tienda a la que asistieron, sino que es algo que se ve a diario en todas las tiendas.

Un ejemplo claro son las tonalidades rosas que predominan en las vitrinas que muestran vestimenta de ni√Īas, evocando la fragilidad o sensibilidad de estas, mientras que en el caso de los varones, el color mandante es el azul, evocando fuerza y valent√≠a, lo que en ning√ļn caso puede identificar a los peque√Īos.

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