Sociedad
Jueves 14 marzo de 2019 | Publicado a las 09:59 · Actualizado a las 11:02
¬ŅEs digno vivir as√≠? Los departamentos de 2 metros cuadrados que causan pol√©mica en Espa√Īa
Por Denisse Charpentier
La información es de Agence France-Presse
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Desde hace unas semanas, Harry Kajevic duerme en 2,4 metros cuadrados en un local clandestino. Es de los primeros habitantes de los “departamentos colmena”, como los que ya existen en Jap√≥n o Hong Kong, abierta clandestinamente por una empresa en Barcelona.

En su cubículo apenas cabe un colchón y una mesita. Ahora ya son una decena de residentes conviviendo en este local de 200 metros cuadrados concebido para 20 personas, que cuenta con salón, cocina, duchas y una soleada terraza.

¬ŅEl precio? 200 euros mensuales (150 mil pesos chilenos), gastos incluidos.

Harry Kajevic | Josep Lago | Agende France Presse
Harry Kajevic | Josep Lago | Agende France Presse

“Para m√≠, esta vivienda es muy digna”, asegura este corpulento camionero austr√≠aco de 42 a√Īos, que acaba de reinstalarse en esta ciudad espa√Īola donde ya vivi√≥ durante seis a√Īos.

“Salgo a la calle limpio y comido, descanso cuando duermo. Puedo ir por la calle como cualquier otra persona”, contin√ļa.

El ayuntamiento de izquierdas de Barcelona, en guerra contra la especulaci√≥n inmobiliaria, discrepa: prohibi√≥ a la empresa Haibu, espa√Īola aunque domiciliada en Pa√≠ses Bajos, alquilar estos inmuebles y cerr√≥ un local de exposici√≥n.

Josep Lago | Agende France Presse
Josep Lago | Agende France Presse

Aun as√≠, Haibu (colmena en japon√©s) decidi√≥ desarrollar su proyecto en la ilegalidad. Temiendo ser rastreados por las autoridades, sus promotores escondieron la entrada a su primera “colmena” en un local comercial y solo acuden a ella con el tel√©fono en modo avi√≥n.

En su interior, todavía en obras, las persianas están bajadas para esconder a sus inquilinos.

M√°s all√° de los peque√Īos habit√°culos hechos con conglomerado de madera, el mobiliario es escaso y con aspecto de haber sido reutilizado, principalmente sillas y mesas. Tambi√©n armarios que, obviamente, no caben en los cub√≠culos.

Habitación | Josep Lago | Agende France Presse
Habitación | Josep Lago | Agende France Presse

Mejor que la calle

En la cocina, H√©ctor Caba√Īol se prepara un caf√© soluble. Calienta agua en el microondas porque el departamento no tiene cocina.

“Est√° bien por un tiempo, hasta que salga algo mejor”, reconoce este electromec√°nico de 36 a√Īos, divorciado hace un a√Īo.

Espacios comunes | Josep Lago | Agende France Presse
Espacios comunes | Josep Lago | Agende France Presse
Espacios comunes | Josep Lago | Agende France Presse
Espacios comunes | Josep Lago | Agende France Presse

Cobra 800 euros (600 mil pesos chilenos) al mes por un trabajo a media jornada. Alrededor de 600 los destina a la manutención de sus hijas y a pagar la hipoteca que todavía comparte con su exmujer.

“Si no fuera por esto, no s√© qu√© estar√≠a haciendo, la verdad. Hab√≠a ido tirando con ahorros pero ya no ten√≠a nada. Prefiero esto que estar en la calle”, afirma.

Seg√ļn la estad√≠stica del gobierno regional catal√°n, el alquiler medio en Barcelona a finales de 2018 era de 954,29 euros (724 mil pesos chilenos), un 40% m√°s que a finales de 2013.

En los principales portales inmobiliarios, el precio por habitación apenas baja de 300 euros (227 mil pesos).

Josep Lago | Agende France Presse
Josep Lago | Agende France Presse

En un mercado laboral precario, con un 30% de trabajadores que no alcanzan los 1.230 euros mensuales (930 mil pesos) , el acceso a la vivienda se complica.

Seg√ļn las estad√≠sticas judiciales, en 2018 se realizaron en Espa√Īa m√°s de 37.000 desahucios por impago de alquiler, un 9% m√°s que hace dos a√Īos.

Y en Barcelona, varias asociaciones ben√©ficas alertan que desde 2015 est√° repuntando el n√ļmero de personas sin hogar debido, en parte, a la burbuja del alquiler.

Josep Lago | Agence France Presse
Josep Lago | Agence France Presse

“No todo vale”

Pero estos departamentos colmena chocan con la ley, que establece que una habitaci√≥n debe medir al menos 5 metros cuadrados en Espa√Īa. Ni siquiera sus habit√°culos de matrimonio alcanzan esa superficie.

Su precio oscila entre 125 y 325 euros (95 mil y 250 mil pesos), en funci√≥n del tama√Īo, los cohabitantes y la ubicaci√≥n. En los m√°s peque√Īos, de 2 metros de largo, 1,2 de ancho y 1,2 de alto, no cabe una persona de pie.

Para Janet Sanz, responsable de urbanismo del ayuntamiento de Barcelona, es “mercadear con un derecho b√°sico”.

“Son departamentos agujero, no una vivienda digna. Estamos de acuerdo en que debe haber una oferta asequible pero no todo vale”, asegura.

Josep Lago | Agence France Presse
Josep Lago | Agence France Presse

Desde Haibu, en cambio, se presentan como una iniciativa social, que solo obtendrá un margen de beneficios del 5% y ofrecerá a sus residentes asesoría profesional.

“La esencia es que la gente venga una temporada solo, se ponga fuerte econ√≥micamente y a partir de all√≠ despegue”, argumenta Marc Oliver, uno de sus impulsores.

Como Haibu -que asegura disponer de 1,2 millones de inversión y 40 empleados- no puede firmar contratos de arrendamiento, la cuota se camufla como una suscripción a una asociación que da a los inquilinos derecho a vivir en la colmena y sirve de cobertura a la empresa.

Y pese al rechazo de las autoridades, quieren plantar batalla: “Vamos a saco, hemos abierto esta colmena y vamos a abrir 17 colmenas en total” en Barcelona y sus alrededores, dice Oliver.

“A medida que las vayan cerrando, iremos abriendo m√°s”, insiste el empresario, que vislumbra expandirse a Par√≠s, Washington o Copenhague.

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