Un avión de Qantas completó el que se considera el vuelo comercial más largo de la historia al permanecer 24 horas y 24 minutos en el aire entre Melbourne (Australia) y Toulouse (Francia), un hito que marca un paso clave para concretar los futuros trayectos sin escalas entre Australia y Europa.
La aeronave, un Airbus A350-1000ULR especialmente modificado, recorrió 23.075 kilómetros sobre los océanos Pacífico y Atlántico antes de aterrizar este martes en la planta de Airbus, en el sur de Francia. Con ello superó el récord que mantenía desde 2005 un Boeing 777-200LR, que había completado un vuelo de 22 horas y 42 minutos entre Hong Kong y Londres.
La prueba forma parte de Project Sunrise, la iniciativa que Qantas impulsa junto a Airbus para inaugurar vuelos directos entre la costa este de Australia y ciudades como Londres y Nueva York. La aerolínea espera comenzar la ruta diaria entre Sídney y Londres en octubre de 2027, reduciendo un viaje que décadas atrás podía extenderse por cinco días a un solo vuelo de entre 19 y 21 horas, informó The Guardian.
El interés por el experimento también se reflejó en internet. Según el servicio de seguimiento aéreo Flightradar24, más de 3,6 millones de personas siguieron el recorrido en tiempo real, convirtiéndolo en el segundo vuelo más monitoreado de la historia de la plataforma. Solo lo supera el avión que trasladó el féretro de la reina Isabel II en 2022.
El vuelo que rompe un récord
Para alcanzar esta autonomía, Airbus introdujo importantes modificaciones al A350-1000 convencional. El modelo ULR incorpora un depósito adicional con 20.000 litros extra de combustible, además de refuerzos estructurales que le permiten despegar con un mayor peso sin comprometer su rendimiento en trayectos de ultra larga distancia.
Cuando entre en servicio, el avión podrá transportar 238 pasajeros distribuidos en cuatro clases: seis suites de primera clase, 52 asientos de clase ejecutiva, 40 de premium economy y 140 en clase turista.
Las pruebas forman parte de una campaña iniciada en junio por Airbus. De hecho, días antes del vuelo récord, la misma aeronave había completado el trayecto entre Toulouse y Melbourne en poco más de 19 horas, también como parte del proceso de certificación.
El nombre Project Sunrise tiene un significado especial para Qantas. La iniciativa recuerda los llamados “vuelos Sunrise” de la Segunda Guerra Mundial, cuando pilotos de la aerolínea cruzaban el océano Índico en hidroaviones Catalina y, debido a la duración del trayecto, llegaban a contemplar dos amaneceres durante un mismo viaje, consignó La Vanguardia.
Qantas ya encargó 12 Airbus A350-1000ULR, cuyo primer ejemplar debería entregarse en abril de 2027. Con ellos, la compañía busca inaugurar una nueva generación de vuelos de ultra larga distancia que eliminen las escalas entre algunos de los destinos más lejanos del planeta.