El árbitro portugués João Pinheiro, quien dirigió el duelo Argentina vs. Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026, sacó la voz y se refirió a las principales polémicas del choque que ganó la Albiceleste en el tiempo extra.
El luso habló sobre una de las decisiones más discutidas, específicamente la expulsión de Breel Embolo. El juez explicó que la segunda tarjeta amarilla al delantero suizo fue consecuencia de una simulación detectada tras la intervención del VAR y aseguró que el criterio habría sido exactamente el mismo sin importar el contexto del partido.
“La percepción que tuvimos fue que el jugador de Argentina (Leandro Paredes) había cometido falta para tarjeta amarilla. El videoárbitro dijo que no, que el jugador adversario simuló, fui a analizar la situación y lo confirmé”, indicó en diálogo con el Canal 11 de Portugal.
“Resultó ser la segunda amarilla, pero si hubiese sido la primera la decisión era la misma“, agregó.
La expulsión de Embolo terminó condicionando el desarrollo del encuentro, que el tricampeón del mundo ganó por 3-1 en el tiempo suplementario tras el empate 1-1 en los 90 minutos.
En la misma entrevista, Pinheiro también recordó otro de los momentos que dejó aquel partido: el tenso intercambio que mantuvo con Lionel Messi durante el primer tiempo.
El capitán argentino se acercó al juez para reclamar una decisión y le dijo: “Háblame bien, no faltes el respeto. A mí háblame bien. Yo te hablé bien”.
Lejos de alimentar la polémica, el árbitro portugués relativizó el episodio y aseguró que forma parte de la dinámica habitual del fútbol de alto nivel.
“Dieron trabajo Messi y otros jugadores. Son situaciones que pasan con los jugadores. El fútbol tiene estas conversaciones, los capitanes de los equipos normalmente hablan un poco más y las nuevas reglas lo permiten”, afirmó.
Pinheiro incluso fue más allá y sostuvo que este tipo de cruces no son una excepción cuando se trata de figuras de primer nivel.
“Acontece en el Mundial, en la Champions League, en la liga portuguesa, en la Segunda División, en la Tercera… Claro que siendo Messi o Cristiano Ronaldo, son situaciones vistas de manera diferente, pero perfectamente normales, hasta saludables. No tenemos que mostrar tarjetas amarillas por todo. Hablando nos entendemos”, aseveró.
El portugués dirigió tres encuentros durante el Mundial (Suiza-Bosnia, Canadá-Sudáfrica y Argentina-Suiza), una experiencia que, según confesó, superó ampliamente lo que había imaginado.
“Sinceramente, el sueño superó mis expectativas. Esperaba una competición exigente, algo extraordinario, pero el Campeonato del Mundo es algo que nos deja sin palabras. Solo viviéndolo podemos entender su magnitud”, cerró.