En medio del fragor de la guerra, una publicación en redes sociales cuyo original estaba en hebreo, por parte del ejército israelí (IDF), pasó casi desapercibida este domingo 8 de marzo.

En una amplia oleada de ataques de la Fuerza Aérea dirigidos por la Inteligencia Militar, fueron atacados ayer los complejos donde se almacenaba los aviones de combate F-14 del régimen terrorista iraní en el aeropuerto de Isfahán […] Esto en el marco de los esfuerzos por profundizar la superioridad aérea de la Fuerza Aérea (israelí) en el espacio aéreo de Irán.

Los aficionados a la aviación sin embargo sabían lo que significaba: las últimas unidades del mítico avión de combate F-14 Tomcat habían sido destruídas.

En servicio desde 1974, el F-14 fue alguna vez el avión caza más avanzado de su época. Además de su cuerpo estilizado, eran icónicas sus alas de geometría variable o sweep wings, que le permitían adoptar la forma de un ala delta cuando requería más velocidad.

F-14 Tomcat en ala delta
Slashgear.com

Pronto el avión se convirtió en un favorito de la Armada de EEUU, reemplazando a gran parte de la flota que había servido desde portaaviones en Vietnam. Irónicamente, el gobierno de EEUU intentó venderlo a varios de sus aliados sin éxito, con una sola excepción que se convertiría en uno de sus mayores errores históricos: la Fuerza Aérea de Irán.

La nación persa aún era una monarquía en ese entonces, regida por Mohammad Reza Palavi, un amigo incondicional de EEUU. Aprovechando la bonanza del petróleo, el Sha ordenó 80 aviones F-14, los primeros de los cuales llegaron en 1976.

Por aquel entonces, la inteligencia estadounidense no pudo percibir que un movimiento subversivo estaba en curso en Irán, que acabó en 1979 no sólo por derrocar al Sha, sino que se transformó de inmediato al país en un enemigo declarado de Estados Unidos por su apoyo a Israel. Sin embargo no por esto el nuevo régimen clerical de los ayatolás iba a regresarles los F-14. De hecho se valió de ellos para tener una gran ventaja sobre Iraq en la guerra que ambos vecinos libraron entre 1980 y 1988, donde Irán asegura haber derrivado 50 aviones rusos al servicio de los iraquíes, sin sufrir ellos ninguna baja.

F-14 de la Fuerza Aérea Iraní
F-14 de la Fuerza Aérea Iraní

Los F-14 iraníes acabaron siendo una humillación para EEUU. Incluso el mejor piloto de combate de estas aeronaves no fue estadounidense, sino iraní. Con la posibilidad latente de tener que enfrentar a sus propias aeronaves de combate, en la medida en que uno de los 700 aviones F-14 producidos eran sacados de servicio, Washington prefería destruirlos completamente para evitar que sus partes llegaran por contrabando a Irán como piezas de repuesto. Hoy, sólo queda un puñado de F-14 en distintos puntos de exhibición en Norteamérica.

En tanto, Irán cuidó sus F-14 como huesos de santo (otra ironía), incluso resguardándolos en una base subterránea secreta para que no fueran dañados por ataques aliados, e incluso pintando siluetas de los aviones para engañar a las baterías enemigas.

(Por cierto, este video se viralizó como un ataque errado reciente de EEUU, pero en realidad fue de Israel durante los ataques de 2025).

Eso, hasta este domingo 8, cuando los F-14 iraníes restantes cayeron bajo fuego israelí sin siquiera haber despegado.

En la cultura popular, los F-14 protagonizaron numerosos videojuegos (Carrier Airwing, UN Squadron, After Burner), se convirtieron en un clásico del cine de la mano de Tom Cruise en Top Gun.

Y -cómo olvidarlo- también fueron la inspiración de los amados Varitech de la serie animada Robotech, donde las aeronaves eran capaces de transformarse en robots.

¿Fui un buen avión de combate?...
¿Fui un buen avión de combate?…