VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las tormentas eléctricas han sido frecuentes en Concepción, despertando a sus habitantes con truenos y relámpagos. Ante la duda de si es seguro ducharse durante una tormenta, el físico Sebastián Molina explicó que la electricidad puede viajar por materiales como el agua, representando un peligro. La meteoróloga Michelle Adams también señaló que la descarga eléctrica puede afectar las instalaciones de una vivienda.

Las tormentas eléctricas se han convertido en un fenómeno cada vez más recurrente durante las últimas semanas. De hecho, la noche de este miércoles muchos de los habitantes de la ciudad de Concepción, en el Biobío, se desvelaron con los ruidosos truenos y la incandescente luz de los relámpagos.

En este contexto, es común que circulen recomendaciones y consejos sobre qué hacer y no hacer durante una tormenta eléctrica. Al respecto, surge la duda: ¿Es verdad que no me puedo bañar con tormenta eléctrica?

¿Puedo ducharme durante una tormenta eléctrica?

Cuando hay tormentas, la principal preocupación es que caiga un rayo cerca de donde estás. Estamos hablando de una descarga eléctrica gigantesca, capaz de calentar el aire a su paso hasta unos 30.000 grados, cinco veces la temperatura de la superficie del sol. “Pero lo más peligroso es la corriente eléctrica”, señaló Sebastián Molina, físico y divulgador científico, lo aclaró a través de su cuenta @fisica.en.1.minuto.

“La electricidad puede viajar por distintos materiales, como los metales, el agua con sales disueltas o nuestro cuerpo. Y cuando un rayo impacta algo, su corriente puede viajar mucho más allá del lugar donde cayó. Si esa corriente atraviesa nuestro cuerpo, puede alterar la electricidad, por ejemplo, en nuestro corazón, provocándonos un paro cardíaco. Aunque, por suerte, nueve de cada 10 personas que reciben un rayo sobreviven”.

“¿Y qué pasa si estás duchándote? Si un rayo impacta un edificio, parte de la corriente puede viajar por las cañerías y otras instalaciones, llegando hasta la ducha, en especial si son de cobre. Y sí, también puede ocurrir si vives en un departamento; es poco probable, pero no imposible”.

Similar es lo que señaló la meteoróloga Michelle Adams en conversación con T13, quien advirtió que, aunque es difícil, no es imposible que ocurra. De acuerdo con la experta en clima, aunque el rayo no impacte directamente en una casa o edificio, la descarga eléctrica puede afectar las instalaciones que conectan el exterior con el interior de las viviendas.

“Lo que pasa es que las conexiones eléctricas, por ejemplo, ese rayo no cayó particularmente en el edificio, sino que cayó afuera, pero la instalación eléctrica está hacia el interior de las viviendas y el agua es el conductor de energía más rápido que hay”, sostuvo Adams.

De hecho, los Centros de Control de las Enfermedades y Prevención (CDC) de Estados Unidos recomiendan evitar el agua por completo durante una tormenta eléctrica. “No se bañe, duche, lave los platos ni tenga ningún otro tipo de contacto con agua mientras dure la tormenta eléctrica, porque la electricidad del rayo puede conducirse por las cañerías del edificio”, advierten.

Por su parte, Miguel Torres, ingeniero eléctrico y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que, en efecto, los efectos de una tormenta eléctrica también pueden extenderse a los hogares. “Los rayos generan sobretensiones transitorias que pueden ingresar a viviendas y edificios a través de líneas eléctricas, telefónicas o redes de datos”.

Estas sobretensiones pueden dañar computadores, servidores y electrodomésticos, además de provocar fallas en sistemas de telecomunicaciones, interrupciones de servicios críticos e incendios por sobrecalentamiento de conductores, explica el ingeniero eléctrico.

En pocas palabras, aunque es muy poco probable que te alcance un rayo, la recomendación durante una tormenta eléctrica es que busques refugio en un edificio o en una casa, y evites ducharte o utilizar dispositivos conectados a la corriente hasta que pase la tormenta.