El abogado de Christa Pike, la polémica condenada a muerte en Tennessee, actualizó su estado tras la fallida ejecución y reveló irregularidades durante el procedimiento.
El pasado 30 de septiembre, Pike sobrevivió a dos inyecciones letales de pentobarbital, lo que obligó a suspender su ejecución e ingresarla en un hospital donde estuvo varios días inconsciente.
Ahora “está logrando avances significativos en su recuperación”, dijo Randy Spivey, el abogado a TMZ, aunque los médicos aún intentan determinar el alcance real de cualquier daño psicológico o cognitivo permanente que haya podido sufrir, explica el medio estadounidense.
Actualizan estado de Christa Pike tras fallida ejecución
Un abogado de Pike informó que la condenada continúa mejorando físicamente y ahora es capaz de caminar más por su cuenta, mientras puede hablar mejor, lo que le permite comunicarse con mayor claridad y formar oraciones completas.
No obstante, indicó que su funcionamiento cognitivo y psicológico sigue bajo observación, y que podría pasar un mes o más antes de tener un diagnóstico claro sobre los posibles efectos a largo plazo de lo ocurrido.
Su recuperación se produce tras conocerse algunos detalles sobre la respuesta de emergencias tras su intento de ejecución.
Irregularidades en la ejecución
Y es que el equipo de ejecución de Tennessee advirtió varias veces que una vena de Christa podía haberse “reventado” antes de inyectarle pentobarbital y aun así siguió adelante con el procedimiento del 30 de septiembre. Así lo revela un documento judicial presentado el 22 de octubre por Spivey, según informa Infobae.
El escrito es el relato más detallado hasta ahora del intento de ejecución, realizado en la Institución de Máxima Seguridad de Riverbend, en Nashville. Spivey presenció los hechos y entregó una cronología minuto a minuto, que forma parte de otro proceso legal sobre los métodos de inyección letal del estado.
Una hora para encontrar una vena
Según el documento, el equipo empezó a colocar las dos vías intravenosas que exige el protocolo estatal alrededor de las 18:34 y usó cerca de 10 agujas en ambos brazos. La agencia AP, que recoge el contenido del escrito, precisa que incluso costó hacer pasar solución salina por la última vía instalada.
La vía del brazo derecho quedó lista en unos seis minutos. En el izquierdo, en cambio, el proceso se prolongó casi una hora. Pike colaboró e indicó que buscaran una vena en la parte alta del brazo, pero no se logró un acceso estable.
Mientras manipulaban las agujas, ella se retorcía y hacía muecas de dolor, según Spivey. A las 18:57, un integrante del equipo y un colega revisaron el punto de inserción y ambos dijeron que no podían determinar si la vena se había dañado. “Uno de ellos dijo algo como: ‘es sangre o está reventada, necesito saberlo"”, escribió el abogado.
A las 19:07, tras otro intento en una zona distinta del mismo brazo, la aguja salió visiblemente doblada. “Creo que la vena está reventada”, habría dicho un técnico, según el relato.
A las 19:13 el equipo dio la vía por colocada y conectó a Pike a un monitor cardíaco.
Christa Pike manifestó sentir dolor en sus brazos
Minutos después, quienes inyectaban el fármaco desde una sala contigua llamaron varias veces para pedir que se revisara el brazo izquierdo. A las 19:34 Pike dijo: “Siento que mi brazo va a explotar. Me arde”.
Más tarde emitió un sonido similar a un ronquido, se tensó, se estremeció y pareció tener dificultades para respirar.
A eso de las 20:22 Spivey pidió detener la ejecución, ya que el protocolo no autoriza una tercera dosis. A las 20:50 le avisaron que una ambulancia iba en camino, y a las 21:14 llegó al hospital.
Joel Zivot, anestesiólogo de la Universidad de Emory que asesoró a la defensa, explicó a la BBC que “la mayor parte del pentobarbital, en lugar de circular por su cuerpo, terminó en sus brazos, y así fue como sobrevivió”. The Guardian recuerda que, si el fármaco hubiera entrado al torrente sanguíneo con esa dosis, Pike casi seguro habría muerto.
Un protocolo con un vacío y ejecuciones suspendidas
El protocolo de Tennessee contempla una segunda serie de jeringas con pentobarbital si la primera no causa la muerte. Sin embargo, no define qué hacer cuando la persona sobrevive a ambas.
Tras el caso, el gobernador Bill Lee suspendió las ejecuciones restantes del año y ordenó una revisión independiente. Además, renunció el jefe del sistema penitenciario estatal. La Corte Suprema de Tennessee deberá decidir si emite una nueva orden de ejecución.
El documento de Spivey se adjuntó a una solicitud presentada en nombre de Tony Carruthers y otros condenados. Tennessee intentó ejecutar a Carruthers el 21 de mayo, pero también sobrevivió, porque el equipo no halló una vena en más de 30 minutos.
“Nuestras predicciones sobre la probabilidad de ejecuciones fallidas se hicieron realidad, y seguirán haciéndose realidad sin un cambio sustancial”, afirmó Kit Thomas, abogada de los condenados, según AP.
Christa Pike fue condenada a muerte por el brutal asesinato, ocurrido en 1995, de su compañera de clase, Colleen Slemmer. El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ha suspendido las ejecuciones a la espera de una revisión independiente del procedimiento fallido.