El alcalde de la comuna de Cabo de Hornos salió al paso de las declaraciones del general argentino en retiro Edgar Fernando Calandín, quien planteó la posibilidad de afectar a Puerto Williams mediante un eventual corte del suministro de gas, en el marco de sus planteamientos sobre la estrategia antártica de Argentina.
A través de un comunicado difundido por Infogate, la autoridad comunal rechazó cualquier amenaza contra la ciudad y sostuvo que las afirmaciones sobre una eventual interrupción del abastecimiento energético no se ajustan a la realidad de la zona austral.
“Puerto Williams no depende del gas argentino. Nuestro abastecimiento de gas licuado es de origen chileno”, enfatizó el alcalde, quien explicó que el combustible llega por vía marítima desde la región de Magallanes y se distribuye desde una planta de almacenamiento instalada en la propia comuna.
De esa manera, descartó que Argentina tenga la capacidad de interrumpir el suministro de gas de la ciudad mediante las medidas planteadas por el exuniformado.
Problemas con soberanía chilena
La autoridad también recalcó que la soberanía chilena sobre Puerto Williams no está en discusión y recordó que las relaciones fronterizas entre ambos países están reguladas por instrumentos internacionales, entre ellos el Tratado de Paz y Amistad de 1984.
“Plantear que se pueden condicionar recursos o servicios básicos a cambio de un supuesto ejercicio de soberanía constituye una señal preocupante”, advirtió.
Junto con rechazar los dichos de Calandín, el alcalde Patricio Fernández hizo un llamado al Gobierno chileno a reforzar la presencia estatal en el extremo austral, advirtiendo que la defensa de la soberanía debe traducirse en medidas concretas para sus habitantes.
En ese sentido, sostuvo que se requiere inversión en infraestructura, conectividad, seguridad energética y servicios públicos, además de una política permanente de desarrollo para Puerto Williams y la provincia Antártica Chilena.
Alcalde llama a fortalecer la presencia del Estado
“No podemos hablar de soberanía efectiva si las comunidades que habitan estos territorios sienten que sus necesidades no reciben una respuesta suficiente”, manifestó, agregando que las inquietudes planteadas por organizaciones sociales de la comuna deben ser escuchadas por las autoridades nacionales.
Fernández también defendió los vínculos históricos entre Puerto Williams y Ushuaia, en Argentina, donde existen relaciones familiares, laborales y culturales que, a su juicio, no deben verse afectadas por declaraciones que promuevan la confrontación.
“Estas declaraciones no representan necesariamente el sentir del pueblo argentino ni el de nuestros vecinos de Ushuaia”, afirmó.
Finalmente, exigió una respuesta de la Cancillería chilena frente a los dichos del exgeneral, solicitando que el Ministerio de Relaciones Exteriores resguarde los tratados internacionales, la soberanía nacional y la convivencia pacífica entre ambos países.
“Puerto Williams no es una ficha de negociación ni un territorio que pueda ser amenazado”, sentenció.
Una nueva polémica por la soberanía en el extremo austral
Las declaraciones de Calandín se suman a una serie de controversias entre Chile y Argentina por la soberanía y el control estratégico de territorios en el extremo sur, particularmente en torno al estrecho de Magallanes y las proyecciones marítimas y antárticas.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en agosto, cuando el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, afirmó que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía”, en referencia a la importancia estratégica de la zona para su país.
Sus palabras provocaron una reacción de las autoridades chilenas y llevaron a la Cancillería a anunciar una nota de protesta.