Un estudio recientemente presentado en ENDO 2026, la reunión anual de la Sociedad de Endocrinología de Estados Unidos, reveló que eliminar completamente el azúcar de la dieta puede ser perjudicial para la salud. Los expertos ahora plantean el consumo equilibrado y llaman a repensar las recomendaciones dietéticas.
El Dr. Rasheed Ahmad, jefe del Departamento de Inmunología y Microbiología del Instituto de Diabetes Dasman, en Kuwait, y uno de los autores del estudio, explica en un comunicado que “la eliminación total de la sacarosa de una dieta baja en grasas puede afectar negativamente la microbiota intestinal y la salud metabólica“.
Los investigadores estudiaron los efectos de la sacarosa en ratones durante 16 semanas. Un grupo fue sometido a una dieta baja en grasas sin sacarosa y otro a una dieta de control baja en grasas con sacarosa. Así, evaluaron su tolerancia a la glucosa, sensibilidad a la insulina, las hormonas metabólicas circulantes, la microbiota intestinal y la inflamación en el colon y el hígado.
Con este experimento, encontraron que los ratones que no consumieron sacarosa desarrollaron diversas alteraciones y no presentaron diferencias significativas de peso con los ratones del grupo que sí consumió sacarosa.
En concreto, presentaron alteraciones en el control de la glucosa, resistencia a la insulina, desequilibrio de la microbiota intestinal, inflamación intestinal y cambios en el hígado graso.
Ahmad plantea que “eliminar por completo la sacarosa de una dieta baja en grasas puede alterar inesperadamente la salud intestinal y promover la inflamación y la disfunción metabólica, lo que subraya que una nutrición equilibrada es más importante que simplemente eliminar el azúcar”.
“El estudio subraya la importancia de mantener un equilibrio adecuado de carbohidratos en la dieta para favorecer la homeostasis intestinal e inmunitaria”, añade.
Hasta ahora, poco se conocía sobre las consecuencias negativas de las dietas restrictivas que eliminan el azúcar siendo bajas en grasas. El experto apunta a que “esta investigación podría influir en las futuras recomendaciones dietéticas al enfatizar la importancia de mantener una microbiota intestinal saludable en lugar de centrarse únicamente en la restricción de azúcares”.
¿Cuánta azúcar puede ser saludable?
Si bien los autores advierten que se trata de un estudio preclínico, los hallazgos apuntan hacia una idea ampliamente respaldada por la nutrición moderna: el equilibrio es más adecuado que las restricciones.
Carolina Pye, nutricionista, docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Los Andes, comentó estos hallazgos en un comunicado. Allí explica que lo importante es consumir porciones controladas.
“Incluir un poco de azúcar en la alimentación, dentro de un contexto o patrón alimentario prudente, en el que el azúcar añadida en alimentos y preparaciones no sobrepase el 5% de las calorías diarias, puede ser considerado saludable”, plantea.
“Incluso, puede mejorar la adherencia a planes de alimentación saludables. En una dieta de 1.800 calorías, ese 5% representa el equivalente a aproximadamente cuatro cucharaditas de azúcar al día”, puntualiza.
Referencia:
Almansour N, Kochumon S, Al-Rashed F, Malik MZ, Benobaid N, Shenouda S, Thomas R, Arefanian H, Nizam R, Jacob T, Al Madhoun A, Tuomilehto J, Al-Mulla F y Ahmad R. Sucrose-free low-fat diet induces metabolic dysfunction through gut dysbiosis and colonic inflammation in mice. Revista Frontiers in Immunology, 2026.