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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio de la Universidad de Lund, Suecia, reveló que el aumento de peso en la adultez temprana conlleva un riesgo significativamente mayor de muerte prematura. La exposición prolongada al exceso de peso es un factor relevante.

Un estudio de la Universidad de Lund, en Suecia, identificó cuál es la edad más riesgosa para sufrir un aumento de peso que derive en obesidad y los impactos significativos que puede causar prematuramente en la salud.

Los investigadores en específico analizaron cómo los cambios de peso alteran la salud a lo largo de la adultez, tomando datos de más de 600.000 personas de entre los 17 y los 60 años.

Además, se consideró obesidad a partir de un índice de masa corporal de 30 o más y, durante los 23 años de seguimiento, murieron 86.673 hombres y 29.076 mujeres, desde donde se obtuvieron datos de las causas de muertes (no todas necesariamente relacionadas con el sobrepeso).

Así, descubrieron que el mayor impacto del aumento de peso ocurre al inicio de la edad adulta: especialmente entre los 17 y 29 años.

Tanja Stocks, profesora asociada de Epidemiología en la Universidad de Lund y una de las autoras del estudio, explica en un comunicado que “el aumento de peso a una edad temprana se asocia a un mayor riesgo de muerte prematura en la vejez, en comparación con las personas que aumentan menos de peso”.

Los riesgos de sufrir sobrepeso en la adultez temprana

El estudio de seguimiento encontró que las personas que aumentaron de peso más rápidamente en la adultez tuvieron mayor riesgo de morir por diversas enfermedades relacionadas con la obesidad.

De hecho, las personas que desarrollaron obesidad entre los 17 y 29 años tuvieron un riesgo 70% mayor de muerte prematura que las que no tuvieron obesidad antes de los 60 años.

Huyen Le, estudiante de doctorado de la Universidad de Lund y primera autora del paper, agrega que “una posible explicación de por qué las personas con obesidad de inicio temprano tienen un mayor riesgo es su mayor período de exposición a los efectos biológicos del exceso de peso“.

Los investigadores advierten que las enfermedades más comunes relacionadas con la obesidad son: cardiovasculares (como infarto o accidente cerebrovascular), diabetes tipo 2, hipertensión e hígado graso (no relacionado con el alcohol).

También algunos tipos de cáncer, como el de hígado, colon, riñón, útero y cáncer de mama después de la menopausia.

Otro hallazgo clave fue que en la edad adulta tardía, el aumento de peso mostró asociaciones más débiles con la mortalidad por obesidad.

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Un hallazgo sobre la obesidad y el cáncer

Sin embargo, ese último patrón no se observó en la mortalidad por cáncer en mujeres, donde hubo una asociación similar a la del aumento de peso en la adultez temprana.

Esto indicaría que, sin importar la edad a la que experimentaron un sobrepeso sostenido, el riesgo de cáncer sería el mismo para este grupo.

“Si la exposición prolongada a la obesidad fuera el factor de riesgo subyacente, un aumento de peso temprano debería implicar un mayor riesgo. El hecho de que no sea así sugiere que otros mecanismos biológicos también pueden influir en el riesgo de cáncer y la supervivencia en las mujeres“, aclara.

Los investigadores teorizan que esto podría tener que ver con los cambios hormonales que causa la menopausia. “Si nuestros hallazgos en mujeres reflejan lo que sucede durante la menopausia, la pregunta es: ¿qué fue primero, la gallina o el huevo? Puede que los cambios hormonales afecten el peso, la edad y la duración de estos cambios, y que el peso simplemente refleje lo que ocurre en el cuerpo”, plantea la estudiante.

Pese a los resultados, Stocks puntualiza que “no debemos obsesionarnos con las cifras exactas de riesgo”, ya que puede haber otros factores que las estén influenciando. Cabría esperar más estudios para sacar conclusiones más claras.

“Sin embargo, es importante reconocer los patrones, y este estudio transmite un mensaje importante a los responsables políticos y a quienes toman las decisiones sobre la importancia de prevenir la obesidad”, advierte.

“Corresponde a ellos implementar medidas que sabemos que son eficaces para combatir la obesidad. Este estudio aporta más pruebas de que dichas medidas probablemente tendrán un impacto positivo en la salud de las personas”, concluye la experta.

Referencia:

Huyen T. Le y otros autores. Weight trajectories and obesity onset between 17 and 60 years of age, and cause-specific mortality: the Obesity and Disease Development Sweden (ODDS) pooled cohort study. Revista eClinical Medicine, de The Lancet, 2026.