El doctor ecuatoriano radicado en Chile, Jorge Bravo López, lideró la telecirugía robótica con la distancia más larga jamás registrada. Se trata de un bypass gástrico hecho a 35.000 kilómetros de distancia tecnológicos y 19.000 km geográficos en línea recta.
El médico, jefe de Cirugía Robótica de la Clínica Santa María y docente de Cirugía de la Universidad de Chile, conectó a Gualaceo (Ecuador), donde estaba la paciente, con Harbin (China), desde donde parte de la cirugía fue remotamente operada por un equipo quirúrgico.
De acuerdo con un comunicado, este hito supera al anterior récord Guinness, que fue una telecirugía entre Brasil y Kuwait realizada a 12.034 kilómetros tecnológicos, estableciendo un nuevo estándar para la cirugía robótica a distancia a nivel mundial.
Una red sin precedentes para la telecirugía
Recordemos que, una telecirugía permite a un cirujano operar a un paciente que está ubicado en otro lugar y se hace mediante tecnología robótica y redes de altísima velocidad y mínima latencia.
Para lograr esta hazaña, el doctor Bravo colaboró con ingenieros y especialistas en telecomunicaciones de Asia, Europa y Latinoamérica para establecer una red que garantizara el éxito de la cirugía.
“Cuando empezamos las pruebas de conectividad entre Ecuador y China, la señal fallaba. Tardamos meses en resolver ese problema junto a ingenieros de dos continentes. El día de la cirugía, todo funcionó. Eso no se improvisa”, explica.
En conjunto, implementaron una red híbrida multiórbita con fibra óptica de cableado submarino intercontinental, satélites GEO (que están orbitando en el espacio) y satélites LEO a través de tecnología Starlink.
Con esta tecnología, lograron una latencia menor a 150 milisegundos, que permitió que el procedimiento fuera seguro.
El proyecto fue bautizado como “Qhapaq Ñan”, para homenjear los antiguos caminos del Imperio Inca, como símbolo de una nueva ruta de conexión tecnológica entre continentes.
La operación además fue el primer bypass gástrico en el mundo realizado con Kangduo, una plataforma robótica de quinta generación y la primera telecirugía satelital multiórbita de la historia.
“Este récord no es el fin, es la demostración de que es posible”, comenta Bravo. De hecho, el médico planea construir un “anillo tecnológico latinoamericano” para que cirujanos expertos puedan asistir, enseñar u operar remotamente en zonas que hoy no tienen acceso a esta medicina de alta complejidad.
“Queremos que un paciente en una zona alejada tenga acceso al mismo nivel de cirugía que alguien en Santiago o São Paulo y, por qué no, que en grandes metrópolis, con anillos tecnológicos globales e intercontinentales”, añade.
Desde Chile y en conjunto con sociedades de otros países de la región, fundó y es actual presidente de la Colaboración Latinoamericana de Cirugía Robótica (Colcir), donde trabaja para democratizar esta tecnología en Latam.
De hecho, con esta alianza en 2025 también fue parte de otro hito mundial: la primera telecirugía multiconsola, en la que se logró conectar robots en Francia, China y Kazajistán para operar un mismo paciente en una telecirugía colaborativa durante el Congreso Mundial de Robótica, en Estrasburgo.
Si bien nació en Ecuador, Bravo lleva más de 20 años radicado en Chile, país donde desarrolló toda su carrera en cirugía general, digestiva, bariátrica y robótica.
Se formó en la Universidad de Chile e hizo trayectoria en la Clínica Santa María; ese recorrido en el país fue lo que lo llevó a liderar el proyecto de alcance mundial.