Quienes constantemente sufren los molestos dolores de cabeza sabrán lo inhabilitante que puede llegar a ser. Existen diversas causas que pueden provocarlo, como la falta de sueño, el estrés y enfermedades, pero ciertos alimentos también pueden hacer que ese dolor aumente, como los embutidos, quesos y vino.
Según detalla la Clínica Alemana, cefalea es el nombre que se le da al dolor de cabeza general, independiente de su causa y de sus características clínicas.
Por su parte, la migraña (la más común) es un tipo de cefalea caracterizada por cuadros de dolores recurrentes y de intensidad moderada a severa. Es considerada una enfermedad neurológica con un fuerte componente genético y ambiental.
En general, se ubican a un lado de la cabeza, pero también pueden afectar su totalidad o solo la parte posterior de ella. El dolor se acompaña de molestia a la luz y náuseas.
Alimentos responsables
En ese contexto, un estudio estimó que entre el 25% y el 30% de las personas con migraña identifican algún alimento como desencadenante de sus crisis.
De acuerdo a La Nación, la Sociedad Americana de Cefalea confirma esta cifra y según un análisis, indica cuáles son esos alimentos.
Eso sí, los especialistas aclaran que no son perjudiciales para todos.
Alimentos que aumentan los dolores de cabeza
1- Embutidos y carnes procesadas
Entre los principales alimentos asociados a los dolores de cabeza se encuentran los embutidos y las carnes procesadas, debido a los conservadores utilizados durante su elaboración. Los productos señalados por los especialistas destacan:
– Jamón.
– Salame.
– Salchichas.
– Pepperoni.
– Carnes frías industrializadas.
2- Quesos añejos y fermentados
Los quesos sometidos a procesos de maduración prolongada también figuran entre los alimentos más frecuentemente relacionados con las migrañas. Los expertos mencionan especialmente:
– Parmesano.
– Queso azul.
– Cheddar añejo.
– Brie.
– Camembert.
– Gouda de larga maduración.
Estos productos contienen elevadas concentraciones de tiramina, un aminoácido que participa en la regulación de la presión arterial y que se acumula en alimentos fermentados, envejecidos o que han perdido frescura.
3- El vino tinto, uno de los desencadenantes más comunes
Por último, dentro de las bebidas alcohólicas, el vino tinto es uno de los productos más asociados a la aparición de migrañas.
Su efecto no se debe únicamente al alcohol o a la deshidratación. También contiene sustancias que pueden actuar como desencadenantes independientes:
– Taninos.
– Sulfitos.
– Histaminas.
La Sociedad Americana de la Migraña indica que los síntomas pueden manifestarse pocas horas después del consumo o incluso presentarse al día siguiente como una cefalea diferida.
Por lo mismo, los especialistas recomiendan llevar un registro de los alimentos consumidos y de los episodios de dolor de cabeza para detectar posibles patrones y así ajustar su alimentación bajo supervisión médica cuando sea necesario.