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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un grupo de amigos en TikTok probó leche materna como broma, desatando la duda sobre si tiene beneficios para adultos. La Organización Mundial de la Salud destaca sus ventajas para lactantes, mas no para adultos. Expertos indican que no hay evidencia de beneficios en adultos sanos. El riesgo radica en cómo se obtiene: comprarla en línea sin control sanitario puede traer contaminación bacteriana e infecciones.

Un grupo de amigos mostró en TikTok el momento en que prueban por primera vez la leche materna de una de sus amigas. Aunque se trató de una humorada entre ellos, el video despertó la duda: ¿realmente tiene beneficios para los adultos o puede implicar algún riesgo?

La Organización Mundial de la Salud define la leche materna como el alimento ideal para lactantes, ya que es segura, limpia y contiene anticuerpos que ayudan a proteger contra enfermedades comunes de la infancia.

Además, proporciona toda la energía y los nutrientes que el bebé necesita durante los primeros meses de vida. Posteriormente, continúa aportando hasta la mitad o más de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año y hasta un tercio durante el segundo año de vida.

Sin embargo, esos beneficios han sido demostrados para lactantes y niños pequeños, no para personas adultas.

En plataformas como TikTok es común encontrar videos en los que adultos prueban leche materna como parte de contenidos virales.

@vicegazzolo Taste test de mi leche 🥛 #lechematerna #chile #fyp #baby ♬ original sound – Vicenta Gazzolo

Consumo de leche materna en adultos

Esto ha generado una pregunta que tiene una dimensión sanitaria concreta: ¿puede una persona adulta consumir leche materna?, ¿tiene beneficios reales?, ¿qué ocurre si se obtiene mediante compra o intercambio informal?

Sebastián Berroeta, director médico y nutriólogo del Centro Médico Nueva Estoril, explica que la leche materna no es tóxica para un adulto, pero eso no significa que exista una recomendación médica para consumirla.

“La leche materna no es tóxica para un adulto. Sin embargo, está diseñada para cubrir las necesidades nutricionales e inmunológicas de un lactante, por lo que no existe una recomendación médica para consumirla ni evidencia de beneficios para adultos sanos”, señala.

¿Fortalece el sistema inmune de los adultos?

Uno de los principales mitos asociados a este consumo es que podría fortalecer el sistema inmune de una persona adulta. La leche materna contiene anticuerpos, células inmunes y otros componentes bioactivos, pero su función está asociada al desarrollo y protección del lactante.

Sus beneficios están ampliamente demostrados en lactantes, pero en adultos no. Aunque algunos de estos componentes podrían conservar cierta actividad biológica, no existe evidencia científica de buena calidad que demuestre que consumir leche materna fortalezca el sistema inmune o disminuya el riesgo de enfermedades infecciosas en adultos”, agrega Berroeta.

Con esa afirmación coincide Camila Ponce, nutricionista de RedSalud, quien explica a BioBioChile que “no existe evidencia científica que respalde sus supuestos beneficios”.

“Si bien algunos de sus componentes, como proteínas y hormonas como el estrógeno y la progesterona, pueden sobrevivir a la digestión, las cantidades presentes son insuficientes para generar algún efecto significativo en un organismo adulto. La leche materna está diseñada para cubrir los requerimientos metabólicos específicos de un lactante, no de un adulto”, señala la especialista.

Comparada con la leche de vaca, añade Berroeta, la leche materna contiene menos proteínas y minerales, como calcio, y una mayor proporción de lactosa.

Por eso, podría generar molestias digestivas en personas con intolerancia a la lactosa, al igual que otros alimentos que contienen este azúcar. Sin embargo, el especialista aclara que no existe evidencia de que la leche materna provoque problemas digestivos específicos en adultos solo por tratarse de leche materna.

El riesgo también está en cómo se obtiene

En esa línea, el mayor problema aparece cuando la leche materna se consigue fuera de un contexto seguro, especialmente a través de compra, intercambio informal o donantes no evaluadas. (Situaciones que ocurrieron hace un par de semanas en la localidad de Quillota).

En esos casos, no existe certeza sobre el estado de salud de la donante, sus hábitos, el uso de medicamentos ni las condiciones de extracción, almacenamiento y transporte.

“El principal riesgo de la leche materna vendida en línea radica en las condiciones de extracción y almacenamiento: una esterilización inadecuada del extractor, un almacenamiento incorrecto o prolongado, o una cadena de frío interrumpida pueden comprometer la seguridad de la leche y representar un riesgo real para el lactante”, explica la nutricionista de Red Salud.

La Administración de Alimentos Y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recomienda que el uso de leche humana de donante sea conversado con un profesional de salud, especialmente porque las necesidades nutricionales dependen de la edad y condición de cada persona.

Enfermedades infecciosas

Asimismo, advierte que, si la donante no fue adecuadamente evaluada, pueden existir riesgos de transmisión de enfermedades infecciosas o de exposición a sustancias presentes en la leche.

“Si la leche no proviene de un banco de leche humana o de una donante adecuadamente evaluada, existe riesgo de contaminación bacteriana y de transmisión de algunas infecciones. Además, pueden estar presentes medicamentos, alcohol, drogas u otros contaminantes consumidos por la donante”, advierte Berroeta.

“La leche materna es un fluido corporal y, si se obtiene fuera de un control sanitario estricto, no hay garantías de que la donante no tenga enfermedades de transmisión vertical como el VIH o la hepatitis. Además, si la extracción, el almacenamiento o el transporte no fueron los adecuados, el producto se contamina rápidamente con bacterias que pueden causar infecciones gastrointestinales graves”, complementa Ponce.

En conclusión, Berroeta hace el llamado a evitar que este tipo de contenidos se transformen en una práctica de consumo. La leche materna cumple un rol específico en la salud infantil y no tiene beneficios comprobados para adultos sanos.

Por su parte, Camila Ponce sostiene que “la recomendación es no sumarse a esta tendencia impulsada por redes sociales, considerando que los supuestos beneficios no están validados clínicamente, mientras que los riesgos sanitarios asociados sí son reales”.