VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La joven bailarina española Cristina Romaña contrajo la enfermedad de Lyme tras acariciar un ciervo silvestre en Japón en 2024. Después de regresar a España, los médicos le dieron diagnósticos erróneos y tardíos por lo que actualmente sufre consecuencias graves. Finalmente, en junio de 2025 confirmaron su enfermedad en Japón. Actualmente se encuentra en Alemania para recibir un costoso tratamiento debido a la persistencia de sus graves síntomas, que la han llevado a situaciones críticas.

Una joven española jamás pensó que el acariciar un ciervo silvestre le iba a cambiar la vida por completo, pues su simple acto de cariño derivó en una compleja enfermedad y en un costoso tratamiento.

Cristina Romaña es una joven bailarina española que hoy lucha contra la enfermedad de Lyme la cual le fue diagnosticada luego de acariciar un ciervo silvestre.

Dicho diagnóstico, se da raíz de la mordedura de una garrapata que es portadora de la bacteria Borrelia. Muchas veces las personas no sienten el efecto inmediato de la picadura hasta la aparición de bultos, explica el sitio de salud Clínica Mayo.

La joven viajó a Japón en 2024 y desde entonces sufre las consecuencias de un simple acto de cariño y desconocimiento.

Española terminó en la UCI por tocar un ciervo silvestre

La bailarina de 25 años conversó con Televisión Española (TVE), y relató que tras retornar a España terminó en la UCI.

Al ser consultada sobre cómo notó que algo no andaba bien dijo que “tuve ‘suerte’, por así decirlo, de que tengo una de las cepas más graves que hay y me salieron heridas por todo el cuerpo a los tres días de la picadura y, gracias a eso empecé a notar que había algo“, comenzó relatando.

Respecto a los síntomas que sufría, indicó que “me notaba muy cansada, tenía fiebre. Era como una gripe un poco rara”.

En su relato, contó que cuando llegó a un centro médico de España le consultaron si en Japón hizo “algo de riesgo”, por lo que contó que estuvo con ciervos y comió “carne que no estaba del todo cocinada”.

“Yo notaba náuseas al oler la carne y se descartó una supuesta viruela del mono. Estuve en cuarentena y a partir de eso se le dejó de dar importancia”, sostuvo.

Tardío diagnóstico

Cristina dijo al medio que desde un inicio los médicos le dieron diagnósticos erróneos, lo que derivó en que su actual y complicado estado, al no actuar rápidamente contra la enfermedad.

En medio de sus chequeos sugirieron patologías tan diversas como sífilis o incluso un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): “Se me han dado diagnósticos desde impétigo, sífilis, un TOC… te podría decir mil que me han dado”.

Después de diagnósticos fallidos, la joven confesó que recién en junio de 2025 le dieron indicios de su enfermedad, “de la manera más fría posible”.

En dicha fecha se sometió a nuevos exámenes dado que su estado no mejoraba y dio positivo a rickettsia, una bacteria de garrapata. Posteriormente, luego de más análisis, dio positivo a otras 4 bacterias.

Con todos aquellos exámenes, finalmente llego su diagnóstico, el que fue confirmado en Japón, donde se contagió: enfermedad de Lyme.

Tratamiento en Alemania

Actualmente, y luego de dos años, Cristina está en Alemania, a la espera de un costoso tratamiento, ya que la gravedad de sus síntomas ha persistido, llevándola a situaciones críticas recientemente.

Hace menos de 10 días yo estuve en urgencias por primera vez después de año y medio con desmayos, espasmos y síntomas neurológicos graves“, dijo al medio desde un habitación de hospital.

La joven confiensa que ahora su futuro prometedor se ve condicionado por las secuelas de una infección que se volvió crónica tras no remitir con los primeros ciclos de antibióticos por su tardío diagnóstico médico.