VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una mujer colombiana buscó confirmar la paternidad de sus mellizos en 2018, pero la prueba de ADN reveló que los niños tenían padres distintos, un caso raro de superfecundación heteropaternal. Los científicos de la Universidad Nacional de Colombia confirmaron el fenómeno con pruebas de rutina y destacaron su rareza, ya que solo se han reportado unos pocos casos a nivel mundial. El proceso de análisis genético detallado exigió revisar marcadores microsatélites para comparar el ADN de los mellizos, su madre y el presunto padre. Este inusual suceso, que requiere una combinación excepcional de factores, ilustra la complejidad de la genética y deja abierta la posibilidad de detectar más casos similares con el aumento de pruebas de paternidad.

Una prueba de paternidad terminó revelando un caso tan inusual que los científicos debieron repetir todo el procedimiento para confirmar que no existía ningún error.

En 2018, una mujer llegó hasta el Laboratorio de Genética de Poblaciones e Identificación de la Universidad Nacional de Colombia con una consulta familiar concreta: quería confirmar la paternidad de sus dos hijos varones, mellizos, que habían nacido dos años antes.

Lo que comenzó como un examen de rutina pronto tomó un giro inesperado. Los resultados mostraron que ambos niños tenían la misma madre, pero no compartían el mismo padre.

El caso correspondía a un fenómeno extremadamente raro conocido como superfecundación heteropaternal, es decir, mellizos fecundados por espermatozoides de hombres distintos.

Aunque la ciencia ya había descrito este fenómeno en artículos especializados, los expertos de la Universidad Nacional de Colombia nunca lo habían visto directamente en su laboratorio.

De hecho, a nivel mundial se han reportado alrededor de una veintena de casos en publicaciones científicas, lo que explica el impacto que generó el hallazgo.

¿Cómo descubrieron que los mellizos tenían padres distintos?

Para realizar una prueba de paternidad, los especialistas comparan el ADN del niño, de la madre y del presunto padre. En este caso, el laboratorio utilizó una tecnología conocida como marcadores microsatélites, que permite revisar pequeños fragmentos del ADN y contrastarlos entre las personas involucradas.

El profesor William Usaquén, director del laboratorio, explicó a BBC Mundo cómo funciona el procedimiento: “Tomamos el ADN de cada uno de ellos, miramos entre 15 y 22 puntos, que se llaman microsatélites, y los comparamos uno a uno”.

El proceso, sin embargo, no consiste simplemente en observar una muestra bajo un microscopio. Primero, los especialistas toman muestras de sangre mediante un pinchazo en el dedo.

Luego realizan un procedimiento químico para separar el ADN del resto de los componentes. Después amplifican ese material genético con equipos especializados, lo marcan con elementos fluorescentes y lo pasan por una máquina capaz de leer esos puntos específicos del ADN.

Esa lectura entrega una secuencia numérica que permite comparar la información genética. Si una parte del perfil del niño coincide con la madre y la otra con el presunto padre, los expertos pueden confirmar la filiación.

En el caso colombiano, los científicos analizaron 17 microsatélites de la madre, de los dos niños y del hombre que acudió como presunto padre. El resultado mostró que él coincidía genéticamente con uno de los mellizos, pero no con el otro, es decir, había padres distintos.

El hallazgo parecía tan extraordinario que el laboratorio aplicó nuevamente el protocolo desde el comienzo. Querían descartar una confusión de muestras o algún error en el proceso. Sin embargo, la segunda prueba arrojó el mismo resultado.

“Yo soy director del laboratorio desde hace 26 años, y es el primer caso que hemos visto, y hasta ahora el único”, señaló Usaquén.

Andrea Casas, experta en genética e investigadora del Instituto de Genética, también reconoció lo inusual del caso. “Habíamos escuchado por otros reportes que esos casos sí se observaban en muy baja frecuencia en el mundo”, indicó.

¿Por qué este fenómeno ocurre tan pocas veces?

La superfecundación heteropaternal requiere una combinación de factores poco frecuentes. Usaquén resumió esa cadena de condiciones con una explicación directa: “Primero, la señora debe tener dos parejas sexuales. Segundo, tiene que tener relaciones con los dos hombres en un breve periodo de tiempo. Además, tiene que haber habido una poliovulación (es decir, la liberación de dos o más óvulos en un mismo ciclo menstrual). Y, por último, las dos veces tiene que quedar fecundada”.

Luego graficó lo improbable del escenario con humor: “Es un evento raro sumado a otro evento raro, más otro evento raro, más otro evento raro. Lastimosamente, no apostamos a la lotería”.

Los científicos estiman que ambas fecundaciones tendrían que ocurrir en un lapso de entre 24 y 36 horas, ya que ese es el tiempo aproximado en que los óvulos permanecen viables después de la ovulación. No obstante, Andrea Casas aclaró que los óvulos no siempre se liberan al mismo tiempo. “Puede que no necesariamente salgan los óvulos al mismo tiempo”, explicó.

La investigadora agregó que, en algunos casos, una trompa puede liberar un óvulo y luego otro unos días después, lo que abre una pequeña ventana para que existan fecundaciones en momentos distintos.

Eso sí, este fenómeno solo puede ocurrir en mellizos no idénticos. Los gemelos idénticos se forman a partir de un solo óvulo fecundado por un solo espermatozoide, por lo que no podrían tener padres biológicos diferentes.

Un caso raro, pero quizás menos invisible en el futuro

Uno de los motivos por los que existen tan pocos casos conocidos de mellizos con padres distintos tiene que ver con algo simple: la mayoría de las personas no se realiza pruebas de paternidad. Por eso, los especialistas creen que el aumento de exámenes genéticos podría permitir detectar más episodios de este tipo en el futuro.

Aun así, el interés científico tiene límites claros. Aunque los investigadores puedan querer conocer más detalles sobre las circunstancias del caso, la ética les impide indagar en la vida íntima de quienes acuden a una prueba de filiación. Usaquén lo explicó con claridad: “Las pruebas de filiación se hacen siempre propendiendo por la integridad y la intimidad de las personas”.