Los San Antonio Spurs se clasificaron este martes para las semifinales del Oeste de la NBA al cerrar por 4-1 su serie contra los Portland Trail Blazers, a los que derrotaron por 114-95 en el quinto partido.
Los Spurs no superaban una ronda de ‘playoff’ desde 2017, todavía con Manu Ginóbili y Tony Parker en el equipo, además de Pau Gasol.
Ahora esperan rival en las semifinales entre los Denver Nuggets y los Minnesota Timberwolves, una serie que dominan por 3-2 los hombres de Chris Finch, que, sin embargo, ha perdido a Anthony Edwards y Donte DiVincenzo.
Victor Wembanyama firmó un doble-doble de 17 puntos y 14 rebotes, además de seis tapones, para unos Spurs que dominaron el quinto partido de principio a fin y llegaron a tener una ventaja de 28 puntos poco antes del descanso.
“Sabíamos que para ellos era un partido a vida o muerte, así que quisimos golpear primero e intentar que bajasen los brazos”, reconoció a ESPN Stephon Castle, que terminó con 15 puntos.
Los Spurs, sin embargo, se dejaron ir en la segunda mitad y los Blazers, empeñados en aplazar sus vacaciones, recortaron la desventaja a nueve puntos en el último cuarto.
Pero entre Wembanyama y De’Aaron Fox, hoy con 21 puntos y 9 asistencias, abortaron el intento de remontada visitante.
Los Spurs son solo el segundo equipo que supera la primera ronda de los ‘playoff’ después de los Oklahoma City Thunder. También fueron el segundo mejor equipo de la temporada regular, justo por detrás de los Thunder.
Además de Wembanyama, Fox y Castle, Julian Champagnie contribuyó con 19 puntos (5 de 7 en triples) y Dylan Harper con 17. Para los Blazers, Deni Avdija firmó 22 puntos y Jerami Grant 12.
Los Spurs tienen balance negativo esta temporada tanto ante los Nuggets (1-3) como frente a los Timberwolves (1-2), pese a haber terminado por delante en la clasificación y a contar con el factor cancha a favor en la serie.
79ers descuentan a Celtics
En otro duelo, los Philadelphia 76ers derrotaron a los Boston Celtics por 97-113, y redujeron a 3-2 su desventaja en la eliminatoria, forzando el sexto partido de la serie.
Al inicio del segundo tiempo, los Celtics se pusieron con un +13 (63-50), fue el momento en el que los 76ers, liderados por Joel Embiid, se resistieron a irse de vacaciones.
Los 76ers se impusieron en el segundo tiempo con un parcial de 40-63, firmando una gran remontada y dejando a los Celtics con 11 puntos en el último cuarto, con un 3 de 22 en tiros de campo (13,6 %).
Las dos victorias de los 76ers en esta serie han sido en Boston, pero ahora necesitarán ganar en Philadelphia el jueves si quieren seguir con vida y forzar el séptimo y definitivo partido.
Joel Embiid, en su segundo partido tras su apendicectomía, firmó 33 puntos y 8 asistencias, participando en 54 de los puntos de Philadelphia.
El camerunés empezó el partido alejado del aro, probando triples sin mucho éxito, pero poco a poco fue entrando en al pintura y volviéndose determinante con su físico.
Tyrese Maxey contribuyó con 25 puntos y 10 rebotes, Quentin Grimes con 18 puntos y Paul George con 16.
Para los Celtics, Jayson Tatum firmó un doble-doble con 24 puntos y 16 rebotes, mientras que Jaylen Brown terminó con 22 puntos. Payton Pritchard, con 12, fue el único jugador además de los ‘Jays’ en dobles dígitos.
Los 76ers no solo alargaron su temporada con su victoria de este martes en Boston, sino que mantienen la esperanza de romper la maldición que arrastran con los Celtics desde hace más de 40 años.
Y es que los 76ers no ganan una serie de ‘playoff’ a los Celtics desde 1982, en las Finales del Este; en sus seis cruces más recientes Boston siempre ha salido vencedor.
La misión es titánica, ya que los equipos que han puesto el 3-1 a favor (como los Celtics) en una eliminatoria, la han ganado en 285 de 298 ocasiones.
En el otro cruce de la jornada, los New York Knicks barrieron 126-97 a los Atlanta Hawks en el Madison Square Garden y volvieron a ponerse por delante 3-2 en la serie gracias a otra soberbia actuación de Jalen Brunson, que lideró al equipo neoyorquino con 39 puntos.