Una larga historia de cerca de 8 años es la que ha sorteado hasta el día de hoy la campaña ciudadana Queremos Tupungato. Pasando por distintos gobiernos, paso a paso se ha ido acercando a cumplir el objetivo por el que nació, dar protección efectiva a las últimas tierras fiscales de la cordillera de la región Metropolitana.
Y, con esto, asegurar acceso público a la naturaleza como derecho de todos los chilenos, proteger ecosistemas vitales para la vida, desarrollar economías locales a través del turismo de montaña junto a la cultura arriera, y resguardar el agua para la región Metropolitana, que suma un tercio de la población nacional.
Hoy, con el reingreso del expediente a la Contraloría General de la República, se reactiva un anhelo ciudadano respaldado por más de doscientas mil personas. El Decreto N.º 57, mediante el cual la administración del expresidente Gabriel Boric impulsó la declaratoria de la primera Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) terrestre de Chile, había sido retirado junto con otros 42 decretos al inicio del gobierno del presidente Kast para revisar su pertinencia.
Su reingreso despeja, al menos en parte, la incertidumbre que se había instalado sobre la continuidad del proceso, haciendo que la creación del Parque Tupungato esté cada vez más cerca de ser una realidad para Chile.
La urgencia de otorgar una capa de protección -a través de un ACMU- a la parte baja de los Valles Olivares y Colorado, para resguardar su alta biodiversidad es evidente y largamente argumentada desde la ciencia.
Sumado a ello, en una sociedad que demanda más y mejores empleos, calidad de vida y desarrollo, esta área protegida abre la puerta a un turismo sustentable basado en las tradiciones arrieras y el conocimiento de sus baqueanos. Sus valles, resguardados por 28 cumbres que superan los 5.000 msnm, ofrecen un escenario único para impulsar un desarrollo local que ponga en valor el territorio, genere nuevas oportunidades para sus comunidades y, al mismo tiempo, garantice que las futuras generaciones puedan disfrutar de un paisaje de inconmensurable belleza natural.
El desarrollo en los países es a largo plazo, y se alcanza a través de una visión de Estado, con gestiones que trascienden distintas administraciones de gobierno. La posta se inició con el anuncio de la creación del Parque Glaciares de Santiago en la segunda administración del expresidente Piñera para la parte alta de las 142.000 hectáreas, alcanzando la protección oficial de la mitad de este territorio que incluía 28.000 hectáreas de glaciares.
Luego vino la oficialización del área por parte del expresidente Boric y el anuncio de la creación del ACMU en los valles de los ríos Colorado y Olivares. Hoy es resorte del presidente Kast finalizar este largo proceso y abrir la posibilidad de coronar a la región Metropolitana como un potencial destino de montaña mundial, abriendo acceso público a la naturaleza y aportando a la seguridad hídrica de la región Metropolitana.
Avanzar en la creación de una gran área protegida a solo 70 kilómetros de Santiago no significa únicamente conservar la naturaleza para las futuras generaciones. Significa hacer justicia social; proteger el agua que abastece a la principal cuenca de la Región Metropolitana; abrir espacios naturales que contribuyan a la salud física y mental de las personas; resguardar la identidad, la historia y las tradiciones del Cajón del Maipo; y ofrecer una respuesta concreta del Estado al desafío del desarrollo sustentable que la comuna de San José de Maipo necesita con urgencia. Porque proteger este territorio no es renunciar al futuro: es decidir, como sociedad, qué futuro queremos construir.
Camilo Hornauer
Presidente Fundación Plantae
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