La historia parece sacada de una película, pero ocurrió en una biblioteca real, con una frontera real atravesando sus pasillos y una chilena como protagonista en un ingreso ilegal a Estados Unidos.
María Paz González Vidal llegó hasta la Biblioteca Pública y Ópera Haskell, una histórica institución ubicada justo en el límite entre Quebec, en Canadá, y Vermont, en Estados Unidos, informó Boston Globe.
El lugar, fundado en 1901, no solo guarda libros y recibe obras de teatro: también tiene una particularidad única. El edificio está dividido por una frontera internacional, por lo que una parte queda en Canadá y la otra en territorio estadounidense.
Durante años, esa condición convirtió a Haskell en una especie de símbolo de unión entre dos comunidades separadas por una línea política. Incluso, las autoridades la describieron como un “puente” entre dos naciones. Pero esa misma rareza terminó en el centro de un caso judicial.
Según documentos presentados por un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, González Vidal descubrió el lugar después de buscar en su teléfono sitios donde resultara fácil cruzar la frontera internacional. La mujer había volado desde Panamá a Montreal, luego tomó un taxi hasta un Airbnb en Magog, Quebec, cerca del límite con Estados Unidos. En esa búsqueda, apareció la Biblioteca Haskell</strong>.
El 13 de junio, solo tres días después de que la institución estrenara una nueva puerta de acceso por el lado canadiense, la chilena compró entradas para una función en el teatro del lugar, que tiene capacidad para 400 personas y también queda dividido por la frontera. Esa noche se presentaba la obra Dear Evan Hansen.
Chilena entró por Canadá y salió en Estados Unidos
De acuerdo con las autoridades, González Vidal compró dos entradas: una desde Canadá y otra desde Estados Unidos. Usó la primera para entrar por el lado canadiense y la segunda para salir por el lado estadounidense.
En medio del evento, además, se cambió de ropa. Así, con una mezcla de planificación y esa “viveza” chilena, cruzó de un país a otro dentro de la misma biblioteca: entró por una puerta y salió por la otra.
Pero la maniobra duró poco. Esa misma noche, agentes de la Patrulla Fronteriza la detuvieron en Derby Line, Vermont, después de que llamara a la puerta de una casa ubicada en la misma calle que el edificio Haskell. La mujer pidió indicaciones para llegar a un motel cercano. Cuando la encontraron, llevaba en la mano un folleto de la biblioteca, según informaron las autoridades.
El caso llegó a la justicia estadounidense. González Vidal ya había ingresado legalmente en ocasiones anteriores a Estados Unidos, por lo que no se entiende su accionar en esta ocasión.
La chilena finalmente se declaró culpable de ingresar ilegalmente a Estados Unidos y recibió una condena equivalente al tiempo que ya había pasado en prisión desde su detención, informó el medio estadounidense.
Los problemas de una biblioteca en la frontera
El episodio ocurrió en medio de la tensión por el uso del edificio fronterizo. Hasta marzo de 2025, el gobierno estadounidense permitía que visitantes canadienses entraran a la biblioteca y a la ópera desde el lado de Estados Unidos sin pasar por aduana, siempre que luego regresaran a Canadá. Sin embargo, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza puso fin a ese acuerdo, argumentando un “aumento continuo de la actividad transfronteriza ilícita” en los alrededores del edificio.
Los responsables de Haskell rechazaron que el lugar representara un riesgo para la seguridad y, tras una campaña de recaudación de fondos, construyeron una nueva entrada canadiense. Esa puerta, inaugurada el 10 de junio en una ceremonia con autoridades de ambos países, buscaba mantener vivo el espíritu binacional del recinto. Tres días después, terminó siendo parte del recorrido de González Vidal.
La Fiscalía del Distrito de Vermont afirmó que el caso de la chilena forma parte de un aumento reciente de cruces ilegales hacia el estado. Según el organismo, en las últimas seis semanas se procesó a 60 personas de 20 países por delitos vinculados a la frontera.
Sin embargo, los datos disponibles de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza aún no respaldan del todo esa afirmación. En mayo, el último mes con cifras, el sector de Swanton —que incluye Nuevo Hampshire, Vermont y partes de Nueva York— registró 107 detenciones, más que las 72 de abril, pero menos que las 125 de mayo de 2025 y muy lejos de las 2.911 de mayo de 2024.